El nuevo líder se para en la misma línea de sus subordinados, pero los orienta y guía

Son exigentes, pero motivan, se arriesgan sin temor al fracaso y, para tomar sus decisiones, prefieren un modelo más transversal que algo jerárquico.

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Antes los grandes directivos pensaban y el resto ejecutaba y podría bastar. Ahora dentro de las organizaciones se necesita el talento de todos, las ideas de todos y el compromiso de todos.

Enseña y guía. Aquellos líderes que promueven la autonomía de sus equipos, contribuyen a que las personas se apropien de los objetivos y aprendan en el proceso, aspecto que resulta relevante especialmente para la generación de los Millennialls.

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agosto 01 de 2016 - 03:51 p.m.
2016-08-01

Más que mandar, el líder de hoy debe dirigir y guiar a sus colaboradores, y es que con la transición de las épocas y la llegada de nuevas tecnologías sus exigencias han cambiado.

Uno de los principales factores que ha forzado este cambio es la globalización de los modelos de negocio, y es que el acceso a lo digital ha hecho que los mercados se amplíen y la competencia ya no es "la tienda de al lado", sino que puede ser alguien en Singapur que vende el mismo producto online. Igualmente los clientes están en todo el mundo y demandan una atención diferente, más exigente.

De acuerdo con Paco Muro, CEO Otto Walter, antes los grandes directivos pensaban y el resto ejecutaba y podría bastar. Ahora dentro de las organizaciones se necesita el talento de todos, las ideas de todos y el compromiso de todos.

Uno de los cambios más notables es la orientación a las personas más que al producto, señala Muro, agrega que hoy los líderes están a cargo de personas, servicios o productos enfocados a personas y ese lado humano marca una gran diferencia, ya que hoy se trata de un equilibrio entre máxima exigencia y motivación. “Si solo hay exigencia te quedarás solo con los sumisos y si no la hay, te quedarás sin empresa. Y sin motivación, te quedas solo”, enfatiza.

Por su parte, Daniel Feged, CEO de Grupo Albión Colombia asegura que el nuevo líder debe ser consciente de que el mundo cambió: es más abierto y la comunicación es inmediatamente aterradora. “El nuevo líder no puede ser ajeno a esas tendencias, tiene que estar seguro de comprenderlas y a la vez asegurarse de que sus mensajes sean comprendidos. Entonces, si un líder toma en cuenta esos aspectos, seguramente va a ser muy exitoso en sus logros”.

Para Adriana Suárez, directora ejecutiva de Endeavor Colombia, los nuevos líderes empresariales son más arriesgados. Ven el fracaso como segundas oportunidades, y una forma de aprendizaje. Además, afirma que son menos jerárquicos y se inclinan más por organizaciones más planas. “Son personas menos distantes con sus equipos de trabajo y más conscientes de la sostenibilidad y optimización de los recursos".

Las metas, han dejado de proyectarse en solo factores numéricos y han ampliado su espectro, por ejemplo, el ideal es, además de lograr que el equipo obtenga los mejores resultados, mantener un clima laboral en el que apetezca trabajar, dar el máximo, manejar los recursos justos, sin un peso de más para lo prescindible y ni uno de menos para lo estratégico ¡fácil de decir y muy, muy difícil de hacer!, asegura Feged.

El líder debe inspirar confianza en él, en el proyecto y en el plan de la empresa; fe en los que cumplen, ejemplaridad, fiabilidad y congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. Eso incluye firmeza y fortaleza para mantener el rumbo, contagiar entusiasmo y asegurar a todos que están los que suman y que salen los que restan. “No es tanto cuestión de que te quieran, sino de que quieran seguirte”, dice Muro.

¿LOS LÍDERES NACEN O SE HACEN?

Hace falta una madera, que o se tiene o no. Es ese "gen" proactivo que incita a cambiar las cosas, a implicarse, a hacer que las cosas ocurran a través de las personas, una capacidad especial para tomar decisiones. Si se tiene esto, luego hay que darle forma, porque como se ve, la mayoría de los jefes acaban perdidos por el camino, por muchos cursos que hayan hecho y es que eso de liderar a otros no es nada fácil, asegura Muro.

CAMBIO GENERACIONAL


Si el líder no se ocupa de desarrollar líderes que le ayuden y que le sucedan, simplemente no está haciendo bien su trabajo. Crear "jefe dependientes" está bien para el ego del líder, pero no sirve. Los cambios son buenos, traen nuevos enfoques y nuevos impulsos.

De acuerdo con los voceros solo hay que asegurarse de que la persona que liderará tiene los valores buscados y solo hay una forma de saberlo: verle trabajar. No hay otra forma, por eso la transición debe hacerse con tiempo, tiempo para enseñar, tiempo para verificar y tiempo para controlar al principio. Luego, una vez comprobada la valía, el líder debe quitarse de en medio y dejar hacer, porque si no pasará de líder a estorbo.