Si comer se atraviesa con el trabajo, mejor beber la comida

Ingenieros, codificadores, inversionistas, jefes y empleados están recurriendo a ‘comidas líquidas’.

Nombres como Schmoylent, Solvent, Schmilk y People Chow son proteínas en polvo para disolver en agua, planeadas para sustituir l

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Nombres como Schmoylent, Solvent, Schmilk y People Chow son proteínas en polvo para disolver en agua, planeadas para sustituir l

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junio 25 de 2015 - 04:47 a.m.
2015-06-25

La más reciente y publicitada moda en Silicon Valley son comidas líquidas que se pueden beber mientras se trabaja, sin pararse del escritorio ni separarse del computador y así no ‘perder tiempo’ en ir a restaurantes o preparar alimentos, ni en sentarse a la mesa, usar utensilios y compartir conversaciones.

Ingenieros electrónicos, codificadores, inversionistas, jefes y empleados de negocios startups están recurriendo a ‘comidas líquidas’ con nombres como Schmoylent, Solvent, Schmilk y People Chow, que son proteínas en polvo para disolver en agua, planeadas para sustituir las comidas y suplir las necesidades nutritivas de cualquier adulto, a bajo costo y de manera fácil.

Los nuevos preparados no son diferentes a los que los atletas han usado siempre, solo que están planeados no solo para complementar la dieta alimenticia, sino para remover del todo de los horarios y las cabezas de los intensos trabajadores del Silicon Valley la preocupación de desayunos, almuerzos y cenas. Este año se han vendido más de 6 millones de raciones de los nuevos preparados en el área.

En realidad, los frenéticos horarios de los trabajadores tecnológicos y sus agendas de trabajo nunca han sido compatibles con buena alimentación o comidas organizadas y a tiempo. En general subsisten gracias a comidas rápidas como hamburguesas, cereales y sándwiches. Un vaso de uno de los nuevos batidos contiene aproximadamente 250 ‘buenas’ calorías.

La demanda por las bebidas en polvo es tan alta que algunos ingenieros de software reportan haber tenido que estar en listas de espera de uno a seis meses para recibir su primera orden.

La publicidad para Schmilk aconseja ‘Alimenta tu cuerpo, Libera tu vida’.

Según un video en el sitio web de Soylent el producto ha sido planeado para “crear un estado balanceado de nutrición ideal” para el cuerpo, no como un sustituto de las comidas sino como “una alternativa mejor a lo que comemos”.

La empresa con sede en Los Angeles, que es una de las pioneras, fue fundada en 2013 por un ingeniero de software, Rob Rhinehart, quien explicó que mientras trabajaba largas horas en una empresa de comunicaciones inalámbricas se dio cuenta de que estaba comiendo muy mal y decidió crear algo que podría ser ‘universalmente aplicable’ para las personas que trabajan duro como él. Ese primer año recibió más de $ 3 millones de dólares en fondos de ‘crowdsourcing’ en el internet. Recientemente recibió 24.5 millones más de financiamiento.

Aunque no son los únicos clientes, los trabajadores del mundo electrónico tienen no solo las condiciones de trabajo sino la ‘personalidad de adopción temprana’ que los hace más abiertos a probar las mezclas.

La competencia

En los últimos dos años Soylent ha visto surgir la competencia de otras marcas de productos con preparaciones más o menos parecidas.

Si bien los preparados dan suficiente combustible para mantener a los ‘techies’ obsesivos encadenados a sus escritorios negociando infinitamente códigos y configuraciones, las bebidas, de acuerdo a varios reportes aparecidos en la prensa local, no son sabrosas. Un reportero comparó el sabor con el de leche que se ha quedado por varias horas al fondo de una taza de cereal y luego ha sido derramada en el piso de un almacén de productos biológicos.

Pero esa descripción es al parecer exagerada y en realidad las mezclas son más bien insípidas, granulosas y con cierto sabor a masa para panqueques. Lo que sí son es mucho más baratas que una comida tradicional, particularmente en el Silicon Valley, conocido por el alto costo de vida.

Un almuerzo promedio en un restaurante cuesta de 20 a 30 dólares, una cena a partir de 50, mientras que el suministro de Soylent o Schmoylent para una semana, que serían 28 comidas cuesta entre 70 y 85 dólares. Para cuatro semanas que serían 112 comidas, cuesta 250 dólares en promedio incluyendo el envío.

GRAN DEMANDA

Las mezclas, que incluyen altas concentraciones de nutrientes como magnesio, zinc y vitaminas, son tan populares que han comenzado a salir del círculo de los tecnólogos de California, y los grandes inversionistas están invirtiendo grandes sumas y se cuentan entre los aficionados a estas bebidas.

Soylent ha sido ofrecida en fiestas en San Francisco y en eventos de negocios como la conferencia South by Southwest en Austin Texas. Las diferentes marcas comienzan además a ser aconsejadas como alternativas para perder peso.

Desde luego la tendencia ha recibido muchas críticas. “Si esta fuera la única manera de alimentarnos en el mundo, creo que la vida no tendría sentido” dijo un dueño de restaurante.

Un comentarista del ‘New York Times’ escribió que los nuevos batidos son el equivalente a elevar Ensure, el preparado nutritivo que dan en hospitales y que los médicos recomiendan para personas de avanzada edad, al estatus de un buen vino.

Cecilia Rodríguez

Especial para Portafolio