Bedoya, el zar del fútbol colombiano

Comenzó de abajo y ascendió hasta el puesto más alto de la dirigencia del balompié nacional.

Bedoya, el zar del fútbol colombiano

Juan Manuel Vargas/CEET

Bedoya, el zar del fútbol colombiano

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noviembre 10 de 2015 - 04:48 p.m.
2015-11-10

Nadie lo esperaba. Nadie lo tenía como una opción. Nadie siquiera lo comentaba. Y pasó. Fue una sorpresa y el porqué es una incógnita… Sin dar más explicaciones que “problemas personales”, Luis Bedoya, uno de los dirigentes más exitosos del balompié nacional, presentó su renuncia a la presidencia de la Federación Colombiana de Fútbol, en la que llevaba nueve años y estaba cumpliendo su tercer y último periodo como máximo mandatario. (Lea también: ¿Qué hay tras la renuncia de Luis Bedoya de la Federación?)

Bedoya abandonó la Federación cuando la Selección Colombia de mayores vive uno de sus momentos más complejos: refrendar el excelente nivel que mostró en los últimos años, con el quinto puesto en el Mundial de Brasil 2014 como el pico más alto.

Su relación con el fútbol se dio desde muy temprana edad. Estudiaba Economía en la Universidad Central, de Bogotá, pero se trasladó a Pereira, a la Universidad Católica, para culminar la carrera. En la capital risaraldense, donde creció, se formó y tuvo varios trabajos que ayudaron a forjar su fuerte personalidad, Luis se encontró con la posibilidad que terminó por meterlo de lleno en el mundo del ‘deporte rey’.

Era el año de 1987 y la Perla del Otún fue una de las sedes del Suramericano Sub-20 que acogió el país. Bedoya consiguió un puesto dentro del Comité Organizador del torneo y su desempeño fue tan sobresaliente que llamó la atención de Jorge Correa Pastrana, presidente de la Dimayor por 12 años (1990-2002) y quien se convirtió en su padrino en el mundo dirigencial del fútbol.

Paso a paso y con muchas ganas, entregando todo de sí, siempre haciendo las cosas a la perfección, como sus allegados comentan que le gusta hacerlas, construyó su nombre en la Dimayor. Empezó siendo el coordinador de los derechos de trasmisión de los partidos por parte de las emisoras y también era el encargado de las acreditaciones. Después, tuvo el cargo de secretario de la entidad, siendo la mano derecha de Correa, y en 2002, tras la salida de su mentor, Bedoya se convirtió en presidente de la entidad.

Ya había alcanzado la cima del balompié nacional. Ya era el jefe. Ahora, el objetivo era mantenerse en lo más alto…

SU LLEGADA A LA FEDERACIÓN COLOMBIANA DE FÚTBOL

Fue la cabeza visible del fútbol profesional colombiano hasta que en 2006 pasó a ser el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), en reemplazo de Óscar Astudillo, quien había llegado a Colfútbol en 2002.

El reto era grande. Recibió la ‘tricolor’ tras dos fracasos en las eliminatorias suramericanas (los procesos a Corea y Japón-2002 y a Alemania-2006), pero con un título de Copa América, el logrado jugando de local en 2001. La necesidad era que el equipo volviera a ser protagonista en el continente.

Había que recuperar la mística de los 90. Era una obligación que la Selección resurgiera. Por eso, con intención de hacer cambios que generaran motivaciones mayores, Bedoya sacó a Reinaldo Rueda de la dirección técnica de la ‘tricolor’ y le dio el puesto a Jorge Luis Pinto, quien era la sensación en el país por la gran campaña que realizó durante 2006 al frente de Cúcuta Deportivo.

