Adiós al dinero en efectivo

Los países del norte de Europa, Dinamarca, Noruega, Finlandia, pero sobre todo Suecia, han reemplazado el papel moneda casi en su totalidad.

Tarjeta de crédito

Muchos bancos, taxis, buses, vendedores ambulantes y almacenes han dado el paso y esperan plástico o pago virtual a través de aplicaciones por el teléfono móvil, en sus transacciones.

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Portafolio
agosto 04 de 2016 - 08:19 p.m.
2016-08-04

Hace un par de semanas visitando Ámsterdam no me recibieron pagos con euros ni en una panadería, ni en un supermercado. Holanda junto con otros países europeos, particularmente los escandinavos, encabezan la lista de ‘sociedades sin efectivo’ donde el dinero, como lo conocemos hasta ahora, es una especie en vías de extinción. ‘Cashless societies’ es el término usado por los economistas.

Muchos bancos, taxis, buses, vendedores ambulantes y almacenes han dado el paso y esperan plástico o pago virtual a través de aplicaciones por el teléfono móvil, en sus transacciones. Pocos en esos países sacan dinero de cajeros automáticos, y en general la gente joven no carga efectivo nunca. Con la invención de aplicaciones que permiten transferencias rápidas de persona a persona los amigos pueden prestarse y devolverse plata instantáneamente presionando un botón.

Han pasado 300 años desde cuando el papel moneda fue aceptado universalmente como forma de pago legal, y mucho ha cambiado desde entonces en las formas de vender y comprar bienes y hacer transacciones bancarias, pero el dinero se ha mantenido como forma esencial de pago.

SUSTITUIDOS POR ALTERNATIVAS DIGITALES

Hasta ahora, cuando la idea de sociedades sin dinero en efectivo se está convirtiendo en realidad, aplicaciones como PayPal, Venmo, o Square Cash y plataformas de pago móvil como Mpesa de Kenia, bKash de Bangladesh, o Apple Pago, son muestras de que el efectivo está siguiendo el camino de otros ‘bienes de información’ como fotografías impresas, casetes de música y DVD, sustituidos por alternativas digitales y tarjetas de crédito y débito.

Los países del norte de Europa, Dinamarca, Noruega, Finlandia, pero sobre todo Suecia, han reemplazado el papel moneda casi en su totalidad. Según el banco central sueco, Riksbank, sus transacciones bancarias en efectivo son menos del 2%, y bajarán a menos de 0,5% para el 2020.

Y no es solo el Riksbank, un gran porcentaje de bancos escandinavos y sus sucursales mantienen muy poco efectivo en sus depósitos y muchos han suprimido los cajeros automáticos.

La mayor parte de los servicios de transporte no reciben efectivo desde hace años, y más y más vendedores individuales como los de los mercados callejeros y pequeños negocios prefieren pagos con tarjeta o a través de plataformas de teléfonos móviles que permiten transferir plata de un banco a otro en tiempo real.

UNA SOCIEDAD SIN EFECTIVO

Conocidos economistas y expertos financieros han publicado argumentos sobre los beneficios de una sociedad sin ‘cash’. La incertidumbre económica en el mundo podría empujar a los consumidores a retirar su dinero de los bancos - especialmente cuando bajan las tasas de interés. La eliminación de dinero en efectivo es una forma de reducir ese riesgo. Dinamarca, Suecia y Noruega ya lo están considerando y el Banco Central Europeo está pensando deshacerse de los billetes de alta denominación. Si bien los nuevos sistemas de pago electrónico parecen más seguros, hay todavía muchas preocupaciones, como el riesgo de fraudes electrónicos que durante la última década se han más que duplicado y varios críticos, incluyendo el inventor de iZettle, Jacob de Greer, piensan que un sistema totalmente electrónico en el que se registra cada pago es una amenaza a la privacidad.

Varios estudios han mostrado también que las personas mayores que prefieren usar efectivo por reticencia al uso de nuevas tecnologías, o simplemente porque les parece más fácil para llevar sus cuentas, van a quedar en desventaja mientras los más jóvenes están tentados a gastar dinero que no tienen.

PAPEL MONEDA UBICUO

El dinero en efectivo, según un reciente estudio de MasterCard, representa todavía casi el 85% de las transacciones globales. El papel moneda es aún ubicuo, rastreable y universalmente aceptado. Para muchos usuarios, explica la revista de negocios de Harvard, el efectivo da una sensación de seguridad y un sentido de independencia de la supervisión oficial por parte de gobiernos.

El aumento de la ciberdelincuencia y la creciente preocupación ante la capacidad de los organismos públicos para vigilar a través de registros digitales se suma a la falta de voluntad de los muchos que no quieren dejar de lado el dinero.

La migración hacia una sociedad sin efectivo está lejos de ser uniforme y universal. Mientras que la mayoría de los suecos y sus vecinos más próximos están abrazando un futuro sin ‘cash’, otros países europeos, en respuesta a las cada día mayores regulaciones por parte de la Unión Europea restringiendo el uso de efectivo, están exigiendo un ‘derecho constitucional a pagar en cash’.

Desde luego los países altamente digitalizados están en mejor posición de migrar hacia alternativas sin papel moneda, mientras que para los países más atrasados en su evolución electrónica el camino hacia ese nirvana requiere primero altas inversiones en avances digitales.

Cecilia Rodríguez
Especial para Portafolio
Luxemburgo