Mayo 18 de 2012 - 7:55 pm
La final de la Champions League fue una sorpresa para muchos, pues se esperaba un partido soñado entre el Barcelona y el Real Madrid.
Cuando corría el minuto 90, el Barcelona tenía acorralado al Chelsea, que defendía como ‘gato patas arriba’ su llegada a la final. La tranquilidad llegó para los ‘Blues’ cuando en un contragolpe Fernando el ‘Niño’ Torres eludió a Valdés y sentenció la salida del Barcelona, en lo que muchos llamaron la venganza por la eliminación que sufrió el equipo inglés en el 2009 a manos de los culés.
El Real Madrid, por otro lado, parecía tener todo para llegar a la final. A pesar de haber perdido en Alemania 2-1, el Santiago Bernabéu vio cómo Cristiano Ronaldo anotó en dos ocasiones, para que los hinchas ‘merengues’ respiraran tranquilos y dieran como un hecho su llegada a la final.
En cobro de penal, el jugador holandés Arjen Robben hizo volver las caras largas al Bernabéu cuando anotó el descuento y obligaba a jugar un alargue que terminó en el drama de los penaltis.
Iker Casillas tapó dos, pero no fue suficiente y los alemanes sabían que el Chelsea los esperaba.
El Bayern de Münich va por su quinta corona, luego de haber perdido la final de la temporada 2009-2010 contra el Inter de Milán.
El fútbol de los alemanes está caracterizado por el desborde en los laterales que hacen Arjen Robben y Frank Ribery, y la efectividad en la definición de Mario Gómez.
Pero, a pesar de esto, el Bayern no ha logrado ser campeón de la Bundes Liga y se ha visto sometido esta temporada por el Borussia Dortmund, que logró el título de liga y la copa de Alemania.
El Bayern tiene en su palmarés cuatro Champions y cuatro veces ha llorado la derrota en una final, como en 1999, cuando en menos de 3 minutos antes del final se dejó remontar el resultado y el Manchester United fue el campeón.
El Chelsea arrancó esta temporada bajo el mando de Andre Villas-Boas, técnico que había llevado al Porto a la triple corona en la temporada anterior.
A pesar de un arranque aceptable, una seguidilla de derrotas y empates colmó la paciencia de Román Abramovich, el multimillonario ruso, dueño del Chelsea que lo despidió.
Asumió Roberto Di Matteo, un italiano que en poco tiempo logró la FA Cup y sacó al encopetado Barcelona. Jugadores ‘legendarios’ del Chelsea afirman que es su última oportunidad, pues son conscientes de su edad y de que el equipo ‘Blue’ entrará en etapa de renovación.
Curiosamente, ambos equipos se juegan su temporada en esta final, donde conquistar la Champions League borra cualquier mal resultado y lo deja como Rey de Europa 365 días.
Como caso curioso, siempre que la final se ha jugado en Münich, el torneo ha tenido nuevo campeón.
Ejemplo de esto fue cuando el Nottingham Forest inglés se coronó campeón en 1979, luego el Olympique de Marsella logró la victoria en 1993, mientras que el germano Borussia Dortmund lo hizo en 1997, lo cual es una estadística que ilusiona a los hinchas del Chelsea.
LOS AUSENTES
El tremendo desgaste que significó la semifinal frente a los españoles dejó a ambos equipos sin varios de sus baluartes para esta final.
Ante esta situación, solicitaron ante la Uefa que los dejaran jugar en pro del espectáculo, pero el organismo fue enfático en que las reglas son las reglas y deberán jugar otros.
Por el Bayern no estarán Holger Badstuber, David Alaba y Luiz Gustavo. Este último es un importante volante de marca que distribuye juego para el desborde de Ribery y Robben.
Por el Chelsea no estará John Terry, luego de una expulsión infantil e irresponsable en el partido frente a Barcelona. Así mismo, se la perderán Branislav Ivanovic, Raul Meireles y Ramires, quien ha demostrado ser el complemento ideal de Frank Lampard en el medio y fue quien abrió el camino de la final cuando anotó el descuento del partido contra el Barca.
LOS MÁS IMPORTANTES
Sin duda, gran parte del juego del equipo bávaro pasa por los pies de Arjen Robben. El holandés que jugó en el Chelsea encontró su madurez futbolística en Alemania y ha conducido a su equipo a la segunda final de Champions durante tres temporadas. Su pierna izquierda y capacidad de desborde serán un dolor de cabeza para el equipo de Londres.
Por su parte, Didier Drogba tiene 34 años y sigue siendo el delantero más importante del Chelsea.
Se ha ganado un lugar en el corazón de los aficionados porque ha sido clave en los momentos decisivos e impregna al equipo de ese amor propio que a veces se necesita en el fútbol para ganar torneos y sin duda va ser el reto de la defensa del Bayern detener a este ‘elefante’ de Costa de Marfil.
Es una final de pronóstico reservado, pues el Chelsea ha demostrado que es un equipo complicado en juegos decisivos y el Bayern tendrá la presión de jugar en su estadio y ser protagonista. Lo que sí se sabe es que este fin de semana se conocerá el nuevo rey de Europa.
GUSTAVO CARABALLO MORENO
REDACCIÓN PORTAFOLIO.CO
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