Crisis: ¿deberían sorprendernos?

El debate sobre si fue una o fueron muchas las causas de la Gran Depresión de 1929 en la economía de EE. UU.

Una de las teorías de los historiadores económicos atribuye la depresión del 29 a una política monetaria equivocada.

Archivo particular

Una de las teorías de los historiadores económicos atribuye la depresión del 29 a una política monetaria equivocada.

Tendencias
POR:
agosto 29 de 2014 - 11:08 p.m.
2014-08-29

Los monetaristas, como Milton Friedman, creen que la depresión de 1929 no fue un accidente. Para ellos, el origen estuvo en Estados Unidos, más que en Europa o en la periferia, en factores monetarios más que en factores reales, en la política más que en la naturaleza de las instituciones o de las funciones que estas instituciones realizaban; en una economía nacional más que en el funcionamiento del sistema internacional.

Existen multitud de explicaciones similares que se apoyan, principalmente en una única causa original de la depresión, en un simple y único origen. El presidente Herbert Hoover estuvo convencido, durante su mandato, y al escribir sus memorias, veinte años después de la depresión, de que el origen de los problemas estuvo en Europa.

El debate usual sobre el tema es el existente entre dos teorías monocausales, keynesianismo y monetarismo. Y el problema es del tipo del huevo y la gallina.

Pues esta obra de Charles P. Kindleberger, profesor de economía del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y uno de los más destacados historiadores de la economía del siglo XX, es considerada universalmente como el mejor estudio que hasta hoy se haya publicado acerca de la crisis económica de los años treina, denominada por Winston Churchill como la “Segunda Guerra de los 30 años”.

Kindleberger –quien conoció de niño los años dela euforia de Wall Street y que más tarde desempeñaría altos cargos en la administración economía estadounidense– nos ofrece un texto de máximo interés analítico, que no solo narra la crisis, sino que muestra sus entresijos y trata de establecer sus causas. El texto que ahora edita Capitán Swing no reproduce la edición original de 1937, sino que corresponde a una nueva versión, ampliada, revisada y actualizada.