Sergio Calderón Acevedo

Tiempo de revolcón

Proexport Colombia (hoy ProColombia) se convirtió en el botín burocrático del Jefe del Estado, su familia y a sus amigos. Llegó la hora del debate.

Sergio Calderón Acevedo
POR:
Sergio Calderón Acevedo
junio 04 de 2017
2017-06-04 07:01 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c786ab05c57.png

Para la Real Academia Española, una de las acepciones de revolcar es “suspender a alguien en un examen”. En Colombia, el término revolcón se ha utilizado tradicionalmente para denotar la acción de cambiar drásticamente la estructura de un sector, o de sacar de sus puestos a unos directivos anquilosados, o de implementar nuevas políticas y procesos para producir resultados positivos en dicho sector.

Hace un cuarto de siglo, en medio de la apertura económica del gobierno del presidente César Gaviria, se dio un revolcón al sector de comercio exterior y se creó una institucionalidad que trajo positivos resultados para la economía externa, para la balanza comercial y para la generación de empleo productivo. La transformación del fondo de redescuento Proexpo en Bancoldex y en Proexport Colombia, mediante la Ley 7 de 1991, que también dio vida al Ministerio de Comercio Exterior, fue el más importante hito de los últimos 25 años en esta materia.

Las líneas de redescuento de Bancoldex fueron, sin duda, el principal instrumento de la política crediticia y de la política de competitividad, para lograr el despegue de muchísimas industrias exportadoras que empezaron a conquistar mercados en América Latina, en el Caribe y en los países de la entonces recién creada Nafta, la zona de libre comercio entre EE. UU., México y Canadá. La extensión del crédito a los compradores de todos esos países, al mejor estilo de los grandes bancos de promoción (Exims), junto con la creación de Segurexpo (seguro a los créditos de exportación), y de Leasing Bancoldex, para apoyar el arrendamiento y la adquisición de bienes de capital, fueron instrumentos valiosísimos en esta gesta.

Promotor y gestor de este proceso fue el hoy Presidente, quien fue el primer titular de la cartera. Él, formado en el London School of Economics y fogueado varios años en la OIC y en Federacafé, entendía bien el tema y lo apoyaba. Otros reconocidos economistas y técnicos han dirigido las diferentes entidades del sector, entre ellos Carlos Caballero Argáez, Luis Guillermo Plata, Jorge Humberto Botero, Carlos Ronderos, Miguel Gómez Martínez y Marta Lucía Ramírez, por mencionar apenas algunos.

Visto en retrospectiva, el proceso de apertura e impulso a las exportaciones ha sido positivo para el país, 25 años de logros lo demuestran.

Pero ha llegado la hora de revolcar (sí, suspender), y de un nuevo revolcón. A través de los años, Bancoldex se ha vuelto el bombero del gobierno para colgarle cualquier problema que se resuelve con crédito, sin que tenga que ver con exportaciones. Proexport Colombia (ahora ProColombia) se convirtió en el botín burocrático del Jefe del Estado, su familia y sus mejores amigos. Y las exportaciones no tradicionales van en picada, sin que haya una política de competitividad que permita anunciar mayores logros que la venta de unas rosas en las diminutas Islas Seychelles, o el cambio del nombre de la agencia de promoción.

Llegó la hora del debate. Una primera propuesta: la fusión de Bancoldex y ProColombia produciría impacto y ahorros sustanciales. Haber casi que duplicado la planta de ProColombia entre el 2010 y el 2013, sin resultados comerciales, es el mejor indicador de la pésima gestión.

También se puede pensar en la profesionalización de la carrera de comercio exterior, para que los directores de las instituciones o de las oficinas comerciales no sean los hijos de los servidores de la familia gobernante.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado