Ámsterdam, una ciudad que se mueve

Holanda y su capital vendrán con todo a la Feria del Libro que se realizará en Bogotá, entre el 19 de abril y la primera semana de mayo. 

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abril 04 de 2016 - 10:24 p.m.
2016-04-04

El transporte es un problema resuelto para quienes llegan de visita a Ámsterdam, la capital holandesa. Tranvía, bus, bicicleta, taxi, vehículo particular, ferri, yates y hasta moto, hacen parte del menú multimodal que puede ser utilizado por los turistas que llegan a una de las ciudades más organizadas y civilizadas de Europa.

Basta con que el visitante arme su plan entre museos, centros de diseño, parques, iglesias, arquitectura, cruceros por los canales (patrimonio de la humanidad), restaurantes y centros de diversión, sin preocuparse de cómo llegar a ellos. La metrópoli está diseñada para la convivencia ciudadana. Ámsterdam es un antiguo centro urbano salteado de uno que otro edificio moderno que tienen su razón de ser: Holanda es cuna del diseño en todas sus formas, y la arquitectura es una de ellas.

La ciudad está hecha para todos. Su infraestructura refleja un acuerdo social que evidencia la más nítida expresión de democracia. La capital holandesa fue construida para que sus ciudadanos y visitantes compartan espacios, deberes y derechos. Desde cualquier esquina, una mirada panorámica permite certificar que la desigualdad es lo único que no tiene espacio en la comunidad holandesa. Cualquiera que sea la foto en un lugar público, allí aparecen los rieles del tranvía, las ciclorrutas que comparten la vía con las motos, amplios espacios para peatones, carriles especiales para buses de servicio público y autos particulares, al igual que canales de agua por donde se mueven los yates y las embarcaciones turísticas. En el ferry que moviliza a los ciudadanos al otro lado de la bahía IJ –que divide a la ciudad con el noreste de la capital de los países bajos, más no del Gobierno holandés–, es común ver personas cruzar a pie, en bicicleta, motos de todos los cilindrajes y carros.

Por donde se le mire, Ámsterdam es una ciudad llena de atractivos turísticos, arquitectónicos, culturales, históricos, de diseño, paisajísticos, naturales y de infraestructura antigua y moderna.

¿A dónde ir?

Los museos son los más recomendados para los visitantes. El mítico Rijksmuseum recibe más un millón de visitantes cada año y exhibe las obras más famosas de pintores como Rembrandt, Johannes Vermeer, Van Ruisdael, Lucas Van Leyden, Willen Van Heerle, Boer, Koopman y Jan Steen.

También están en la ciudad los museos de Vincent Van Gogh, el Amsterdam Museum, el Museum Square y el Jewish Historical Museum.

Otro de los sitios preferidos por los turistas es el recorrido por la histórica casa de Ana Frank, la niña judía que escribió su diario y el de su familia, mientras estaban escondidos en un barrio de Amsterdam para no ser detectados por los nazis, pero que fue capturada con su hermana y asesinada en un campo de concentración.

Además de los museos, la capital holandesa tiene diversos sitios para recorrer: Gassan Diamonds, City Mall, Albert Cuyp Market, Westermarket, Voldelpark, Heinequen Experience, el Artis Royal Zoo, el Windmill (el molino de viento más alto de la ciudad, y las fachadas de diversos hoteles. No en vano, todos quieren tomarse la foto frente al tradicional letrero “I am Amsterdam”.

La Estación Central

La Estación Central merece un capítulo aparte. Es el corazón de la ciudad, en todos los sentidos.

Su construcción demoró ocho años y fue inaugurada en 1889. Se trata de una obra de arte, convertida en un edificio de formas religiosas que sobresale en el centro de la ciudad. Desde allí parten los trenes para diferentes zonas de Ámsterdam y de las poblaciones vecinas. También es el eje del tranvía, y el sitio donde se concentran las empresas de yates y embarcaciones turísticas que hacen el recorrido por el río Amstel y los canales de la ciudad, con comentarios en 18 idiomas. Por la Estación Central transitan diariamente alrededor de 300.000 personas.

Los alrededores de la Estación Central sorprenden a cualquier extraño. La razón, nubes de bicicletas parqueadas de manera ordenada hacen parte del paisaje natural de Ámsterdam. Como hormigas, los habitantes de la ciudad se movilizan en bicicleta sin atropellarse, pues la regla número uno es el respeto a las señales de tránsito.

edmtov@portafolio.co