Rudolf Hommes Rodríguez

Buenaventura: ¿en ascenso?

Rudolf Hommes Rodríguez
Opinión
POR:
Rudolf Hommes Rodríguez
julio 20 de 2015
2015-07-20 11:55 p.m.
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Es paradójico, que habiendo pasado Buenaventura por su peor momento se haya vuelto noticia internacional ahora cuando ya ha reducido significativamente la inseguridad y se vislumbra un panorama económico muy interesante (ver Colombian City’s New Face and Violent Underbelly Collide, New York Times, julio 13 del 2014). El Gobierno intervino el año pasado para mejorar radicalmente la situación de seguridad en la ciudad, y se le ha puesto también atención a la situación social para promover un desarrollo acelerado de la economía local y mejoramiento urbano. El Ministerio de Defensa anunció recientemente que se ha reducido en más de 50 por ciento la tasa de homicidios en el primer semestre del 2015, en comparación con el año anterior. Lo importante, como lo dice también este artículo, es que el Gobierno haga sostenible y permanente el esfuerzo en seguridad, para erradicar la violencia extrema que le ha creado a Buenaventura la infame imagen de ser la urbe de las casas de pique, y va a requerir mucho más esfuerzo que la selección de una nueva marca ciudad. La imagen no cambia si no mejora radicalmente la situación.

No solamente se necesita el aumento y la permanencia de la Fuerza Pública en la ciudad, sino un plan social de emergencia complementario, enfocado en primer lugar, a proveer servicios de agua potable, alcantarillado, salud y educación, y sentido de pertenencia para la gente más pobre, que es la mayoría. Sin seguridad física y social básica, no hay plan de desarrollo que valga ni forma de crear industria de exportación y servicios logísticos avanzados, que son la vocación económica natural de una metrópoli portuaria.

Sin esa base, los anuncios de desarrollo pueden generar mayor violencia y, posiblemente, más pobreza. El artículo del NYT destaca que el proyecto de renovación urbana y construcción de un malecón, que se ha anunciado, ha provocado el interés especulativo de las bandas criminales que ya están desalojando violentamente a la población pobre que vive en casas de estacas al borde del agua, a fin de quedarse ellos con la tierra por donde supuestamente va a pasar el malecón. Igual suerte puede correr el proyecto que tiene el Gobierno a través del DNP, de promover una ciudad satélite al norte o al sur de la ciudad. Seguridad sostenible y eliminación de la miseria multidimensional son el prerrequisito para que esos proyectos se puedan llevar a cabo.

Las buenas perspectivas no pueden desconocerse. La carretera que le garantizará al principal puerto de Colombia comunicación adecuada con el centro del país va a ser una realidad en un horizonte de meses, e inducirá un aumento importante de carga, como lo hará también la línea de ferrocarril, que está recuperando un inversionista operador suizo. El proyecto del DNP de desarrollo económico y urbano va a generar, en unos años, numerosos empleos y carga local adicional para los puertos. Los dos que están operando invierten vigorosamente, y se está construyendo un tercer puerto de contenedores que, si obtiene los permisos municipales que le hacen falta, podrá estar operando en el 2016. Para que todo esto fructifique, el Estado ya tiene que proveer y garantizar seguridad y servicios básicos en forma adecuada.

Rudolf Hommes R.

Exministro de Hacienda

rhommesr@hotmail.com

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