El auge de los huertos urbanos

Con una pequeña terraza o patio en la casa se pueden obtener productos de granja.

Lo ideal es que sea de un mínimo de 4 a 5 metros cuadrados para que las gallinas se muevan en libertad y la alimentación será ta

Archivo particular

Lo ideal es que sea de un mínimo de 4 a 5 metros cuadrados para que las gallinas se muevan en libertad y la alimentación será ta

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diciembre 11 de 2014 - 04:45 a.m.
2014-12-11

Cuando uno piensa en un gallinero suele venirle a la mente un lugar desordenado, sucio y alborotado, situado en el campo o una granja, donde es frecuente encontrar todo tipo restos, pero la tecnología también ha llegado a los corrales de aves permitiendo una explotación urbana, ecológica e higiénica a escala doméstica.

Tras el auge de los huertos urbanos, que permiten cultivar verduras, frutas y hortalizas para el consumo propio, en un patio, azotea o jardín doméstico, llega una nueva tendencia consistente en obtener huevos frescos y ecológicos en un huerto, jardín o parcela de terreno, situados también en casa.

Esto es posible gracias a un sistema innovador y compacto dirigido a particulares, que permite montar en casa un ponedero para gallinas ‘a medida’ en pocos minutos y que está dotado con un dispositivo de caída de los huevos que evita que estos se rompan, facilitando su recogida y garantizando la limpieza.

Cada ‘granja nido’ se puede montar solicitando la cantidad de módulos adecuados al tamaño del ponedero que se desee y ensamblándolo en unos minutos, gracias a un conjunto de anclajes que permiten encajar las piezas con un martillo y unos alicates, según aseguran desde New Farms, la empresa que fabrica y comercializa este ponedero a través de su división Nest Farms.

Según Nest Farms (‘granjas nido’, en inglés) este ponedero doméstico fabricado en material plástico se puede limpiar con facilidad y mantener un altísimo nivel higiénico en la instalación, y su diseño garantiza una rápida adaptación de las gallinas, agilizando y mejorando su productividad y, al mismo tiempo, facilita la ventilación y el acceso de las aves.

Cada unidad de ponedero tiene capacidad para dos gallinas, pero su diseño permite acoplar varios módulos, según las necesidades de los clientes, tanto en sentido vertical como horizontal, permitiendo una total adaptabilidad a cualquier instalación.

ESPACIO MÍNIMO Y CON LUZ NATURAL

“Para conseguir unos buenos resultados con el ponedero hacen falta, sobre todo, unas condiciones óptimas en cuanto al espacio y la iluminación”, señala Carles Seire, director comercial de Avicultura, de Nest Farms.

Según Seire, lo ideal para instalar este sistema, “sería disponer de una parcela mínima que permita a las gallinas moverse con libertad”.

“Unos 4 o 5 metros cuadrados son suficientes, teniendo en cuenta que el bienestar del animal influye positivamente en la calidad final del producto”, señala Seire, añadiendo que “para inducir la producción del huevo las gallinas necesitan una iluminación natural que se ajuste al ciclo lumínico solar del día y la noche”.

Según este experto avícola, el ratio (relación numérica) usual es de un hueco de nidal para cada 5-7 gallinas, y “con este dato, el consumidor decide si quiere tener más o menos huecos para sus gallinas, así como el número de aves, teniendo en cuenta que el nidal de dos huecos es el más pequeño que se puede instalar”.

“El hueco del ponedero es de muy fácil acceso y tiene una superficie muy cómoda que proporciona a las gallinas la ‘intimidad’ necesaria para que sean ellas mismas las que vayan allí en el momento de la puesta”, apunta.

EFE