Sin embargo, las cosas no pintaban bien para el dirigente. La edición 2007 de la Copa América fue un fracaso y se habló del fraccionamiento entre el grupo de jugadores y el cuerpo técnico comandado por Luis Pinto. A ese mal torneo, se unió un nuevo fracaso en un proceso de eliminatoria: la clasificación a Sudáfrica 2010, que finalizó comandada por Eduardo Lara, no fue óptima y Colombia se quedaba, por tercera vez seguida, por fuera de la fase final de un Mundial…

A pesar del negro panorama en el equipo de mayores, otros logros fueron alcanzados por Bedoya en sus primeros cuatro años al frente de la FCF: reestructuró las divisiones menores de la Selección y las categorías Sub-15, Sub-17 y Sub-20 empezaron a dar buenos resultados. Además, el equipo de mujeres empezó a tener grandes figuraciones.

Con la Sub-17, Colombia fue a los mundiales de 2007 y 2009, siendo cuarto en este último. Y en la misma categoría, pero en mujeres, el país ganó el Suramericano de Chile-2008 y disputó el Mundial Femenino de Nueva Zelanda.

VIENTOS DE CAMBIO EN EL EQUIPO DE MAYORES

A pesar del fracaso con el equipo de mayores, Luis Bedoya fue reelegido como presidente de la FCF en 2010. Su gestión en otros ámbitos, como en el fútbol juvenil, le dio crédito para alcanzar un segundo periodo en el organismo y, para fortuna suya, mejores decisiones y momentos vendrían para el fútbol nacional, pero primero tenía que pasar un obstáculo complejo. (Además: 'Ni yo, ni la Federación de Fútbol tenemos contrato con Burzaco o TyC')

Su primera decisión para el equipo de mayores fue darle la dirección técnica a Hernán Darío Gómez. El equipo pintaba bien y la Copa América-2011, aunque no se llegó a la fase final, fue una muestra de que se venían buenas cosas. No obstante, ‘Bolillo’ fue cesado de su cargo por protagonizar un escándalo de índole personal, que se convirtió en voz nacional, y en su reemplazo, antes del inicio de las eliminatorias a Brasil 2014, llegó Leonel Álvarez.

Lo de ‘Leo’ fue raro. Solo duró tres partidos en el proceso de clasificación al Mundial (le ganó a Bolivia, empató con Venezuela y perdió con Argentina) y salió del cargo. La hinchada parecía no tener fe en ese proceso y era urgente tomar decisiones.

“Los miembros del Comité, de forma unánime, decidimos cancelar el contrato del señor Leonel Álvarez. Necesitamos cambiar el rumbo y tomar ya mismo los correctivos para poder cumplir nuestro objetivo final, que no es otro que el de clasificar al Mundial de Brasil 2014”, fueron las palabras de Bedoya con relación a la salida de Álvarez, que se dio tras perder con la ‘albiceleste’ en Barranquilla.

Y ahí llegó una determinación que cambiaría el rumbo y el sentir de todos: la llegada del argentino José Néstor Pékerman.

Desde hace años, muchos pedían la presencia de un DT extranjero en la Selección, hasta el presidente Juan Manuel Santos lo expresó por medio de Twitter tras el despido de Leonel. Por eso, tras varios intentos y luego de arduas negociaciones, Bedoya cerró la contratación de Pékerman, quien le dio un aire distinto a la Selección.

Con el argentino en el banco y con Luis en los despachos, Colombia reescribió su historia: volvió a un mundial tras 16 años de ausencia, hizo récord de puntos (30), de goles (27) y de triunfos (9) en una eliminatoria, quedó quinto en Brasil 2014 e hizo parte del 'top' 3 en el listado que la Fifa hace de las mejores selecciones.

En categorías menores, las cosas siguieron mejorando. En la Sub-20, Bedoya vio como la Selección estuvo en los tres últimos mundiales (2011, 2013 y 2015), llegando dos veces hasta octavos y una hasta cuartos (2011). Justamente, uno de los mayores éxitos del expresidente de la Federación estuvo en la obtención de la sede del Mundial de 2011, en el que el país organizó un gran certamen, dejando buenos réditos económicos para la Fifa y dejando la puerta abierta para futuras competencias, la primera: el Mundial de Futsal-2016, que se celebrará en Bucaramanga, Ibagué, Medellín y Cali. 

