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Tres Nobel para las luchadoras de la paz
Octubre 7 de 2011 - 8:47 pm
Son una mujer yemení y dos liberianas, cuyo valor las llevó a combatir la guerra y la opresión.
El premio Nóbel de la Paz fue otorgado ayer a la primera presidenta de un país africano, la liberiana Ellen Johnson Sirleaf, a su compatriota, ‘la guerrera de la paz’ Leymah Gbowee, y a una figura emblemática de la primavera árabe en Yemen, Tawakkul Karman, quien se constituye en la primera mujer árabe en recibir el prestigioso Premio Nobel, por lo que dedicó su galardón a la ‘Primavera Árabe’, como se llama a la ola de rebeliones populares que han derrocado o desestabilizado varios regímenes autoritarios en África del Norte y Oriente Medio.
Las tres galardonadas fueron “recompensadas por su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y de sus derechos a participar en los procesos de paz”, declaró en Oslo el presidente del Comité Nobel noruego, Thorbjoern Jagland.
“Este premio es un tributo a todas la mujeres en el mundo y a su papel en los procesos de paz y reconciliación”, dijo por su parte el primer ministro noruego Jens Stoltenberg.
SUS VIDAS, UN EJEMPLO
Johnson Sirleaf fue la primera mujer elegida democráticamente presidenta de un país africano en el 2005, de 72 años. Trabajó para la reconstrucción de un país devastado por 14 años de guerras civiles, que causaron la muerte de 250.000 personas.
Ahora libra una batalla diferente frente a su oponente, Winston Tubman, quien se refirió al premio de Johnson como una recompensa “inaceptable e inmerecida” a la que consideró “una provocación” por ser atribuido en plena campaña electoral.
En su momento, el acceso de Jhonson al poder fue facilitado por la labor de Gbowee, ‘guerrera de la paz’, fundadora del movimiento pacífico que mediante una ‘huelga sexual’ contribuyó a terminar con la segunda guerra civil en el 2003, señaló el comité Nobel.
“Leymah Gbowee movilizó y organizó a las mujeres más allá de las líneas de división étnica y religiosa para poner fin a una larga guerra en Liberia y garantizar la participación de las mujeres en las elecciones”, señaló Jagland. Este es un Nobel para todas las mujeres africanas, lo describo de esa manera”, dijo Gbowee en sus primeras declaraciones.
“Es para las mujeres en general, pero particularmente para las mujeres en África”, añadió.
Cabe recordar que este País fue fundado en 1822 por esclavos negros liberados provenientes de Estados Unidos. Liberia conoce una paz frágil debido a tensiones étnicas y a la presencia de mercenarios en su selva tropical.
Este es el escenario de vida y logros de las dos galardonadas del continente africano, verdaderas líderes de paz.
La tercera laureada, la yemení Tawakkul Karman, periodista de 32 años, tuvo “un papel preponderante en la lucha a favor de los derechos de las mujeres, de la democracia y de la paz en Yemen”.
Nacida en 1979, Karman, primera mujer árabe que recibe el Premio Nobel de la Paz, lo dedicó a los yemenitas en lucha contra el régimen del presidente Ali Abdalá Saleh.
“Este premio es una victoria para la revolución y para su carácter pacífico de la revolución”.
Fundadora del grupo ‘Mujeres periodistas sin cadenas’, esta madre de tres hijos fue una de las principales líderes de las manifestaciones estudiantiles de enero que iniciaron el levantamiento, por lo que fue brevemente detenida.
MUJERES NOBEL
Hasta el presente, en 111 años, sólo 12 mujeres habían recibido el Nobel de la Paz, entre ellas la guatemalteca Rigoberta Menchú, galardonada en 1992. Las felicitaciones han llegado de todas partes del mundo: desde la canciller alemana Angela Merkel, mujer más poderosa del mundo según la revista ‘Forbes’, hasta el presidente Nicolas Sarkozy, pasando por el secretario general de la ONU, Ban ki-moon.
El premio será entregado en Oslo el 10 de diciembre próximo, fecha aniversario de la muerte de su fundador, el industrial y filántropo sueco Alfred Nobel y consiste en una medalla, un diploma y un millón de euros.
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