El 2013 es un año de reflexiones y hechos bicentenarios

Sucesos de 1813, un lapso en el que la patria no fue tan boba. La historia invita a pensar en la Nación de otras épocas y en su influencia en la realidad del país.

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febrero 05 de 2013 - 11:51 p.m.
2013-02-05

En la conmemoración de centurias nacionales, el 2013 es un año que no se puede despachar como cualquier otro.

El calendario trae fechas colosales que tocan a la patria, como los 500 años del descubrimiento del Océano Pacífico o Mar del Sur, y festejos centenarios, como los del Deportivo Independiente Medellín y las entrañables Lecturas Dominicales.

Los sucesos del 25 de septiembre pueden leerse en detalle, así como la vida del español que los protagonizó, en el libro Balboa y el Mar del Sur, de Gilberto Castillo. 

Parte de la epopeya del DIM se encuentra en la memoria y el corazón del poeta Darío Jaramillo Agudelo. Y la historia de Lecturas Dominicales la tiene Jorge Restrepo, que las ha acunado durante casi cuatro décadas.

Y pese a que la Nación tiene otras efemérides como los 100 años del descubrimiento de San Agustín, existen cumpleaños históricos encadenados con nuestro proceso de Independencia.

Porque, aunque, por efectos prácticos, se ha encajonado el viacrucis de nuestra gesta patria en el bicentenario ya celebrado del 20 de julio de 1810, cuando nadie quería separarse de España y mucho menos abjurar de la lealtad a Fernando VII, y la Visión Colombia del II Centenario 2019, el periodo comprendido entre esos extremos es una amalgama de sucesos en la búsqueda no solo de independencia, sino de identidad nacional.

Patria, ¿boba?

Los años entre 1810 y 1816 se conocen con la denotación despectiva de ‘Patria Boba’, que ha caído sobre nuestra historia como la desgracia del ‘bizantinismo’ aquella relativa al gran Bizancio. No es porque no le falten adeptos al término acuñado in situ por Antonio Nariño. 

El documentado Jaime Duarte French es uno de ellos. Lamentaba la insolvencia intelectual y política de esos días, que como dice Diana Uribe es más cómoda de ver en replay. 

Para otros es un proceso de búsqueda institucional en un mundo desesperadamente convulsionado, bajo el cambio mental que trajo la Ilustración y que carburaba la Masonería.

Y si bien en términos de Independencia el Palenque de San Basilio ya se había adelantado, y puede celebrar con orgullo, en el 2013 su tricentenario como primer Pueblo Libre de América, el año trae varios hitos bicentenarios.

Chocó celebró el 2 de febrero su grito de Independencia, y mientras danza el Carnaval del Bicentenario, Barranquilla festejará el 7 de abril el haber sido erigida villa, como consecuencia de su apoyo a la campaña libertadora. 

El 16 de julio lo hará Cundinamarca, en la que para muchos es la verdadera fecha de la Declaración de Independencia de Colombia. Y el 11 de agosto, el ponqué se partirá en Antioquia, con el recuerdo de Juan del Corral. 

Otras fechas, más impactos y mucho por contar...  

Hay otros sucesos relevantes durante el 2013, que conviene mirar, no como destellos aislados, sino como parte del proceso tumultuoso que se sufría en estos lares. Hacia 1813, la muerte de Atanasio Girardot (30-09). La ejecución de Mercedes Abregó, otra heroína que la historia no memoriza como a los uniformes (13-10). La siembra del Árbol de la Libertad (29-04), en Bogotá, y su relación con el Gorro Frigio, al que tantos peros le ponen en el escudo.

Además, se cumplen 200 años de la impresión del primer billete en Cartagena. Empero, hay dos hechos definitivos. Al comenzar 1813, y antes de la batalla de Cúcuta (28-02), que iniciará la Campaña Admirable, se conocen Bolívar y Santander. Casi nada. El 11 de diciembre, Napoleón reconoció a Fernando VII como Rey, en vísperas de su desastre. Luego, en 1815, España comenzó la Reconquista. Y entonces conmemoraremos 200 años de cuando ya no se pudo echar para atrás.

Carlos Gustavo Álvarez G. / Especial para Portafolio / gcgalvarezg@gmail.com 

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