El colombiano que vivirá hasta el fin de la humanidad

Pocas personas en este mundo habrán tenido la certidumbre sobre su verdadera vocación como Gabriel García Márquez.

El amor por las letras de Gabo dejó algunos de los mejores textos de la literatura universal.

Reuters

El amor por las letras de Gabo dejó algunos de los mejores textos de la literatura universal.

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abril 18 de 2014 - 07:03 p.m.
2014-04-18

¨Todo mundo es mi amigo desde que escribí 'Cien Años de Soledad' pero nadie sabe lo que me costó llegar hasta allá. Una vez en París yo estaba en una fiesta en la casa de unos amigos que me ayudaban un poco. Después de la fiesta, la señora de la casa me pidió el favor de llevar la basura a la calle. Yo tenía tanta hambre que saqué algunas cosas de la basura y me las comí allí mismo¨, le confesó Gabriel García Márquez a su hermano Eligio sobre su estancia en Paris a mediados de la década del 50 del siglo pasado.

En la biografía sobre el premio Nobel de Literaruta ¨Gabriel García Márquez: una vida¨, libro que salió a la venta en el 2009, el biógrafo británico Gerald Martin narra detalladamente la tozudez y terquedad de Gabo por escribir.

Hoy, después de que su familia anunciara que Gabo murió este Jueves Santos a los 87 años en Ciudad de México, Martin, como el mundo entero, recuerda al escritor nacido en Aracataca. "Me vienen todo tipo de recuerdos a la cabeza. Era tan extraordinario, tan global, tan polifacético y, a su manera, intenso, aunque al mismo tiempo era una persona muy relajada", señaló el biógrafo a la agencia EFE y agregó que Gabo era el tipo de persona "que siempre te hacía sentir que vale la pena vivir y siempre te hacía sonreír".

Gabriel García Márquez durmió en bancas de parques a la intemperie, hasta pasó una semana sin probar bocado en París por no tener dinero para comer, inclusive, una noche en México, ya casado, su hijo mayor fue a la cama sin su tetero.

Pero al mismo tiempo que pasaba todas estas necesidades, García Márquez estudiaba a los clásicos de la literatura, escribía novelas y cuentos cortos tratando de encontrar un estilo, o esa manera de plasmar su mundo en palabras.

Años en el periodismo, años en el cine, en agencias de publicidad, hasta que por fin encontró la clave para plasmar los cuentos que escuchó en su niñez y amalgamarlos con la poesía en un entorno moderno.

EL VALOR DE LA PACIENCIA

La vida de Gabriel García Márquez es la historia de una vida hecha a pulso, pasando todo tipo de necesidades tanto económicas como sociales en esta Colombia muy dada a prejuzgar, a excluir, y hasta a segregar, a todo aquel que no venga de los grandes apellidos o ciudades.

Curiosamente la fama le llegó en otro país desde otro país que no fue el nuestro: en México desde la Argentina. El libro muestra cómo aún después de haber recibido el premio Nobel de Literatura, el escritor de fama mundial era rechazado por gran parte del establecimiento colombiano.

García Márquez no tuvo más elementos que el coraje, la determinación, la ambición, la inteligencia y la disciplina por ser un buen escritor. El premio Nobel de Literatura enfrentó cada uno de los obstáculos de la vida con gran estoicismo y como si supiera que estaba destinado para grandes cosas: simplemente había que esperar el momento para cristalizar toda esa imaginación y conocimiento que quería brotar de su mente.

Después de 'Cien años de Soledad', a sus 40 años de edad, llegó lo que todos sabemos: la fama, la gloria, el poder, el reconocimiento, las controversias por sus posiciones ideológicas, sus contradicciones sobre diversos hechos de su vida, más libros bellamente escritos y construidos (cuando todos pensaban que después de 'Cien años de Soledad' no podría haber algo parecido), más cuentos, y mucho que hablar.

Martin pasó 17 años entrevistando al propio Gabriel García Márquez y a cada una de las personas que pudieron aportar algún dato nuevo sobre la vida del Nobel. El biógrafo escudriñó las propias obras de García Márquez, columnas de opinión, ensayos, todo lo que sobre él se ha escrito.

El libro narra toda su vida: incluso desde antes de nacer hasta el homenaje por sus 80 años de vida en Cartagena. Sus ilusiones, sus miedos, sus temores, sus ideas políticas, sus gustos, sus disgustos, sus alegrías, sus tristezas, sus influencias literarias y personales, como el título lo dice: una vida.

Al final de la obra, siempre cronológica, Martin nos relata la enfermedad que aquejó en sus últimos días a García Márquez: la perdida de la memoria.

El biógrafo cuenta como en una de sus últimas reuniones con el Nobel en ciudad de México con miras a terminar la biografía, el Nobel estaba triste porque su enfermedad no le dejaba escribir más. ¨He escrito suficiente, ¿no lo he hecho?. La gente no puede estar decepcionada, ellos no pueden esperar más de mí, ¿o sí?¨, le confesó García Márquez.

Después García Márquez le comentó: ¨¿Sabes una cosa? algunas veces me deprimo¨. Su biógrafo le preguntó el por qué, y García Márquez respondió: ¨Al darme cuenta que todo esto va a llegar a su fin¨.

Lo importante no es llegar a la cumbre sino mirar desde dónde se comenzó a escalarla y Gabriel García Márquez la comenzó desde las profundidades de la miseria y la falta de oportunidades para convertirse en el único colombiano inmortal cuyas obras serán leídas y admiradas hasta el fin de los tiempos.
 

Pedro M. Vargas

Subeditor de Portafolio

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