Víctor Salom La situación petrolera colombiana | Opinión | Portafolio
Víctor Salom
columnista

La situación petrolera colombiana

Los problemas han sido causados por un precio bajo del barril de petróleo, por el manejo de la ANH y de Ecopetrol.

Víctor Salom
POR:
Víctor Salom
junio 12 de 2017
2017-06-12 10:13 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/22/56cb8c3a1e960.png

En el año 1883, se perforó el pozo Tubará, cerca de Barranquilla, el cual produjo 50 Bopd. En 1918, se inició la parte petrolera comercial con el pozo Infantas-1, de la Tropical Oil Company, contratista de la Concesión de Mares, que la tuvo hasta 1951 cuando revertió a la recién creada Empresa Colombiana de Petróleos, hoy conocida como Ecopetrol.

En 1969, con la Ley 20 (Minas e Hidrocarburos) se estableció el Contrato de Asociación que dio lugar a Caño Limón, Cusiana y los campos de gas en La Guajira, hasta que fue reemplazado en el 2003 con la creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Caño Limón, Cusiana y el gas de La Guajira convirtieron a Colombia en un país con petróleo y, básicamente, el 81 por ciento de nuestra producción actual procede de los Contratos de Asociación, y casi el 100 por ciento de la producción de Ecopetrol, junto con campos descubiertos por la Concesión de Mares y la Concesión Barco. La incidencia de la ANH en la producción actual de Ecopetrol es muy pequeña.

Con esto, vemos que los resultados de 13 años de operaciones de la ANH son muy pobres, con solo el 19 por ciento de nuestra producción de crudo, y poco de la de gas. Por esa razón, es que la declinación normal de los campos hace que nuestra producción disminuya mes a mes, al igual que nuestras reservas. La ANH inició siendo una agencia técnica y de reconocido prestigio, pero con el tiempo su prestigio ha declinado al ritmo de nuestra declinación petrolera.

Lo anterior nos explica lo que está pasando con las cifras petroleras, y también nos dice en dónde puede radicar su solución. Aunque el malestar social de los últimos dos años y las voladuras de oleoductos por parte del Eln influyen en los resultados, su incidencia en los mismos no llega al 10 por ciento.

Al ser Ecopetrol el mayor productor, sus políticas también han influido en la situación de declinación actual. El Gobierno, desde su privatización en el 2008, le ha quitado sus utilidades y la ha hecho endeudarse hasta los 17 mil millones de dólares de su deuda actual. El bajo nivel de consecución de reservas, los malos negocios como el de Reficar y el abandono de la Refinería de Barrancabermeja, la tienen en una situación difícil hacia el futuro.

La decisión de la presidencia de Ecopetrol de congelar las perforaciones de desarrollo en gran parte del 2016, incidió directamente en la disminución de la producción y las reservas.

Por el lado de los otros operadores, su falta de liquidez les ha hecho incumplir con los contratos con la ANH, no les interesa inversiones en nuevos bloques, y esto, sumado a los problemas sociales y a las equivocadas decisiones judiciales, los tiene adormilados y sin ganas de despertarse.

Los problemas han sido causados por un precio bajo del barril de petróleo, por el manejo de la ANH y de Ecopetrol, y por unos desanimados operadores e inversionistas.
Aunque nos encontramos en medio de la crisis, que puede llegar a cambiar el panorama petrolero, tal como lo conocemos, existe una sencilla solución: acomodarse al precio del barril, endurecer las políticas de la ANH, rezar por Ecopetrol y entusiasmar a los operadores e inversionistas con yacimientos fáciles, económicos y rápidos de producir, para lo cual yo puedo, con gusto, colaborar activamente.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado