Rodolfo Segovia S.
columnista

Evitar la bancarrota

Mucho indica que al fin la demanda se niveló con la oferta de petróleo. La volatilidad asusta, puesto que los equilibrios son todavía precarios.

Rodolfo Segovia S.
Opinión
POR:
Rodolfo Segovia S.
agosto 18 de 2016
2016-08-18 10:12 p.m.
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Mucho indica que al fin la demanda se niveló con la oferta de petróleo. La volatilidad asusta, puesto que los equilibrios son todavía precarios, pero la tendencia es incontrovertible. A los precios actuales continúa la destrucción de la oferta. Dados los raquíticos flujos de caja, los presupuestos de inversión andan desfinanciados en todas partes. También se han cerrado los créditos. Hay mucho banquero quemado. Lo que reporta Ecopetrol en el patio local, se repite por doquier en el mundo.

El gran estabilizador de los precios son los inventarios de crudo acumulados durante varios años, que son los más altos de la historia y, además, los más elevados con relación al consumo mundial de 95 millones de barriles diarios (bd). El más ligero estornudo, como ‘Brexit’, fortalecimiento del dólar o imperceptibles señales sobre aumentos del petróleo en tanques, desata oleadas de especulación. Acaba de suceder en el último mes. Las cotizaciones cayeron de 50 a 40 dólares. Liquidadas, sin embargo, las utilidades de los administradores de fondos, los precios se han restablecido. Su progresión hacia arriba no va a depender tanto como algunos creen del número de taladros en las rocas de esquisto (panorama por el momento sombrío), como de señales claras sobre la contracción de los inventarios globales.

La información dura sobre inventarios, producción actual y futura, y demanda hace predecible que, con altibajos, el precio del petróleo siga recuperándose. El año pasado, los inventarios crecieron 1,5 millones de bd durante el primer semestre. El arrastre de proyectos de larga maduración y el optimismo de los frackers alimentó los excesos de producción de entonces. Este año, empero, han aumentado menos de 0,4 millones al día –una gota– y apenas de la mitad de lo que crecieron (0,8) entre el 2011 el 2014, antes del desplome.

Sin inversiones, la producción por fuera de la Opep está en crecimiento negativo. Es la consecuencia del apretón en Estados Unidos, donde la paulatina caída llega ya 0,7 millones de bd desde su pico de casi 9,4. No está solo. Al descenso contribuyen también China, con 0,3; México y Colombia, con de 0,1 cada uno, más contracciones todavía no bien contabilizados en otros países como el Brasil. La Opep misma tampoco prospera. Los 0,6 millones de bd adicionales que Irán ha llevado muy rápido al mercado, después de la suspensión parcial de las sanciones (ese parece ser su límite) quedan opacados por los que se pierden en el desorden, la incompetencia y la corrupción de Irak, Libia, Nigeria y Venezuela.

La demanda, en cambio, muy bien gracias. El sólido crecimiento en medio del mediocre de la actividad económica mundial está alrededor del 1,4 por ciento, y añade 1,3 millones de bd nuevos por atender. Nunca hay que minimizar la respuesta de la demanda al precio. Además, un invierno normal después de ‘El Niño’, que el año pasado sustrajo exigencias por unos 0,4 millones bd de crudo para calentamiento, debería incrementar las necesidades de suministro.

En 1697, don Sancho Jimeno, el héroe de la defensa Cartagena, intuía que sin orden e inversión el imperio de sus mayores terminaría por deshacerse. Reaccionó con la llegada de la dinámica dinastía borbónica (1701), como el estímulo del precio tendrá que llegarle al petróleo. La moraleja es simple: los precios tienen que subir hasta comenzar a crear oferta en vez de destruirla. Los precios existentes causarían la bancarrota de buena parte de la industria, estatal o privada. Basta mirar los tristes balances del último semestre.

Rodolfo Segovia
Exministro - Historiador
rsegovia@sillar.com.co

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