Un acto de vértigo y ensoñación

El Zanzibar Cirque Farouche se presenta durante tres días en Bogotá, en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

El público tiene una participación directa en el transcurrir de la obra.

Archivo particular

El público tiene una participación directa en el transcurrir de la obra.

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septiembre 03 de 2014 - 11:30 p.m.
2014-09-03

El espectáculo de la compañía Zanzibar Cirque Farouche no es solo para pasarla bien un rato y reírse. A diferencia de otros espectáculos de su clase, este hace reflexionar sobre el sentido de la existencia.

‘Blast’, la obra con la cual se presenta este viernes, sábado y domingo en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, tiene el orden anárquico de los sueños. En este sueño, en particular, se combinan un hombre que quiere salvar a su pollo asustado, un joven habilidoso que realiza maromas en bicicleta, una pareja que reta la gravedad sobre una barra vertical y una mujer gigante que hace acrobacias con un hombre diminuto, como si este fuera una pelota.

Más que un cuento, es una experiencia de sensaciones en la que cada uno reconstruye sus sueños, según cuenta el director de Farouche, Jef Odet.

“El mundo puede cambiar para todos en esta hora. Luego, hay un momento de vacío donde no sabemos exactamente dónde estamos, como cuando tomamos un poco de alcohol. Es un estado frágil, pero muy positivo”, dice Odet, quien concibió la obra mientras estaba en Afganistán, en un montaje, y fue estremecido por la detonación de una bomba. De hecho, la traducción del nombre del francés al español es ‘explosión’.

“Después de una explosión, uno siente un soplo en la barriga y me dije: ‘Tengo que llevar estos sueños con ese blast, que el público esté directamente involucrado, pero no traumatizado por un ruido; que sienta por dentro lo que sentimos nosotros (los artistas) cuando nos subimos al escenario”, anota. El dramaturgo define la experiencia del público con una palabra: vértigo.

La música en vivo es un vaso comunicante que va llevando al público a través de varias emociones para que contraste el relato con su propia historia.

SIN EDADES 

‘Blast’ está hecha para todas las edades, según su creador y director. Es más, incluso asegura que está escrita en un lenguaje: el lenguaje de los sueños, en el que los niños son maestros, en tanto que los adultos suelen ver al artista como alguien que vive en una utopía imaginaria.

La compañía está integrada por 18 artistas (3 músicos y 15 cirqueros) procedentes de Francia, Italia, Brasil, China, Suecia y Vietnam. Cuatro actúan también en el Circo del Sol.

Está en su primera experiencia en América y Colombia fue escogida para iniciar su correría debido a la posibilidad que abrió una alianza con la Embajada de Francia y entidades culturales de nuestro país.

La semana pasada, Zanzibar Cirque Farouche actuó en el Festival de Teatro de Manizales ante 2.400 personas y, tras una correría en bus con presentaciones cortas en los pueblos del camino, llegó a Bogotá. Terminada su actuación en la capital de la República, parte del grupo retornará a Francia a cumplir con compromisos y otros seguirán hacia eventos y talleres con grupos de Cali, Medellín y Barranquilla, hasta el 10 de octubre.

Posteriormente irán a Brasil, Venezuela, Perú y posiblemente retornarán a Colombia.

“Vivimos juntos en un bus, como un grupo de rock, para trabajar y componer más. Es una aventura que compartimos minuto a minuto, además de que nos permite conocer mucho mejor a Colombia”, añadió Odet.