Rudolf Hommes Rodríguez
columnista

Otra vez, en el lugar equivocado

Rudolf Hommes Rodríguez
Opinión
POR:
Rudolf Hommes Rodríguez
abril 10 de 2016
2016-04-10 02:40 p.m.
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En el 2009, cuando estábamos en lo fino de la revaluación, escribí un artículo inspirado en otro de Jeffery Frenkel y un colega, Shang-Jin Way (Estimation of De Facto Exchange Rate Regimes, Synthesis of the Techniques for Inferring Flexibility and Basket Weights, IMF Staff Papers, 2008), en el que analizaba la extraña evolución de la tasa de cambio que, por estar pegada al euro, se alejaba del dólar y de la competitividad en el mercado principal de exportación de los productos colombianos, que es el de Estados Unidos. Nos preguntábamos, entonces, si en materia cambiaria nos encontrábamos en el lugar equivocado.

Hoy, no hay duda de que lo estábamos y que esa política, quizás involuntaria, de usar el euro como ancla para la tasa de cambio nos condujo a un desequilibro que no se corrigió hasta que ocurrieron las maxidevaluaciones de los últimos dos año, y tuvo posiblemente más impacto en la revaluación que el auge minero-energético, del que nos estamos devolviendo.

Esta indeseable experiencia del pasado reciente se está repitiendo ahora. Una vez corregido el desequilibrio, inducido por la revaluación, quizás excesivamente, volvemos a estar en el lugar equivocado. Creemos estar en un régimen cambiario, pero estamos en otro en la realidad. Nuestra moneda vuelve a estar amarrada al ancla que no corresponde a las necesidades del comercio, esta vez no al euro, pero sí a los precios del petróleo, lo cual puede ser absolutamente perjudicial para el desarrollo de las exportaciones. Si suben los precios del petróleo a 50 dólares el barril, se devuelve la tasa de cambio, y si quedan por encima de 75 dólares, volvemos al mundo de la revaluación plena, lo que produce el mismo efecto que tendría una dieta de azúcares para un diabético.

Un problema adicional que hay que tener en cuenta es que, en las actuales circunstancias, le conviene al Banco de la República que esto esté sucediendo, porque la inflación sigue desbordada, superior al doble de la meta para este año. Si la tasa de cambio se devuelve, les va a ayudar a que ese desfase sea menor. No quiero decir con esto que el Emisor esté contribuyendo a la revaluación, pero sí que no lo debe hacer con intervención, y es posible que las alzas de la tasa de interés estén atrayendo capitales golondrinas y añadan presión para que se revalúe el peso.

El Gobierno y el Banco deben tener cuidado en no provocar revaluación, y tomar medidas para que el peso no se aleje demasiado del dólar, en el evento de un alza en las cotizaciones del petróleo. Una de ellas es no traer divisas en cantidades perturbadoras del mercado cambiario, como ha sucedido recientemente. En este contexto, sería muy positivo si la reducción de aranceles que tiene programada el gobierno se llevara a cabo más rápidamente. Ayudaría a reducir la inflación y haría más atractivo producir para el mercado externo.

Muy buena la intención del presidente Santos de reducir los impuestos a los exploradores de petróleo. También hace falta mejorar las condiciones de los nuevos contratos de exploración para hacerlos más atractivos, y para que se pueda mantener o aumentar la producción de crudo, lo que es clave para la sostenibilidad financiera. Hay que aprovechar que el ministerio del ramo está temporalmente en la presidencia para hacerlo.

Rudolf Hommes R
Exministro de Hacienda
rhommesr@hotmail.com

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