Sergio Calderón Acevedo

Crecer es
una decisión

Sergio Calderón Acevedo
Opinión
POR:
Sergio Calderón Acevedo
abril 11 de 2016
2016-04-11 11:13 p.m.
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La Cámara de Comercio de Bogotá y Bancóldex organizaron recientemente el foro Crecer, al cual asistieron muchísimos empresarios con muchas ideas y poco dinero, y con toda la voluntad de iniciar negocios con alto potencial de crecimiento. La primera conclusión al compartir con tanto colombiano altamente motivado, es que, a pesar del freno de la economía y del enorme desgaste que nos trae la polarización de los políticos, hay muchas personas que le apuestan al crecimiento, a la internacionalización y a la innovación.

Eventos como este sirven para recordar que hay institucionalidad para el emprendimiento. La presencia de Bancóldex, del Fondo Nacional de Garantías, de INNpulsa, de Interactuar, y de muchos otros actores involucrados en el tema de emprendimiento fue muy valiosa para que los asistentes conocieran los instrumentos a su alcance para el desarrollo y cumplimiento de sus sueños. También la intervención de expertos internacionales, como los profesores Rita Gunther McGrath y Nassim Taleb, son el elemento inspiracional para que los empresarios colombianos reciban el invaluable consejo de quienes han orientado casos de éxito y formulado la estrategia de empresas de talla mundial.

Es impresionante ver la evolución positiva de Bancóldex en los últimos años. Contrasta con las demás entidades del sector comercio exterior, incluido el propio Ministerio, que no parecen reaccionar adecuadamente a la coyuntura, a la crisis de las exportaciones y al desvanecimiento de la inversión extranjera. Pero el tema de las reformas necesarias del ramo serán objeto de otro análisis en las próximas semanas.

En el foro Crecer, además de la muy buena presentación de cada uno de los gerentes de área misional de Bancóldex, hubo exposiciones de casos de éxito de importantes empresas nacionales. El presidente del gremio de los palmicultores, Jens Mesa, llamó la atención a uno de los hechos fundamentales y evidentes que quitan competitividad al país: en Colombia es sumamente costoso producir, en parte porque la mano de obra y la tierra son muy caras comparadas con el contexto regional, e incluso global.

Después de haber vivido un prolongadísimo periodo de revaluación, el país no logró escalar en competitividad, pues se alegaba que la baja tasa de cambio permitía importar todo tipo de bienes a costos mucho menores que los internos. Olvidan quienes así piensan que es en esas situaciones cuando la maquinaria –que no producimos– y los insumos –que tampoco– son mucho más baratos y permiten bajar los costos de producción y ser más competitivos. Y ahora, que el peso ha perdido la mitad de su valor en los últimos dos años, la queja es –quién creyera– que la maquinaria y los insumos son muy costosos, y que así tampoco se puede. Así, nuestro devenir económico se reduce a la presión de importadores y exportadores ante el Emisor, para lograr el favor de la defensa del dólar o del peso.

Lo que queda en evidencia es que el tipo de cambio no es el factor determinante de la competitividad. Lo que sí es la inversión pública y privada, en tecnología, infraestructura y capacitación. En este campo es donde falta una formulación de política coherente, articulada y financiada desde lo más alto del Gobierno. Es aquí donde no puede haber recortes en el gasto público.

Sergio Calderón Acevedo
Economista
sercalder@gmail.com

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