Corazones Responsables para generar una cultura del cuidado

Estamos en la antesala de una epidemia de graves consecuencias para la salud pública y para la economía del país si no logramos que la población tome conciencia, conozca los riesgos y prevenga mediante la práctica de hábitos saludables con la cultura del cuidado.

Los controles médicos son claves para el cuidado del corazón.

Archivo Portafolio.

Los controles médicos son claves para el cuidado del corazón.

Tendencias
POR:
septiembre 24 de 2014 - 12:44 p.m.
2014-09-24

Desde la Fundación Colombiana del Corazón, entidad de la Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, nos hemos propuesto liderar en el país el programa nacional de Corazones Responsables, que esperamos convertir en un movimiento social que le permita a cada uno de los colombianos tomar acción para conservar la salud de su corazón.

Una de cada 4 muertes en Colombia es por enfermedad del corazón. Esa cifra de muertes puede crecer hasta llegar a ser una de cada 3 muertes para el 2030, si no empezamos a tomar acción. El mayor reto es lograr que se genere una cultura del cuidado en los colombianos, quienes solo toman acción sobre su bienestar cuando se sienten enfermos.

Hoy sabemos que si una persona no fuma, hace actividad física y tiene equilibrio en su alimentación crea una barrera de protección ante la amenaza de los factores de riesgo de las enfermedades. ¿Cómo podemos lograrlo? Formando Corazones Responsables. Ese es nuestro reto.

Los estilos de vida individuales son uno de los mayores condicionantes sobre el estado de salud de la población. La propuesta de Corazones Responsables es la adopción generalizada de un estilo de vida saludable, lo cual, según numerosas investigaciones avaladas por la OMS, podría reducir la mortalidad global hasta en un 5%.

Para Corazones Responsables la salud tiene una dimensión del bienestar sostenible y la calidad de vida y ha fundamentado sus conceptos y mensajes en un entorno de lo cotidiano para tratar de generar la cultura del cuidado en las personas y comunidades.

El gran interrogante de los líderes de la promoción de estilos de vida es cómo lograr cambios, cómo generar e impulsar una cultura de lo saludable.

En Corazones Responsables hemos encontrado una respuesta clara y contundente. Se trata de hablar en el lenguaje de lo cotidiano, con los parámetros de la cultura que vive la gente en su día a día, sin imposiciones, sin restricciones y sin prohibiciones. Allí es donde las iniciativas de comunicación sobre lo saludable no han encontrado eco en las comunidades.

El reto es informar para educar, y consideramos que debe hacerse bajo 6 principios fundamentales dentro de una sólida estrategia de comunicación que promueva entornos propiciatorios hacia lo saludable.

Principio 1. Soporte con evidencia científica. Todo lo que decimos debe tener un trasfondo de evidencia científica. Debenser afirmaciones sostenibles con argumentos sólidos que nazcan de la investigación, sin presentarse como métodos fundamentados en apenas creencias o costumbres, mucho menos en propósitos políticos y de corto plazo.

Principio 2. Sencillez. El lenguaje de lo cotidiano es sencillo, por esa razón realizamos una traducción sostenida del lenguaje técnico para interpretarlo en la manera como lo perciben las comunidades en su contexto cultural, evitando la información medicalizada.

Principio 3. Sin restricciones. Tratamos de construir un tono positivo en el que no es bienvenida la restricción, porque, por ejemplo, no hay alimentos malos en sí mismos, sino desequilibrio y desbalance para el caso de la alimentación, que es el tema de mayor polémica.

Principio 4. Creatividad permanente. La promoción repetitiva y ausente de sentido creativo no genera entornos para fomentar una nueva cultura. Cuando tiene esas características, cansa y no genera confianza, porque de manera permanente cae en lugares comunes. Hay que impulsar una creatividad que rete la emoción de las personas para que aprendan a cuidar de sí mismas, pero no solo para su salud o por su salud, sino para que sean felices.

Principio 5. Validar los mensajes. Es vital constatar que lo que comunicamos genere las metas esperadas. Es imprescindible validar los mensajes. Escuchar los comentarios y pensamientos de la gente, sus preocupaciones y dificultades, sus racionales y sus impulsos. Cuando los programas se sustentan en las seguridades y argumentos de los proponentes, sin contar con la opinión de quienes se pretende impactar, los mensajes pueden quedar en el vacío.

Principio 6. Persistencia y constancia. Es inaceptable pretender crear hábitos a partir de conmemorar días o semanas de la salud, porque terminan siendo un esfuerzo solitario y poco o nada determinante en la generación de estilos de vida. Para generar una cultura del cuidado hay que partir del liderazgo del ejemplo, del aprendizaje desde referentes que valga la pena seguir y de una labor constante que permita crear entornos que propicien lo saludable.

Estos principios sustentan el programa global de Corazones Responsables, con la convicción de que es necesario realizar cambios para mejorar los estilos de vida en toda la población y no solo sobre los grupos de alto riesgo. Si esto se logra, aunque sea en pequeña medida, la población obtendrá máximos beneficios acumulativos y sostenibles. Se trata de influir en los sanos, de gestar una cultura del cuidado.

Se ha logrado identificar a partir de varias investigaciones que los patrones de enfermedad y muerte están muy relacionados con los comportamientos o hábitos de vida. Por ello es necesario valorar en las personas si dichos comportamientos les predisponen a la aparición temprana de factores de riesgo, que es justo donde la intervención de comunicación y educación que propone Corazones Responsables, como apoyo al cambio voluntario de comportamiento, cobra una importancia decisiva para adoptar un estilo de vida que permita generar bienestar y felicidad.

 

Información complementaria: www.corazonesresponsables.org

 

Juan Carlos Santacruz - Fundación Colombiana del Corazón