Emprendedor: una raza audaz

En estos días, el número de personas que están trabajando como emprendedores ha aumentado tanto que esta carrera casi califica como una opción de estilo de vida.

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diciembre 20 de 2013 - 11:11 p.m.
2013-12-20

Mi colega y yo nos ofrecimos como voluntarios para crear un curso de un día sobre emprendedores en una escuela donde actualmente soy estudiante. Pensamos que el emprendedor no es solo una etiqueta para las compañías incipientes y sus directores ejecutivos, sino una actitud y enfoque que ayuda a una persona a aprovechar o generar oportunidades y desarrollarlas más. ¿Qué piensa?

Noelle Decuypere

Como etiqueta, la palabra “emprendedor” realmente es fascinante. Cuando mis amigos y yo estábamos empezando nuestras primeras empresas Virgin a principios de los años 70, nadie parecía comprender lo que estábamos haciendo.

Algunas personas importantes nos llamaban emprendedores, pero usaban la palabra de manera peyorativa, insinuando que éramos aventureros, dispuestos a alterar el orden de las cosas, y quizá no dignos de confianza. Definitivamente, nosotros no nos describíamos como emprendedores en ese entonces, porque eso habría provocado algunas miradas extrañas.

En estos días, el número de personas que están trabajando como emprendedores ha aumentado tanto que esta carrera casi califica como una opción de estilo de vida.

Definir “emprendedor” se ha vuelto más difícil porque ahora significa muchas cosas diferentes para muchas personas; todos nosotros hablamos de nuestras propias experiencias.

Lo cierto es que nuestros críticos tenían razón en parte: Realmente estábamos dispuestos a alterar el orden de las cosas.

Entonces y ahora, cuando estamos empezando una nueva empresa Virgin, no queremos solamente llevar a cabo un sencillo ejercicio de hacer dinero, sino producir un cambio positivo en la vida de las personas y dar a los consumidores un mejor producto o servicio. Sea lo que sea que ofrezcamos, queremos que sea mejor que todo el resto.

Nuestro enfoque, al que describiría como emprendedor, ha resultado ser una verdadera ventaja. Por ejemplo, todos los competidores originales de Virgin Atlantic, salvo uno, han dejado de operar desde que entramos al mercado en los años 90.

Esto sucedió por varias razones, pero probablemente la más importante fue su falta de innovación y valentía. Notamos esto primero cuando el primer paso de Virgin hacia los viajes aéreos se topó con el escepticismo, y luego, después de que demostramos a los críticos que los viajeros aéreos querían un tipo de experiencia diferente, vimos que la mayoría de nuestros competidores fueron lentos en reaccionar.

Desde mi perspectiva, un emprendedor no es solo alguien que lanza un negocio; el deseo de innovar impulsa a esa persona a seguir esforzándose por producir cambios positivos.

Las compañías necesitan ser flexibles: Esto empieza en los puestos superiores, que deben tener un deseo real de alterar a los nuevos mercados en que entran, y reaccionar ágilmente a las circunstancias cambiantes en las empresas establecidas.

También es probablemente justo decir que se puede tener éxito en los negocios sin ser un emprendedor; manteniendo constante el flujo de dinero sin buscar la próxima oportunidad de ampliarse y mejorar.

Lo que marca la diferencia es la audacia. Las mejores empresas ofrecen un producto o servicio que nunca ha estado disponible anteriormente.

Aunque casi siempre se puede realizar investigación y probar el mercado antes de un lanzamiento, un emprendedor siempre, en cierta medida, estará saltando hacia lo desconocido, ya que la mera naturaleza de un producto nuevo significa que se está aventurando en un territorio nuevo.

Los muy jóvenes a menudo tienen una ventaja aquí, ya que pueden abordar los desafíos empresariales sin temor porque no tienen nada que los detenga, nada de compromisos y, en muchas formas, nada que perder. Conforme la carrera de una persona avanza, entran en juego consideraciones como ver por la familia propia y pagar la hipoteca.

Si usted piensa que tiene una idea que cambiará las reglas del juego y también tiene esas responsabilidades, está enfrentando una verdadera prueba para los emprendedores. La mejor manera de manejarlo no es permitir que esos factores gobiernen su proceso de toma de decisiones, sino integrarlos al mismo. Prepárese para el fracaso, protéjase contra lo negativo, y luego emprenda directamente el lanzamiento.

La otra parte de la ecuación es la resiliencia. Pese a la más cuidadosa planificación y preparación, la enorme mayoría de empresas incipientes fracasan en el primer año de operaciones. ¿Qué nos dice esto? Que los emprendedores no deben solamente hacer frente al fracaso, sino darle la bienvenida. No es una vergüenza admitir que algo no está funcionando y regresar a la mesa de proyectos; lo hemos hecho mucho en Virgin. Esta capacidad para recuperarse marcará la diferencia, permitiéndoles a usted y a su equipo dedicarse con entusiasmo a nuevos objetivos, sin mirar atrás.

Así que un emprendedor es muchas cosas: un creador de empleos, alguien que cambia las reglas del juego, un líder de negocios, un innovador, un perturbador. Lo más importantes es que ese emprendedor es usted, si desea serlo con suficiente vehemencia.

Escuchemos a los lectores: ¿Usted se considera un emprendedor, o un hombre o mujer de negocios? ¿Qué etiqueta preferiría?

Richard Branson

Fundador de Virgin Group y compañías como Virgin Atlantic, Virgin America, Virgin mobile y Virgin Active.

Favor escribirle sus preguntas a:

richardbranson@nytimes.com

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