Los efectos inesperados del nuevo bebé real

La influencia de la pareja repercute en varios sectores internacionales.

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abril 16 de 2015 - 01:43 a.m.
2015-04-16

La fecha del nacimiento del nuevo ‘bebé real’ de Kate Middleton y el príncipe William de Gran Bretaña podría ser el factor que defina las próximas elecciones en ese país.

O al menos es lo que algunos observadores políticos vaticinan ante la ansiosa curiosidad y expectativa que rodea el nacimiento del segundo bebe de la pareja más popular del mundo.

El bebé, probablemente una nena, según los pronósticos de los millones que han apostado grandes sumas de dinero alrededor de si el próximo heredero a la corona británica es un niño o una niña, debe llegar hacia el 25 de abril.

Pero si el nacimiento llegara a tardarse, como suele ocurrir y como desean fervorosamente los políticos del partido conservador (Tory), el hermano o hermana del príncipe George podría hacer su aparición alrededor del día de las elecciones, que son el 7 de mayo, provocando un potencial “boom de orgullo nacional y contento con el status quo, que se traduciría en más gente votando conservador”, escribió el diario Independent.

De acuerdo a ese análisis, todo el embarazo de la ultrafamosa duquesa de Cambridge haría parte de una conspiración “para mantener a la reina feliz y todo en el orden habitual dentro del reino”.

La otra parte del complot seria el hecho de que el príncipe William y Kate Middleton confirmaron que estaban esperando un nuevo bebe justamente unos días antes del voto de referendo en Escocia en septiembre del año pasado, lo cual supuestamente contribuyó a convencer a los escoceses de votar contra la independencia y escoger seguir siendo parte de la Gran Bretaña.

Por exagerada que parezca, la teoría ha recibido apoyo de serios analistas y publicaciones. Es que nadie quiere subestimar la involuntaria pero enorme influencia de la joven y popular pareja real.

Otro sector altamente afectado por la llegada del bebé real es el de los corredores de apuestas, que han abierto probabilidades no solo acerca de si será niño o niña, sino para la fecha del nacimiento y cuál va a ser el nombre, -un misterio que ha ocupado a gran parte de los medios de comunicación desde hace semanas-. Las apuestas suben a millones de libras esterlinas.

La influencia de la joven pareja real afecta también otros sectores. Particularmente los de la moda, ropa para bebé, decoración de interiores y hasta los colores de pinturas para paredes.

En el ámbito de moda y cosméticos el fenómeno es conocido como ‘el efecto Kate’ y se refiere a la manera como cada vestimenta que la duquesa de Cambridge se pone, es imitada internacionalmente por parte de muchas mujeres y desde luego ocasiona subida en las ventas para los diseñadores y vendedores de tales prendas. Lo mismo ocurre con la industria de perfumes y otros cosméticos que ella usa.

EL ‘EFECTO KATE’

Según la revista Newsweek el ‘efecto Kate’ puede ascender a más de 1.000 millones de libras esterlinas para la industria de la moda británica.

Los vestidos y abrigos que usa se venden prácticamente de inmediato gracias sobre todo a las redes sociales, que publican fotos de la popular duquesa de manera permanente.

En el internet hay decenas de sitios dedicados a su estilo y vestimentas, incluyendo una popular aplicación móvil que ofrece la lista completa de los trajes usados por la duquesa y dónde se pueden comprar y permite a las fans recrear el look en sí mismas.

Tanto grandes marcas, como otras menos conocidas, se han visto beneficiadas.

La marca Seraphine por ejemplo, que confeccionó el vestido de maternidad con el que Kate salió de la clínica cuando tuvo al príncipe George, ha visto un crecimiento del 400 %.

UN BEBÉ MUY INFLUYENTE

El principito George, quien tiene ahora 18 meses, es ya muy influyente, como su mamá. El ‘efecto George’ se hizo evidente por primera vez con la cobija en que estaba envuelto cuando salieron de la clínica, después de su llegada, que se agotó en cuestión de minutos y todavía hoy se sigue vendiendo alrededor del mundo y ha convertido a los fabricantes, de ser una fábrica pequeña, en una empresa internacional.

El efecto continuó durante las visitas a las que lo llevaron sus papás a Australia y Nueva Zelanda. Cada vestimenta, cada juguete, los zapatos, las medias en que le pusieron se volvieron inmediatos éxitos globales de ventas.

Al igual que cuando el príncipe George nació en 2013, la Real Casa de la Moneda regalará monedas celebratorias especiales a 2015 bebés que nazcan el mismo día y sacará una edición limitada de 10.000 monedas de 5 libras esterlinas, la pieza en honor del nuevo bebé, que cuestan 80 libras cada una y 2015 monedas de oro de 22 quilates con un precio de 800 libras cada una.

Cecilia Rodríguez
Luxemburgo
Especial para Portafolio