Bogotá le dijo adiós a Gabo, un colombiano ejemplar

En la Catedral Primada de Bogotá, con música de Mozart y Rafael Escalona interpretada por la Orquesta Sinfónica, y ante la asistencia del presidente Santos, exmandatarios, diplomáticos, algunos familiares y ciudadanos, Colombia le rindió homenaje a uno de sus ciudadanos más ilustres.

El presidente Juan Manuel Santos pronunció un emotivo discurso de homenaje a quien fuera su amigo personal

Agencias

El presidente Juan Manuel Santos pronunció un emotivo discurso de homenaje a quien fuera su amigo personal

POR:
abril 23 de 2014 - 12:41 a.m.
2014-04-23

De pie y con una prolongada ovación, Colombia, representada por las máximas autoridades del Estado, rindió tributo ayer al nobel Gabriel García Márquez, al genio literario y al ser humano, en un solemne homenaje celebrado en la Catedral Primada de Bogotá.

El presidente Juan Manuel Santos encabezó el acto en memoria del escritor, fallecido el pasado jueves en Ciudad de México, una catedral repleta de invitados especiales mientras la gente del común seguía la ceremonia desde pantallas gigantes instaladas afuera, en la Plaza de Bolívar; hasta que un aguacero intermitente los espantó.

Después de la interpretación del Réquiem en Re Menor de Mozart, a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia y de la Sociedad Coral Santa Cecilia, Santos pronunció un panegírico discurso (es decir, en alabanza de alguien)en el que exaltó “el alma colombiana” del hombre que supo plasmar “con magia y poseía” al país y al Caribe.

“Y todo nuestro reconocimiento, todo el afecto, todos los homenajes, a este hombre gigante que escribió con letras de oro el nombre de Colombia en el panorama mundial”, manifestó sobre el premio nobel de literatura de 1982.

Pese a que no tenía carácter religioso, el acto de ayer comenzó con una lectura del Evangelio de San Mateo sobre los bienaventurados, tras lo cual el arzobispo de Bogotá, el cardenal Rubén Salazar, habló del novelista, de quien dijo: “nos abrió caminos de humanidad para liberarnos de la injusticia y la violencia, para construir la paz”.

También a la paz, como homenaje de los colombianos al nobel fallecido, se refirió el presidente: “Gabo fue un hombre comprometido con el destino de su país y de América Latina, un hombre de profundas convicciones, preocupado por la justicia, por la educación y, muy especialmente, por el logro de la paz”, dijo el mandatario y subrayó que García Márquez “buscó la paz, trabajó por la paz, siempre quiso una Colombia en paz y en su memoria no vamos a claudicar en esta tarea, la más grande que tenemos como nación”.

El jefe de Estado invitó a los presentes a ponerse en pie para brindar un gran aplauso. Después de la prolongada ovación, el acto se cerró con música de la Orquesta Sinfónica, que pasó de la solemnidad del Réquiem de Mozart a las notas de ‘La casa en el aire’.

Y como el personaje de Mauricio Babilonia en ‘Cien años de soledad’, que estaba siempre rodeado de mariposas amarillas, una nube de estas hechas de papel y disparadas desde dos cañones envolvió a los asistentes a la salida de la catedral.

COMPATRIOTA ADMIRADO

En la catedral, adornada con rosas y mariposas amarillas, estaban presentes los miembros del alto Gobierno, el cuerpo diplomático, los titulares del Congreso y de las cortes de justicia, personalidades de la economía y la cultura, además de los expresidentes Belisario Betancur (1982-1986), César Gaviria (1990-1994) y Ernesto Samper (1994-1998), todos con una flor amarilla en la solapa.

Juan Manuel Santos dijo que el homenaje era para recordar a un hombre de múltiples facetas, al que llamó “nuestro compatriota más admirado”.

Resumen de agencias

Siga bajando para encontrar más contenido