Rudolf Hommes Rodríguez
Rudolf Hommes R.

Temor a la innovación

Los humanos manejarán las máquinas así como la inteligencia artificial, para su capacidad de análisis, de creación, de intuición y su destreza.

Rudolf Hommes Rodríguez
Opinión
POR:
Rudolf Hommes Rodríguez
mayo 15 de 2016
2016-05-15 11:58 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/23/56ccbf52f0b4a.png

En el artículo publicado en esta misma sección la semana pasada, hice algunas referencias a las nuevas tecnologías y a sus posibles consecuencias, que hacen prever cambios muy radicales. En el sector industrial, se espera, de forma casi unánime, que los robots van a desplazar a muchos trabajadores.

Un lector, que es estudiante de posgrado en ciencias computacionales, escribe que va a suceder algo similar en servicios. Las máquinas van a realizar muchas labores de procesamiento de información u operativas (conductores, equipos de salud, equipos de construcción, por ejemplo).

Añade, que es posible que las tensiones sociales y económicas asociadas a todos estos sucesos nos van a llevar a un mundo más cerrado en temas de comercio entre países pobres y ricos, y menos interdependiente.

Aunque advierte que estos desarrollos pueden tomar todavía muchos años en madurar plenamente, concluye que es posible que Colombia haya llegado 30 años tarde a esta fiesta.

También es posible que estos escenarios pesimistas no ocurran porque estimulan otros desarrollos que neutralizan sus efectos. Los humanos van a aprender a manejar las máquinas que aprenden solas, así como la inteligencia artificial para potencializar su capacidad de análisis, su creatividad, su intuición, su resistencia física y su destreza.

Se puede crear una división del trabajo en la cual las máquinas hacen las tareas repetitivas y muelen información, y los humanos se dedican al conocimiento, las artes y la investigación. Sobre todo, a planear y coordinar.

También hay que tener en cuenta que hay desarrollos tecnológicos que enriquecen el trabajo actual y lo hacen más productivo.

Me puse la tarea de investigar someramente qué cambios tecnológicos han ocurrido en sectores que decrecieron en la encuesta manufacturera, y encontré que en algunos de ellos los cambios son amigables con el ser humano y no involucran tecnologías intimidantes, pero sí han sido fruto de inversión en investigación y desarrollo de ideas muy creativas.

En el mercado de cacao y chocolate, por ejemplo, algunas de las innovaciones han sido parcialmente un regreso a técnicas tradicionales para preparar el chocolate, que se remontan a la cultura azteca.

También es interesante la contribución de Tcho, fabricante de chocolates en San Francisco (Corby Kummer, ‘A Chocolate Maker’s Big Innovation’, MIT Technology Review, junio 18 del 2013).

Esta empresa decidió orientar su innovación a facilitar la selección de los mejores sabores y aromas.

En asociación con una organización sin ánimo de lucro, ha creado laboratorios en los sitios de cultivo que utiliza maquinaria adaptada, originalmente destinada a otros usos (secadoras de pelo, tostadoras de café y moledoras de especies de la India), y una metodología de clasificación que entienden los productores, con lo que se hace posible que ellos se concentren en el cultivo de las variedades más promisorias en Perú y República Dominicana.

En manufacturas de cuero han aparecido tecnologías que permiten usos que van desde alta moda y exploración espacial, hasta el cuidado de los recién nacidos.

Pero las innovaciones más importantes han sido para ahorrar agua y manejar contaminantes (En la columna de próxima semana continuaré con este tema).

Exiministro de Hacienda
rhommesr@hotmail.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado