Simón Gaviria

Vivienda de interés social arrendada (visa)

¿Qué gracia tiene darle un subsidio de vivienda a un desplazado que no lo puede usar, porque no tien

Simón Gaviria
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Simón Gaviria
julio 14 de 2010
2010-07-14 01:06 p.m.
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La construcción de vivienda no sólo es un motor de crecimiento y de generación de empleo, sino que también otorga amplios beneficios sociales. En el primer trimestre del 2010 aumentaron las ventas de vivienda en 18 por ciento. En este cuatrenio se construyeron en promedio, anualmente, 74.080 Viviendas de Interés Social (VIS), lo que significó un incremento del 21,2 por ciento con respecto al cuatrenio anterior, según Camacol. Un individuo con techo, que no vive hacinado, es un ciudadano más productivo y más incluido en la sociedad. Por consiguiente es buen negocio subsidiar las soluciones de vivienda de los colombianos, especialmente la de interés social, puesto que tiene doble beneficio. Hacen falta 1,5 millones de VIS en el país, y en total 2,5 millones de unidades. Pero vamos de mal en peor, pues cada año se crean 250.000 hogares y se construyen sólo 150.000 viviendas. Mucho se ha hecho, pero aún falta.

El crecimiento del último trimestre en materia de VIS es impresionante, 33 por ciento. Algo histórico que indicaría que todo va por buen camino, pero es un crecimiento atado al subsidio a la tasa de interés. Esta ayuda constituyó parte del esfuerzo contracíclico del Gobierno Nacional. Aunque el mecanismo se mostró eficaz, ya los recursos que lo sostenían se agotaron. Es vital conseguir recursos en el presupuesto para continuar este importante programa. También hay que recuperar la herramienta de los macro-proyectos que la Corte Constitucional declaró inexequible, pero esto hace referencia a la coyuntura que se puede solucionar. ¿Qué hacemos con el tema estructural del déficit? Hay un sector importante de la población, estudiantes, desplazados y estrato 1, entre otros, que por razones de la composición de sus ingresos no podrán acceder a la VIS, porque no tiene el ahorro programado. El desplazado lo acaba de perder todo, el estrato 1 tiene ingresos para su subsistencia, el estudiante o tiene un crédito del Icetex, o está pagando matrícula. Para estos colombianos también hay que tener una solución: vivienda de interés social arrendada (visa).

La visa debe ser una modalidad de vivienda arrendada, que sería el 1 por ciento del tope VIP (70 salarios mínimos), en otras palabras, 360.500 pesos al mes con límite máximo de administración del 10 por ciento. Aplicable sólo para nuevas viviendas, sus utilidades serían deducibles de renta, y los materiales de construcción, exentos de IVA. El costo fiscal, si construimos las 75.000 viviendas que hacen falta para que el déficit no siga aumentando sería algo cercano a los 100.000 millones de pesos (asumiendo que todas las viviendas se arriendan por el tope). Una cifra importante, pero razonable, teniendo en cuenta que en el cuatrenio los planes departamentales de agua fueron presupuestados por 8,2 billones. Este es un buen mecanismo para generar más construcción y llegarle a una población que no puede ahorrar. ¿Qué gracia tiene darle un subsidio de vivienda a un desplazado que no lo puede usar, porque no tiene el ahorro programado?

P.D. Yo fui el autor de la proposición que creó los macroproyectos en el plan nacional de desarrollo, aunque en su versión original era más una herramienta de coordinacion del Plan de Ordenación del Territorio (POT), es fundamental recuperarla para habilitar tierra.

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