Ricardo Villaveces P.
columnista

‘Están pasando cosas’

Ricardo Villaveces P.
Opinión
POR:
Ricardo Villaveces P.
junio 13 de 2016
2016-06-13 08:30 p.m.
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Poco tiempo después de que Germán Efromovich se vinculó a Avianca, que era una empresa en muy malas condiciones, el país empezó a escuchar una campaña publicitaria de la compañía que decía algo como: “aquí están pasando cosas”. Y pasaron. Unos años después, la firma había resurgido e iniciado un proceso de crecimiento tal que hoy es un objetivo de interés para las ligas mayores de la aviación en el mundo.

Después de muchos años de decaimiento y pérdida del entusiasmo –y diría de la autoestima–, lo que se había construido alrededor del Valle era una historia de pesimismo y estancamiento. El resto del país venía mirando a Cali de manera condescendiente, se hablaba de sus épocas gloriosas, pero poco se le asociaba como líder en el siglo XXI. La región estuvo al margen de los años de bonanza impulsados por el sector minero-energético y la sombra del narcotráfico terminaba por empañar cualquier asomo de optimismo.

Pues bien, en el Valle del Cauca “están pasando cosas”. Paradójicamente, el no haber contado con recursos de la minería y del petróleo llevó al Valle a seguir diversificando su economía en muchos sectores, buena parte de los cuales veían dificultades en su desarrollo por cuenta de una revaluación que encarecía excesivamente la oferta de bienes y servicios. Hoy, cuando los precios de los productos mineros y del petróleo han caído, y la tasa de cambio se ha depreciado significativamente, todos los bienes transables y la economía de servicios, que presenta un gran potencial de desarrollo, se han beneficiado.

En el contexto de los foros de la revista Semana, se llevó a cabo en la semana que termina en Bogotá, lo que se denominó ‘La Gran Cumbre del Valle del Cauca: Un Valle de oportunidades’. Y frente a una nutrida concurrencia y con participación de las entidades líderes de la región, tanto públicas, como privadas, se mostraron cifras, hechos y testimonios que muestran que, evidentemente, en el Valle “están pasando cosas”. Pero quizás uno de los cambios que más gratamente sorprende es la actitud y el estado de ánimo que se percibe. Después de años de derrotismo y pesimismo, lo que se siente es a una gente ‘echada para adelante’. Fue también muy motivador ver, en el mismo recinto, a los líderes empresariales tradicionales, que son quienes han tenido sobre sus hombros el desarrollo de la región, aún en los tiempos más difíciles, junto con un importante grupo de nuevos líderes, que no solo significan renovación generacional, sino compromiso con su región.

Y quizás otro de los aspectos a considerar es que por fin se comparte de manera colectiva que el Valle es Pacífico, con todo lo que ello supone: oportunidades, retos, diversidad étnica y cultural y la posibilidad de convertirse en el gran motor del suroccidente colombiano. Servicios de salud, industria cultural, creatividad, zonas francas de servicios alrededor de un clúster universitario, son el tipo de actividades que muestran la diversificación en una región que ojalá aproveche su ‘cuarto de hora’.

Ricardo Villaveces P.
Consultor privado
rvillavecesp@gmail.com



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