Los autos a la medida de los más ricos

Los compradores que poseen autos de ultralujo ya no se conforman con tener la mejor y más cara marca, ahora es necesario tener el modelo más excéntrico y con detalles únicos del mercado.

Paneles de cuero en las puertas con retoques de ribetes y seda, un volante cosido utilizando una técnica de costura invisible ca

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Paneles de cuero en las puertas con retoques de ribetes y seda, un volante cosido utilizando una técnica de costura invisible ca

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junio 13 de 2015 - 01:55 a.m.
2015-06-13

En el enrarecido mundo de los autos de ultralujo, los compradores ya pueden poseer algunos de los vehículos más espléndidos en el planeta.

Pero, en estos días, simplemente ser dueño de un Rolls-Royce o un Bentley no es suficiente. Ahora, los compradores buscan aún más exclusividad, y los fabricantes de autos están más que felices de servirles, ofreciéndoles autos personalizados de “edición especial” –principalmente para lucrativos mercados extranjeros– a medida que los propietarios tratan de distinguirse entre el uno por ciento.

En mayo, por ejemplo, Rolls-Royce dio a conocer la edición Inspired by Fashion (Inspirada por la moda) de su modelo Wraith en un evento extravagante en el Bajo Manhattan, con la asistencia de modelos y gente de la industria de la moda. Los detalles están destinados a satisfacer incluso a los compradores más quisquillosos: paneles de cuero en las puertas con remates de ribetes y seda, un volante cosido utilizando una técnica de costura invisible característica de los sastres ingleses, y faros con el logo de Rolls-Royce grabado en ellos. Simplemente, el proceso de laqueado de la madera en el tablero lleva nueve días.

El Wraith casi totalmente blanco, con detalles en negro y salpicaduras de color, estará disponible para unas cuantas docenas de clientes y se construirá solo bajo pedido.

Un Wraith modelo básico ya cuesta 285.000 dólares, pero la edición fashion lo ubicará en al menos 350.000 dólares, dependiendo de las opciones.

“Nuestros clientes esperan un lujo personalizado en todos los elementos de su vida”, dijo Eric Shepherd, presidente de operaciones en Norteamérica de Rolls-Royce. “Esperan ese carácter único e individualidad. Así que les estamos dando la capacidad de tener algo que sea suyo solamente”.

El auto sigue a otra versión personalizada lanzada el año pasado, cuando los diseñadores se volvieron hacia Hollywood para crear una versión inspirada en la cinematografía que exudada el glamur hollywoodense.

Ross Klein, de Palm Springs, California, dijo que ya estaba considerando comprar uno de los Wraiths inspirados en la moda. Aunque también atrajo su atención el nuevo Rolls-Royce convertible.

Rolls-Royce difícilmente es el único que estira los límites de la exclusividad. Otros fabricantes de autos de ultralujo están compitiendo por los clientes superiores como Klein, encontrando formas de diferenciarse ellos mismos y a sus vehículos de maneras que ofrezcan a los dueños ricos una experiencia que el rey Tut habría aprobado.

Karl Brauer, analista de Kelley Blue Book, dijo que la economía estadounidense había experimentado algo así como una “recuperación en dos niveles”, con aquellos en el estrato superior desempeñándose bastante bien mientras los que perciben ingresos medios siguen pasando apuros.

EXCENTRICIDAD A PUNTA DE DINERO

En la reciente Exposición Automovilística de Los Ángeles, Porsche dio a conocer una versión de edición limitada de su Panamera llamada Exclusive Series.

Solo se venderán 100 de los vehículos de 562 caballos de fuerza y pintados a mano, en uno 315.000 dólares.

Cada uno lleva una etiqueta que muestra su número de producción limitada. Los asientos y los paneles de las puertas están cubiertos de pieles cuidadosamente seleccionadas y descritas como “excepcionalmente suaves”. Y el color no se encontrará en una caja de crayolas: café nuez Agatha.

Maserati empezó una asociación el verano pasado con la casa de moda italiana Ermenegildo Zegna, la cual llevó a un Quattroporte de edición limitada con la marca Zegna.

La producción está limitada a 100 autos, con precios que empiezan en los 175.000 dólares.

Aaron M. Kessler

The New York Times