Cáncer Infantil, de la utopía… a la esperanza

En Colombia, el nivel de supervivencia de niños que padecen la enfermedad es del 47 %.

80 % es nivel de supervivencia en los países ricos. La tasa cae a 20% en los naciones de bajos recursos, e inclusive a 10% en los más pobres.

80 % es nivel de supervivencia en los países ricos. La tasa cae a 20% en los naciones de bajos recursos, e inclusive a 10% en los más pobres.

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Tendencias
POR:
Mauricio Botero C.
febrero 26 de 2016 - 06:08 p.m.
2016-02-26

Anualmente se diagnostican 175.000 casos de cáncer infantil alrededor del mundo. Existe una brecha enorme entre los porcentajes de sobrevida de un niño con esta enfermedad, según el país donde viva, el diagnóstico temprano y el acceso a los tratamientos, así como factores de tipo psicosocial. La tasa de sobrevida a 5 años para los niños diagnosticados con cáncer en los países desarrollados es 80 %; sin embargo esta tasa cae a un promedio de 20 % en los países de bajos recursos, e incluso a 10 % en los países más pobres. En Colombia es de 47 %.

Con el fin de mejorar estos niveles de supervivencia, nació hace 10 años el programa de responsabilidad social My Child Matters, promovido por la Fundación Sanofi Espoir, que se centra en apoyar proyectos de lucha contra el cáncer infantil diseñados en países en vías de desarrollo y de escasos recursos.

Esta iniciativa ilustra una política de responsabilidad social de nuestra organización, que apoya a la población infantil diagnosticada con cáncer, así como a la comunidad médica, las ONG, instituciones y hospitales que trabajan en esta problemática. El proyecto cuenta, así mismo, con el compromiso de la Unión Internacional contra el Cáncer, la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica y el Hospital de Investigación St. Jude de Estados Unidos, entre otras instituciones.

My Child Matters, como programa bandera de la Fundación Sanofi Espoir, ha apoyado 45 proyectos en 33 países de África, Asia y América Latina, en los que más de 50.000 niños afectados con cáncer han recibido tratamiento, 25.000 familias han tenido apoyo integral y 16.000 profesionales de la salud han sido entrenados en esta subespecialidad médica. La fundación ha entregado cerca de 8,5 millones de euros para la puesta en marcha de estos programas a lo largo de la primera década.

Para Sanofi en Colombia resulta muy satisfactorio, confirmar que los aportes de My Child Matters han tenido efectos positivos para la población en departamentos como el Valle y el Cauca, donde tenemos una apuesta por el crecimiento y desarrollo de nuestra producción a través de las inversiones realizadas en las plantas de Cali y Villa Rica, cuya producción se destina en un 40% a la exportación.

En febrero, mes del cáncer infantil, y en el que celebramos estos primeros 10 años de funcionamiento del programa My Child Matters, y de nuestra activa participación en la economía del suroccidente colombiano, resulta imprescindible destacar el avance que ha tenido Vigicáncer, Sistema de Vigilancia de Resultados Clínicos en Cáncer Infantil, originado en Cali y que a la fecha es el único proponente nacional que ha ganado convocatorias para recibir nuestro paquete multidisciplinario de apoyo.

Este proyecto, elegido por el comité de expertos internacionales de My Child Matters, ha mostrado una evolución importante en relación con la cobertura de pacientes y expansión a otras zonas de Colombia.

En este sentido, como organización, reiteramos nuestra satisfacción de ver los logros de Vigicáncer en el país, cuyo radio de acción se ha extendido a Bucaramanga y próximamente a Cartagena.

UN ESFUERZO CONJUNTO PARA OBTENER LOS MEJORES RESULTADOS EN CALIDAD DE VIDA

Los esfuerzos de Vigicáncer por ofrecer programas sostenibles en materia de apoyo a la comunidad afectada con cáncer infantil deben contemplar la participación de todos los actores del sistema de salud, que tenemos el deber con el país de invertir en tiempo, recursos y esfuerzos, para garantizar la salud de los adultos del mañana.

Sanofi destina alrededor de dos millones de euros anuales en estudios clínicos que permiten contribuir a mejorar la calidad de vida de pacientes con diferentes patologías y, entre ellas, la oncología infantil ocupa un lugar preponderante.

Autoridades, comunidad médica, pacientes y familias podrían encontrar esperanza para enfrentar un diagnóstico, en principio devastador para un niño y su entorno.

En nuestro país, cada año hay más de 400 muertes de menores afectados por el cáncer que podrían prevenirse con un oportuno y adecuado tratamiento.

Frente a una problemática de esta magnitud, la única opción posible es contribuir a cambiar las cifras, a que la esperanza sea una opción y no una utopía.

Mauricio Botero C.
Gerente General
Sanofi Colombia
Especial para Portafolio