Rodolfo Segovia S.
columnista

Vientos geopolíticos

Para Colombia, la disciplina de la Opep ha traído abundantes beneficios, aun con la perspectiva de un cielo gris.

Rodolfo Segovia S.
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Rodolfo Segovia S.
septiembre 06 de 2018
2018-09-06 09:49 p.m.
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Los amagos de desestabilización actuales llegan más bien por vientos geopolíticos, tanto para la oferta como para la demanda. Lo primero ha sido el fortalecimiento del dólar, producto de las políticas arancelarias de Trump, la inminente alza de intereses por la FED y la debilidad de algunos mercados emergentes. Dado que el crudo se cotiza en dólares, sus fluctuaciones afectan la demanda.

La crisis de países emergentes importantes hace mella. Comenzó en Turquía, donde el autoritarismo y las persecuciones de Erdogan han desembocado en el debilitamiento de la libra turca. Siguió Argentina. El gradualismo de Macri fue insuficiente para expurgar los desastres de los Kirchner, y ahora son necesarias medidas drásticas (valga la lección). El peso se ha ido en picada. Con Suráfrica en recesión y una desatinada ley de tierras contra los granjeros blancos, le pasa lo mismo al rand. La rupia indonesia ha perdido 20 por ciento. Y ni hablar de Brasil en una elección sin Lula. Todo ello combinado con fuga de capitales. Estudiosos del Banco de la República han demostrado, en monografías recientes, que la crisis de la bolsa y las divisas afectan el petróleo a la baja. Baste recordar el efecto Tequila.

La oferta, por su parte, parece no sufrir mayormente por cuenta de las sanciones a Irán, que afectan sus exportaciones. Los países del Golfo Pérsico y Rusia están bombeando por encima de sus cuotas para paliar faltantes, sin necesitar crecimiento del fracking que se ha moderado en EE. UU. Las sanciones a Irán se han traducido durante las últimas tres semanas en un pico moderado del Brent (6 dólares), que la económicamente incierta coyuntura de efecto dominó podría estar comenzando a reversar.

Total, como decía don Sancho Jimeno, el héroe de Cartagena en 1697, quien no esté al tanto del meneo de la plata en los mercados de Londres y Sevilla, nunca sabrá anticipar los precios de la propiedad raíz en su ciudad adoptiva. Él lo tuvo muy en cuenta cuando liquidó algunos inmuebles de su mujer, la viuda María Teresa Blanco.

Para Colombia, la disciplina de la Opep ha traído abundantes beneficios, aun con la perspectiva de un cielo gris. Baste señalar que el precio efectivo del crudo está más de diez dólares por encima de lo previsto para el presupuesto de la Nación. Quizá ese margen sea suficiente para mantener alejado al FMI, mientras la deuda externa creciente preocupa en medio de una contracción de los flujos de capital. La producción de petróleo ha aumentado paulatinamente, a lo que ha contribuido el buen tino de la política petrolera y el profesionalismo de Ecopetrol.

PS. Por estos tiempos de incertidumbres burocráticas y apetencias desmedidas, ojalá al Gobierno no se le ocurra cambiar de presidente de Ecopetrol, sobre todo no en medio de un pliego de la USO. Aparte de que el actual, doctor Felipe Bayón, lo hace muy bien.

Rodolfo Segovia
Exministro - Historiador
rsegovia@axesat.com

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