Los enemigos diminutos que trae el calor en alimentos

Ni la carne cocinada ni los huevos cocidos transmiten la salmonelosis.

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agosto 18 de 2012 - 01:12 a.m.
2012-08-18

Con las altas temperaturas, algunos microorganismos encuentran el entorno ideal para crecer.

Así, patologías como la salmonelosis y la legionelosis se dan con más frecuencia durante el periodo caluroso.

La salmonelosis está causada por la bacteria salmonella. Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la familia salmonella incluye unos 2.300 serotipos de bacterias.

La salmonella se contagia a través del consumo de alimentos o agua contaminados y por el contacto con personas o animales infectados, expresan los expertos del Departamento de Salud del Estado de Nueva York.

Tradicionalmente, la salmonelosis se asocia al consumo de alimentos que llevan huevo en su composición, pero también puede transmitirse mediante carnes poco cocinadas, principalmente de ave.

Asimismo, la enfermedad puede adquirirse, aunque con menor frecuencia, a través de la leche cruda y otros productos lácteos sin pasteurizar, o bien de vegetales que han sido regados con aguas contaminadas y se ingieren sin lavar y desinfectar.

Los especialistas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos indican que, aunque algunas personas no presentan síntomas de salmonelosis, la mayoría de los afectados experimenta diarrea, dolor abdominal y fiebre después de comer el alimento contaminado, en un lapso de tiempo que va de las ocho a las setenta y dos horas. También pueden tener escalofríos, dolor de cabeza, nauseas y vómitos.

“Los síntomas normalmente desaparecen en un plazo de entre cuatro y siete días. Muchas personas se recuperan sin tratamiento. No obstante, las infecciones por salmonella pueden poner en riesgo la vida”, afirman.

LA ENFERMEDAD DE LOS LEGIONARIOS

Otra patología cuya incidencia aumenta durante el verano es la legionelosis. Se trata de un tipo de neumonía que puede afectar a los seres humanos de manera individual o bien en forma de brotes epidémicos.

Javier Montero, especialista en Medicina Interna del Hospital USP San Camilo de Madrid, indica que los depósitos de agua urbanos y las redes de distribución de agua caliente constituyen el principal hábitat de la legionela.

“Las torres de refrigeración, los sistemas de aire acondicionado y las duchas de hoteles, hospitales y edificios son los lugares donde esta bacteria crece y se desarrolla con más facilidad”, comenta el experto.

Así, “la inhalación de los aerosoles de agua contaminada es la única responsable de la aparición de la enfermedad”, declara.

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