Cena En Blanco: La Invitación Mas Deseada Del Planeta

Es una fecha secreta, en un lugar secreto y en ciudades de muchos países del mundo.

Fiesta Blanca

Cena en Blanco, ya existe en 70 ciudades.

Archivo particular.

Tendencias
POR:
Cecilia Rodríguez
julio 11 de 2017 - 10:37 p.m.
2017-07-11

En una fecha secreta, en un lugar secreto en ciudades de muchos países del mundo ocurre un evento al que miles de personas desean recibir invitación: la Cena en Blanco que pronto llegara a Colombia, según anuncio reciente de los organizadores.

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Sucede una vez al año durante el verano en países con estaciones y en otras fechas en otros países: Docenas, cientos y miles de personas, dependiendo de la ciudad, vestidas de blanco, se reúnen en un bonito lugar público para compartir una rica cena con amigos.

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Nadie sabe dónde tendrá lugar hasta el último momento y cuando termina no queda ningún indicio del esplendor de la ocasión.

La siguiente es la invitación secreta que algunas personas seleccionadas en el mundo ya han recibido, o están a punto de recibir y que el año próximo será distribuida en Cartagena:

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“El Señor y la Sra. White (nombre genérico usado por los organizadores) tienen el placer de invitarles a participar en la emoción temporal de una cena excepcional que sucederá pronto en su ciudad, comenzando al atardecer y disolviéndose a la media noche”.

Así comienza la misteriosa ‘Cena en Blanco, un evento gastronómico global que existe ya en 70 ciudades en 35 países y que a pesar del velo de secreto que lo envuelve, se extiende a más sitios cada año.

En general la invitación ocurre porque alguien que ha sido invitado incluye el nombre de amigos o conocidos. Después de todo, como explican los organizadores, “la mejor manera de ser invitado es conocer a un miembro (alguien que ha sido invitado) de la Cena en Blanco y beneficiarse de su patrocinio”.

“Una vez que participes en una, serás invitado a la siguiente”, explica el reglamento. “Por otro lado, si aceptas y no apareces estarás en la lista negra”.

Para aquellos sin un patrocinador, siempre hay la posibilidad de inscribirse en el sitio web oficial. Pero no todas las ciudades ofrecen esa alternativa y generalmente el número de plazas es limitado.

Algunas ciudades tienen largas listas de espera. Filadelfia, que alberga la segunda cena más grande de EE. UU., tuvo más de 30.000 personas compitiendo por 5.000 invitaciones.

En París, donde la tradición comenzó hace 29 años, más de 8.000 invitados en sus trajes blancos y humor festivo cenaron bajo las estrellas este mes, en la hermosa plaza frente al imponente Ayuntamiento de la ciudad -el Hotel de Ville- a pesar del estado de emergencia declarado en el país a raíz de los atentados terroristas.

En Vancouver, Canadá, hay tantas personas deseosas de participar que los organizadores decidieron hacerla en dos sitios diferentes.

En algunas ciudades, la reunión es organizada de forma independiente por anfitriones locales y voluntarios y es completamente gratis. Otras ciudades funcionan bajo la supervisión de Diner en Blanc Internacional, una organización internacional basada en Montreal que igualmente trabaja con anfitriones locales y voluntarios y cobra entre $90.000 y $150.000 por la entrada.

Según las reglas, la cena es para grupos o parejas. No hay entradas individuales
Gracias a las redes sociales, obtener “patrocinio” se ha hecho más fácil y como resultado, el número de participantes en todo el mundo sigue aumentando cada año.

En cada ciudad la reunión de tanta gente en lugares públicos es posible gracias a la tolerancia de las autoridades y a la buena reputación del evento que es siempre pacífico, disciplinado y bien organizado.

Es particularmente notable que un esfuerzo tan grande dependa totalmente del trabajo de voluntarios y la buena conducta, el orden y el respeto de las reglas entre los invitados. Aún más sorprendente es El Secreto que tanta gente es capaz de mantener.

Informados solo en el último momento sobre el sitio exacto donde va a ocurrir los invitados llegan con mesas, sillas plegables, manteles blancos, candelabros, velas y sus canastas con comida y bebidas para compartir.

En pocos minutos frente a sorprendidos transeúntes, los participantes instalan sus mesas y manjares y cuando todos están listos sacan pañuelos blancos para indicar que la comida puede comenzar.

Al final de la fiesta amistosa, los comensales desaparecen poco después de la medianoche, tan ordenados y rituales como llegaron, dejando el sitio limpio - como si nada hubiera pasado.

La Cena en Blanco comenzó en 1988 cuando el francés François Pasquier decidió organizar una cena con amigos en torno a la idea de “traer una comida y traer a un nuevo amigo” en el Bosque de Boulogne y les pidió que se vistieran de blanco para identificarse.

Ahora es un concepto patentado que se celebra en ciudades como Montreal, Bombay, Ciudad de Panamá, Buenos Aires, Jamaica, Zagreb, Kuala Lumpur, Kenia, Nigeria, Costa de Marfil, Tel Aviv, Tokio, Seúl. Bangkok, Nueva York.

Europa tiene numerosas versiones, entre otras en Milán, Londres, Madrid, Barcelona, Atenas, Budapest, Turín, Bucarest, Praga, Moscú, Luxemburgo, Estocolmo, Copenhague y Múnich. En Estados Unidos se celebra en 30 ciudades. Igualmente, en Canadá. En el resto de América figuran Argentina, Brasil, Costa Rica, República Dominicana, Haití, Jamaica, Méjico, Panamá, Puerto Rico y Trinidad y Tobago.

Cecilia Rodríguez
Luxemburgo