Audi A1, todo un ‘totecito’

La primera aparición ‘en sociedad’ del Audi A1 en Colombia fue en el pasado Salón del Automóvil.

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mayo 29 de 2011 - 09:45 p.m.
2011-05-29

Lo anterior, cuando impresionó con sus líneas deportivas –muy sencillas y de buen gusto– y con un motor de tan sólo 1,4 litros que nadie pensaría que despliega semejante pique.

Pues este ‘juguete’ para los gomosos de la conducción deportiva y la velocidad, con buen poder adquisitivo, ya está en las calles del país, traído, entre otras casas, por VAS Colombia, que también maneja las marcas Skoda, Seat y Volkswagen.

El auto conserva las características de un deportivo, comenzando por la simplicidad de los relojes, tacómetro y velocímetro, de estilo clásico de números blancos sobre fondo negro. No obstante, este toque –‘retro’, si se quiere– contrasta con la modernidad del resto del tablero de mandos y del módulo del radio, ligeramente ladeado hacia el piloto.

Sobresale en el centro del tablero una pantalla LCD retráctil para entretenimiento o para desplegar los mapas de ruta (cuando está habilitado con GPS). La va dentro del tablero y se despliega con un leve toque sobre el respaldo.

Como en la mayoría de deportivos, el énfasis de confort a bordo se centra en las sillas de piloto y copiloto, mientras que las traseras son menos espaciosas, pero suficientes para alojar a dos adultos de buena talla con relativa comodidad.

En cuanto al timón, incorpora mandos para el radio y brinda una agradable sensación de agarre y confort, característica que permite realizar maniobras evasivas con mayor control.

La versión con caja automática S tronic de siete velocidades hace posible un manejo suave, con cambios de marcha casi imperceptibles, pero permite, además, emular el manejo deportivo de una mecánica, lo cual le da cierta autonomía al piloto en carretera, aunque ello castiga un poco el consumo normal que tiene el vehículo cusando se conduce en posición Drive, que es de más de 70 km. por galón, según datos del fabricante. El empuje del motor está siempre bajo el comando del piloto gracias al control de estabilidad. 

Mauricio Romero / Editor Portafolio.co

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