Sergio Calderón Acevedo
Opinión

Deuda impagable

Para repagar su deuda, Colombia debe generar las divisas necesarias, y ello se logra solo con exportaciones crecientes.

Sergio Calderón Acevedo
Opinión
POR:
Sergio Calderón Acevedo
diciembre 18 de 2016
2016-12-18 06:30 p.m.
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El incremento de las tasas de interés, adoptado por la Reserva Federal de Estados Unidos, no cogió por sorpresa a nadie y podría decirse que los efectos de la medida ya habían sido descontados por los mercados. En todas partes, menos en Colombia.

El euro, la aún segunda moneda más importante del mundo, sufrió apenas una leve baja, pues el proceso de caída se viene viviendo desde hace casi dos años, cuando la moneda común europea cotizaba cerca a US$1,40. Ahora se acerca a la paridad, en un hecho que habían pronosticado ya los grandes bancos norteamericanos a finales del 2014.

Y vienen más incrementos, o eso es por lo menos la expectativa de los mercados. Dos alzas en el primer semestre del 2017 podrían colocar la tasa de intervención de la FED alrededor de 1,5 por ciento. Muchos analistas piensan que también podría haber mayores incrementos al finalizar el verano en el 2017.

No es difícil, entonces, pronosticar desde ahora que nuestro peso, seguramente, se volverá menos atractivo para los extranjeros, y ello conducirá a presiones

devaluacionistas que afectarán, de manera más negativa que positiva, a la economía colombiana. Es una pésima noticia para el Ministro de Hacienda, pues el servicio de la deuda externa crecerá y ello implicará mayores esfuerzos y sacrificios. Y el pago de la deuda pública externa no crece únicamente porque el peso se devalúe, sino, y en mucha mayor medida, porque el saldo de la misma ha venido creciendo como espuma.

Al iniciarse el primer periodo presidencial de Juan Manuel Santos, el Estado colombiano debía US$38 millardos a la banca internacional, a la multilateral y a los tenedores de títulos de deuda externa. En junio del 2016, según un reciente documento del Emisor,

dicho saldo alcanzaba US$70 millardos. ¡Un crecimiento de 85 por ciento! Según el mismo estudio, en el 2009 el servicio de la deuda externa (amortización e intereses) representó erogaciones por US$3,45 millardos (y con dólar a US$2.100 en promedio). En el 2015 dicho valor fue US$5,73 millardos (con dólar en promedio a US$2.800).
En plata blanca, lo anterior quiere decir que en el presente mandato, el pago de la deuda externa se ha incrementado 120 por ciento, y seguirá creciendo porque la reforma tributaria más fácil se ha hecho desde el Ministerio de Hacienda, endeudando al país, como si la economía y el empleo crecieran al mismo ritmo.

Hoy, cada colombiano debe US$1.458 en el exterior. Cuando Juan Manuel Santos se posesionó en la presidencia, esa cifra llegaba apenas a US$808. Poco a poco, llegamos a cifras insostenibles, que las agencias calificadoras de riesgo deben estar mirando con enorme preocupación. No sin razón. Para repagar estas deudas, Colombia debe generar las divisas necesarias y ello se logra únicamente con exportaciones crecientes, de alto valor agregado y competitivas en todos los mercados del mundo. Es triste el empeño del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de persistir en las uchuvas, las flores y los productos agrícolas como motor de las exportaciones. Ello va completamente en contravía de las necesidades del país.

Recientemente, advirtió Carlos Caballero Argáez, uno de los más importantes analistas de nuestra economía, que a pesar de existir la institucionalidad para impulsar las exportaciones, “el problema es que el asunto no aparece en la agenda pública. Como si exportar no fuera prioritario”. Y tiene toda la razón.

Sergio Calderón Acevedo
Economista
sercalder@gmail.com

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