Sergio Calderón Acevedo
columnista

Tareas pendientes

Sergio Calderón Acevedo
Opinión
POR:
Sergio Calderón Acevedo
mayo 01 de 2016
2016-05-01 10:44 a.m.
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Dicen que escoba nueva barre bien. Falta ver si con el nuevo gabinete se cumple el adagio, ya que el rumbo de la economía necesita un viraje radical o, incluso, una parada estratégica, pues parece que anda perdida en la niebla y no hay un acuerdo en la tripulación acerca de lo que mejor conviene. Hace casi veinte años pasamos por una situación similar y el flamante director del DNP, Santiago Montenegro, comparó la situación con la del Titanic. La diferencia es que hoy no es tan inminente el choque y aún hay tiempo, aunque muy poco, para corregir.

Pero hay síntomas parecidos: déficit externo desbordado y roto fiscal sin ánimo de ser remendado. Hace mucho no hay quién se ocupe del primero, y las exportaciones y la inversión caen constantemente. Se supone que la nueva cabeza de la cartera de Comercio, Industria y Turismo trae las credenciales para una destacada gestión. Al país le convendría mucho oír su plan de rescate y cómo va a mejorar los resultados de todas las agencias del sector.

Es un buen momento para avivar el debate de bajar a Bancoldex al primer piso, potenciar la capacidad del Fondo Nacional de Garantías, quitarle grasa y middle office a ProColombia, a cambio de más fuerza comercial, y meter el acelerador a los temas de competitividad. En este sector es necesario dar prioridad a los tratados de protección a la inversión extranjera, pues solo hay 13 vigentes.

En el tema de exportaciones, convendría también desenterrar el tema de la admisibilidad de la carne colombiana en la Unión Europea. Más de 15 años sin resultados concretos han evitado que este producto sea servido a los 500 millones de consumidores de ese lado del mundo, mientras Uruguay, Brasil y Argentina se aprovechan de nuestra inacción.

Aunque el ministro sigue siendo el mismo, el de Hacienda puede aprovechar los vientos de cambio para meterle el diente a la reforma tributaria y convertirla en una reforma del gasto público, con menos azúcar en la mermelada y más fibra en la inversión. Puede promover, por ejemplo, la penalización de la evasión y una seria advertencia de que no habrá amnistías. Puede terminar la receta con más eficiencia en la Dian y menos emisiones de deuda pública a tasas exageradas. También podría pensar en promover los tratados para evitar la doble tributación. Su ausencia es uno de los factores más disuasivos de la inversión extranjera.

No sería mala idea que entre Minhacienda, Mincomercio, que ahora supuestamente sí se hablarán, y las cámaras de comercio, montaran ventanillas únicas para que crear una empresa en Colombia no sea el tortuoso proceso actual.

A los recién estrenados ministros de Ambiente y de Energía hay que recordarles la tarea inconclusa de reglamentar la Ley 1715 de 2014 sobre energías renovables no convencionales. Uno de sus decretos reglamentarios, el 2143 de noviembre de 2015, le dio tres meses de plazo al Minambiente para reglamentar los Certificados de Beneficio Ambiental. Han pasado ya seis meses y el Ministerio sigue ignorando el mandato, sin pretexto razonable. Mientras tanto, los inversionistas, nacionales y extranjeros, empiezan a dudar de la seriedad de las intenciones de Colombia de verdaderamente racionalizar y modernizar el tema de generación de energías limpias.

Así, pues, buena oportunidad para desatrasarse en pendientes que dejaron los ahora exministros.

Sergio Calderón Acevedo
Economista
sercalder@gmail.com

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