Bogotá se sienta a la mesa

Se viene Bogotá Wine & Food Festival, una fiesta gastronómica que se toma los restaurantes de la ciudad y le entrega sus cocinas a los chefs más reconocidos para que los capitalinos prueben ‘lo mejor de lo mejor’.

Bogotá se sienta a la mesa

Reuters

Bogotá se sienta a la mesa

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agosto 02 de 2014 - 01:43 a.m.
2014-08-02

En tres versiones del Bogotá Wine and Food Festival, 10.000 colombianos han degustado los platos de los chefs más premiados.

Durante tres días, estos personajes enseñan sus recetas, alimentan a los comensales con sus platillos y aprenden de la gastronomía local en las plazas de mercado de la capital, llevándose consigo las delicias colombianas de regreso a casa.

Como Mathieu Palombino, quien añadió la bandeja paisa al menú de su restaurante Motorino Brooklin. O David Arnold, mixólogo fundador del Museum Food and Drink, quien se enamoró del lulo y piensa que la pitaya es la fruta más elegante que ha conocido.

Desde hace tres años, del 27 al 31 de agosto, estas escenas ‘macondianas’ se hacen realidad en el Bogotá Wine and Food Festival. Iris Quinn, quien gestiona el evento junto con su hermana Gaeleen, habló con Portafolio sobre lo que significa esta fiesta gastronómica para Bogotá.

¿Con qué se van a encontrar quienes asistan?

Con expertos en cocina, que tienen sus restaurantes en la lista de los 50 mejores a nivel internacional de Restaurant Magazine y en el ranking de los mejores 50 restaurantes de Latinoamérica. Ellos están dispuestos a compartir con nosotros sus conocimientos y a que degustemos de sus platillos.

Vamos a poder sentarnos a la mesa y disfrutar, no solo de lo que prepararán nuestros apetecidos chefs, sino de momentos como la barbacoa con Garibaldi, Doug Psaltis y Marco, el experto en parrillas de Andrés Carne de Res, o como el Desayuno yoga, salud y sabor, a cargo de Beatriz Fernandez, Karina Velasco y los chefs de Mr. CHOW.

¿Por qué hacer un festival de gastronomía en Bogotá?

Porque la ciudad lo merece. Por eso los chefs invitados están en las grandes ligas. Porque queremos mejorar el nivel gastronómico de Colombia. Por eso, la boletería va para el programa de Gastronomía de la Escuela Taller. Cincuenta estudiantes de este centro son invitados a trabajar en el festival, es una pasantía, en la que además podrán asistir a las charlas académicas que ya son tradición en el evento.

¿Qué demanda el festival?

¡Qué no demanda! Este es un evento en el que en otras ciudades se han invertido sumas de hasta tres millones de dólares. Nosotros destinamos cerca de 900 millones de pesos solo en pauta. Debemos costear todos los gastos de los chefs. Claro, ellos no cobran por su participación en gran parte porque los grandes de este medio se mueven por la filantropía.

Son tres días que nos exigen sincronización, gerencia y un trabajo intenso en el que nada se deja a la improvisación.

¿Qué chefs van a asistir?

Personalidades como Enrique Olvera, mexicano que actualmente ocupa el lugar 17 entre los 50 mejores restaurantes del mundo, de acuerdo con la lista de San Pellegrino. O como Carlo Mirarchi, quien, según la revista Bloomberg, sirve “la más sustanciosa y gratificante comida italoamericana de Nueva York”.

Por supuesto que nos acompañarán nuestros reconocidos Harry Sasson, Beatriz Fernández, la creadora de la exitosa cadena Crepes&Waffles y nuestros amigos de la casa Andrés Carne de Res.

¿Dónde podremos disfrutar de sus platillos?

En La Mansión Francesa, en el Hotel Hilton, en el club El Nogal, en Crepes & Waffles, en Andrés Carne de Res... ¡tienen que ver la programación y agendarse!

¿Cuál es su meta?

Que Colombia se vista de gastronomía. Que este sea un festival que se quede en la ciudad y que podamos llegar a otras ciudades del país. Estamos conociendo nuestro país, nuestras raíces, nuestros ingredientes. La idea es que el festival sea sostenible y se convierta en una tradición. Queremos que el mundo deguste lo que Colombia tiene para ofrecerle en la mesa.

Ana María Gutiérrez

Portafolio.co