El 2014 ha sido el más caliente de la historia

Colombia es uno de los responsables por el agravamiento del cambio climático en el mundo.

Algunas reservas forestales recientemente creadas, como la del Yagoyé Apaporis, están en peligro, pese a que esta última fue dec

Archivo particular

Algunas reservas forestales recientemente creadas, como la del Yagoyé Apaporis, están en peligro, pese a que esta última fue dec

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diciembre 15 de 2014 - 03:11 a.m.
2014-12-15

Si la dramática tendencia se mantiene, el año que termina será el más caliente de la historia debido, en parte, a la incesante tala y destrucción de los bosques, los proyectos de minería, explotación petrolera y de infraestructura que se desarrollan en los 7 millones de kilómetros cuadrados de la región Amazónica, que comparten Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Suriname y Venezuela.

Eso no solo está acelerando el calentamiento global, sino poniendo en riesgo el 55 por ciento del carbono que se concentra en territorios indígenas y áreas protegidas, según denuncias hechas en la XX Conferencia sobre el cambio climático, que realiza Naciones Unidas en Lima hasta el 12 de diciembre.

La denuncia se basó en un estudio realizado en la zona por especialistas de América Latina y Estados Unidos con la cooperación de grupos de defensa de los derechos indígenas. La protección del carbono en las zonas mencionadas es crucial para la estabilidad del clima global, la identidad cultural de los pobladores y la salud de sus ecosistemas, de acuerdo con la investigación.

Los territorios de los pueblos indígenas de la Amazonía almacenan un tercio del carbono de la región, lo que supera al contenido en los bosques ricos en carbono de otros países como Indonesia y la República Democrática del Congo, según el científico Wayne Walker, del Centro de Investigación Woods Hole (WHRC), fundado en EE. UU. en 1985.

En la Amazonía existen 2.344 territorios indígenas y 610 áreas naturales protegidas. Por eso, según los expertos, el reconocimiento internacional y la inversión en esas zonas son esenciales para asegurar que continúen ayudando a mantener la estabilidad global del clima.

Pero, el peruano Edwin Vásquez, coautor del estudio y coordinador general de las organizaciones indígenas de la cuenca amazónica (Coica), afirmó que nunca como ahora se han registrado tantas presiones y amenazas por la tala ilegal, la agricultura, la minería, la explotación petrolera y los proyectos de infraestructura en los 6 millones de kilómetros cuadrados de la Amazonía.

Eso, según el estudio, amenaza hoy el 20 % de los bosques tropicales de la Amazonía, pues desde el año 2000 se perdieron más de 253.000 kilómetros cuadrados, que equivalen a una superficie similar a la del Reino Unido.

De los seis millones de kilómetros cuadrados de la Amazonía, que es la mayor reserva forestal del mundo, Colombia cuenta con 482.000 kilómetros en los departamentos del Amazonas, Caquetá, Guaviare, Guainía, Putumayo y Vaupés.

El Estado colombiano ha multiplicado allí la concesión de hectáreas para la explotación minera, que pasaron de 209 al año en el 2005 a 48.000 al año en el 2012, según ambientalistas. Pero, esos datos no incluyen la explotación minera ilegal “que ocasiona una fuerte contaminación de los ríos y de los lagos por causa del mercurio”, sostiene el experto ambientalista italiano Yuri Leveratto.

“Algunas reservas forestales recientemente creadas, como la del Yagoyé Apaporis, están en peligro, pese a que esta última fue declarada Parque Nacional en 2009. La explotación petrolera también está aumentando a ritmos alarmantes, principalmente en los departamentos de Caquetá y Putumayo”, denuncia en su página Web.

Todo lo anterior contribuye al calentamiento global y hace a Colombia responsable por los nocivos efectos del cambio climático que amenazan al Planeta.

A corto plazo, la estabilidad de la atmósfera y los beneficios ambientales y sociales de los bosques amazónicos depende de que los gobiernos adopten políticas adecuadas para asegurar la integridad ecológica de los territorios indígenas y las áreas naturales protegidas, según el estudio presentado en Lima.

La Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés) anunció, por su parte, que el 2014 superará el record ya existente del año más caliente de la historia, que hasta ahora ostentaba el 2010, pues en los primeros 10 meses de este año el promedio estuvo en 0.57 grados Celsius, encima de la media, y, si la tendencia se mantiene hasta el final, el record existente se superará.

Los datos preliminares de los 10 primeros meses, divulgados hace un mes, fueron muy consistentes y lo más probable es que el 2014 pase a ostentar el triste título ambiental, según admitió Michell Jarraud, secretario general de la WMO.

Lo más grave es que la Amazonía de Brasil, que ocupa el 72 por ciento de los 7 millones de kilómetros cuadrados, sigue siendo escenario de creciente violencia y depredación acelerada, según la Comisión Pastoral de la Tierra, CPT, que nos aseguró que “la ocupación se está haciendo con la violación de los derechos humanos, por parte de empresas y del propio estado”.

Gloria Helena Rey

Especial para Portafolio