¿Deberían los hombres tener licencia de paternidad? 

Los señores tienen temor de las repercusiones profesionales que una licencia prologada puede generar en sus carreras y trabajo.

No disponer de tiempo ante una reciente paternidad. Recuerde que no por mucho tiempo que invierta en su hijo, la atención es mej

Las compañías de tecnología y finanzas, según un estudio, ofrecen las mejores opciones de permiso
parental.

Archivo particular. 

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POR:
Cecilia Rodriguez
junio 27 de 2017 - 02:50 p.m.
2017-06-27

Como la licencia de maternidad, establecida por ley en buena parte de los países del
mundo, la licencia de paternidad es un concepto cada vez más extendido, legal en numerosos países y ofrecido por cada día más empresas.

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La idea es que está probado que los papas que toman licencia durante los primeros meses de la vida de un hijo o hija establecen relaciones fundamentales con ellos para el resto de sus vidas, que contribuyen al mejoramiento de toda la familia.

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Cuando Mark Zuckerberg, el creador de Facebook y un reconocido trabajador obsesivo (workaholic), tomó dos meses de licencia hace un par de  años para pasarlos con su nueva hija, la noticia recorrió el mundo. “Muchos estudios demuestran que cuando los papás que trabajan toman tiempo para estar con sus recién nacidos, los resultados son mejores para los niños y para la familia”, explicó en su anuncio en Facebook que, por supuesto se volvió viral.

Ciertamente es todavía un concepto 'nuevo' y no comparable con la licencia de maternidad. Es también un concepto bien recibido en general y respaldado científicamente por estudios demostrando las innumerables repercusiones positivas que ese contacto directo y prolongado con el nuevo bebé tiene para siempre en la relación.

Igualmente, la práctica es importante en el contexto del progreso de las  mujeres en el lugar de trabajo. Normalmente las discusiones sobre licencia parental gira en torno a las mujeres, a la brecha salarial entre los géneros y al “castigo por maternidad” que es la idea de que las mujeres ganan menos con el tiempo porque se han alejado del trabajo para
tener hijos.

El parto y las semanas posteriores de licencia vistos generalmente como un problema de la mujer y lo que se conoce como la “pista de la maternidad”, refiriéndose al riesgo profesional y laboral que ellas toman cuando deciden tener un hijo, siguen siendo un verdadero obstáculo para la igualdad de géneros.

Si ambos, hombres y mujeres, tomaran el permiso parental, argumentan los defensores de la licencia paterna, las mujeres no serían ‘penalizadas’ por ello.

Aun así, los hombres que eligen tomar licencia son una minoría porque culturalmente la idea de quedarse en casa para cuidar al bebe sigue llevando el estigma de ser una labor “femenina” que para ellos implica debilidad y pérdida de tiempo.

Igualmente, los hombres tienen temor de las repercusiones profesionales que una licencia prologada puede tener en sus carreras y trabajo. Especialmente cuando piensan que están dejando de trabajar para cambiar pañales.

Para Anne-Marie Slaughter, reconocida abogada, profesora universitaria, empresaria internacional, se trata de un problema de carácter. “Dice mucho sobre el carácter de alguien que como padre y teniendo la oportunidad de tomar licencia pagada, vincularse con sus hijos y apoyar a su pareja, decide no tomarla”, escribió en un extendido artículo en la revista Atlantic titulado ‘Porqué las mujeres todavía no pueden tenerlo todo’.

Los países escandinavos son pioneros en la promoción de códigos laborales estableciendo licencias pagadas de hasta tres meses para los papas que decidan tomarlas. La ley requiere que las empresas la ofrezcan. Sin embargo, sigue siendo la elección de una minoría.

Dinamarca ofrece 52 semanas de licencia pagada para los nuevos padres, de las cuales 32 pueden dividirlas entre ellos. Menos del 10% de papás daneses toman parte de la licencia compartida.

En otros países nórdicos el porcentaje de padres que toman licencia parental es mayor porque son cuotas impuestas por la ley. Los que no toman el tiempo, lo pierden. Y la licencia de los papás no puede ser transferida a las mamás.

En Noruega, donde desde al año pasado los padres son elegibles para recibir tres meses y medio de licencia, solo alrededor del 18% la toman. En Suecia, la licencia es de tres meses y alrededor del 24% de los padres han elegido pasar ese tiempo con sus familias. En Islandia, la licencia es de cinco meses y un tercio de los papás se han quedado en casa.

Las compañías escandinavas pueden financiar licencia paterna más liberalmente porque los gobiernos las subvencionan con los altos impuestos que se pagan en esos países.

Con las grandes empresas tecnológicas a la cabeza, más y más organizaciones en otros países del mundo están ofreciendo licencia de paternidad pagada a sus empleados incluyendo países que no han adoptado la idea en sus legislaciones.

Netflix, por ejemplo, apareció por segundo año consecutivo de primera en una reciente lista de las mejores empresas para nuevos papas en el mundo, ofreciendo a los empleados 52 semanas de licencia pagada de paternidad.

Etsy se clasificó como la segunda con 26 semanas que los empleados pueden utilizar durante los dos años siguientes al nacimiento o adopción de un niño. American Express, la tercera en la lista, ofrece 20 semanas.

Las compañías de tecnología y finanzas, según un estudio, ofrecen las mejores opciones de permiso parental porque están compitiendo por empleados de la generación del milenio que están empezando a tener hijos y que creen en compartir responsabilidades
en el hogar. “Son empresas dirigidas por jóvenes papás más abiertos a comprender lo que es ser un padre o madre que trabaja”, concluyó el artículo.

Cecilia Rodriguez
Luxemburgo