Asimismo, con el dirigente al mando, la Selección femenina siguió dando de qué hablar. Figuró en la categoría Sub-20, clasificó por primera vez a un mundial de mayores (Alemania-2011) y llegó hasta los octavos de la Copa Mundo pasada (Canadá-2015). Se destacó en Juegos Panamericanos, clasificó a los Olímpicos de 2012 y también dejó el nombre del país en alto en la Copa América 2015, en la que logró su cupo a Río 2016.

En lo económico, Bedoya logró la consolidación de la Selección y la Federación, siendo uno de los puntos más importantes a destacar en su gestión. El dirigente aprovechó el buen momento del combinado nacional para vender la marca a grandes patrocinadores y así Colombia pasó de tener un solo patrocinador a tener ocho grandes empresas apoyando a la ‘tricolor’.

También bajó su gestión, se construyó la sede deportiva de la Federación, ubicada en una zona céntrica de Bogotá y equipada con todo lo necesario para que cualquier selección, femenina o masculina, se prepare de manera adecuada.

"Históricamente, lo que hizo el doctor Bedoya en su presidencia es digno de destacar. En la actualidad, tenemos sede deportiva; próximamente, inauguraremos sede administrativa, además, tenemos prácticamente lista otra sede deportiva al nivel del mar, en Barranquilla. En la Federación se incrementó el tema de la consolidación, de los patrocinios, los problemas de tipo jurídico que se tenían, hace ocho o nueve años atrás, son cosas del pasado, desaparecieron. Fue una labor totalmente admirable”, reconoció Ramón Jesurún, presidente interino de la FCF.

¿LA CAÍDA?

Este lunes, en una decisión que no estaba en las cuentas de nadie, Bedoya Giraldo se fue de la Federación cuando la ‘tricolor’ más necesita una cabeza visible en tiempos de reafirmar lo bueno que se viene haciendo. Se fue cuando la Selección mayores está ‘ad portas’ de enfrentar dos cruciales duelos contra Chile y Argentina, en la eliminatoria a Rusia 2018. Se fue y pocos logran entender su decisión…

Además, con esa carta de renuncia, que solamente conocieron sus compañeros de Comité Ejecutivo en la Colfútbol, también se cortó una carrera de proyección internacional, pues Bedoya Giraldo ocupaba desde 2013 la vicepresidencia de la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol) y la representación de la entidad en el Comité Ejecutivo de la Fifa.

Algunas de sus últimas disposiciones, como los amistosos del pasado mes de marzo, fueron criticadas por pesos pesados del periodismo en Colombia. Muchos dijeron que Bedoya no se preocupó por mantener el nivel del equipo en alto y que prefirió tener buenas entradas de dinero en la Federación que un fogueo deportivo de alta competencia (haciendo alusión a los partidos de principio de año contra Kuwait y Bahrein), razón por la que la Copa América 2015 no dejó buenos resultados deportivos.

También, y aunque esas son solo especulaciones, se dice que su decisión tiene que ver con el escándalo de corrupción en la Fifa. Su nombre no figura de manera directa en el expediente, pero sí se hace referencia a que la cabeza de la Federación Colombiana de Fútbol estaría al tanto de las irregularidades y que habría recibido 3 millones de dólares. Él, sin embargo, ha explicado en muchas oportunidades que no tiene nada que ver con eso. (Lea: Meluk le cuenta... (¡Plop!))

“Quiero hacer claridad, las versiones de prensa de sobornos no pueden ser cosas distintas a las versiones de prensa. Lo que manifesté hace unos meses en una rueda de prensa, y que está en la contabilidad de la Federación, es que nosotros hemos recibido dineros de la Conmebol que tienen soporte en los contratos de la Conmebol y que están en la contabilidad de la Federación Colombiana de Fútbol. No podemos convertir una cosa en otra cosa”, le dijo Bedoya a EL TIEMPO el pasado mes de septiembre.

El tiempo de Luis Bedoya en la FCF terminó. Por la forma, su final ha sembrado dudas y quizás muchas preguntas cuyas respuestas posiblemente tarden en llegar.

REDACCIÓN FUTBOLRED