Sandra Forero Ramírez

Estrategia de inversión regional

Sandra Forero Ramírez
Opinión
POR:
Sandra Forero Ramírez
enero 06 de 2015
2015-01-06 02:13 a.m.
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Las últimas mediciones del Producto Interno Bruto del sector edificador dan cuenta del creciente rumbo de la inversión de las firmas y los hogares hacia la actividad que hoy lidera el crecimiento económico del país. Estos resultados han sido impulsados por importantes estrategias de expansión de las empresas en proyectos de edificación comercial, industrial y de oficinas, que responden a la lógica económica local, y que se suman a la inversión de los hogares en la adquisición de su vivienda.

El 2014 cerró con 167.000 viviendas nuevas comercializadas en las 13 principales regiones del país, cifra superior en 18.000 unidades al registro del 2013. Esto pone de manifiesto no solo la confianza de los hogares en el sector, sino la efectividad de los instrumentos que permiten su adquisición, es decir el crédito y los subsidios.

En buena hora, el Gobierno Nacional ha anunciado la puesta en marcha de un nuevo programa de vivienda social que permitirá seguir dinamizando la inversión sectorial en el 2015. ‘Mi Casa Ya’, como se ha nombrado a la iniciativa, tiene elementos de fondo que vale la pena destacar. El primero está relacionado con la población objetivo. Los hogares con ingresos entre 2 y 4 salarios mínimos son el 30 por ciento del total del país, y constituyen el segmento de la población con mayor crecimiento demográfico y menor tasa de propiedad, lo cual supone una relación directa con la demanda habitacional.

El segundo elemento tiene que ver con su vocación hacia las regiones intermedias, ya que con la construcción de 100.000 viviendas VIS se movilizan inversiones cercanas a los 8 billones de pesos, recursos que harán parte de la dinámica socioeconómica de las ciudades durante los próximos años, con efectos muy positivos en crecimiento y empleo. Este no desestimable nivel de inversión se traduce hacia la cadena de valor en 50 por ciento en demanda de insumos, 15 por ciento en remuneración a la mano de obra, y en niveles de crédito cercanos a 60 por ciento.

Es importante, además, reconocer que la estrategia cumple con un propósito fundamental que es la creación de condiciones de mercado, donde la situación socioeconómica regional lo impide, es decir, cerrar brechas que han limitado el desarrollo inmobiliario y que con incentivos efectivos a la demanda, tal y como se establecen en ‘Mi Casa Ya’, se podrá atender con vivienda a una expectante población que históricamente ha estado marginada del mercado. La articulación de un subsidio cercano al 15 por ciento del valor de la vivienda más un crédito con tasa de interés compensada en 4 puntos porcentuales, generan un efecto positivo superior al 35 por ciento en el poder adquisitivo de los hogares, lo que garantiza el cierre financiero y el paso definitivo a la propiedad de la vivienda.

Así, la inversión en construcción debe seguirse fortaleciendo con programas que bajo una correcta focalización y conjunción de instrumentos de política, cierren las brechas en el acceso a la vivienda formal, dinamicen el aparato productivo, contribuyan a la equidad y conviertan a los hogares en el pilar de una estrategia efectiva de inversión regional.

Sandra Forero R.
Presidenta de Camacol
 

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