Cinco claves de una 'economía para todos'

En su libro, el periodista y editor económico de El Tiempo, Mauricio Galindo, explica conceptos básicos de la economía.

Economía para todos

Economía para todos, libro del periodista y editor de economía de El Tiempo, Mauricio Galindo.

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Portafolio
junio 17 de 2016 - 01:10 p.m.
2016-06-17

¿Se puede resumir lo que pasa hoy en la economía de Colombia en 10 renglones? Sí. El petróleo bajó de precio; por eso el país crece menos y el dólar se encarece. Y la divisa más costosa ayuda a que se encarezca la canasta familiar al mayor ritmo en 15 años, y como hay menos ingreso del petróleo, toca subir impuestos.

A ese conjunto de fenómenos, los economistas los llaman la dependencia, el ciclo económico, la depreciación, la inflación y la política fiscal. Términos que la gente ve lejanos pese a que se trata de hechos que afectan sus vidas, y que se explican de manera muy sencilla y en lenguaje cotidiano en el libro 'Economía para todos', de Mauricio Galindo, editor de Economía de EL TIEMPO, que acaba de publicar Intermedio Editores.

Para acercar el tema a todas las personas, el autor ve a la economía como “una hija de la necesidad”. Advierte que lo que es gratis, en realidad no es “económico”.

Así mismo, que las decisiones buscan ser racionales porque lo “irracional” es reconocer un buen salario a un trabajador, o rechazar mercancías más baratas porque para producirlas se hizo daño al medioambiente.

Como señala Ricardo Ávila, director de 'Portafolio', en la presentación del libro, este aborda fenómenos como “el consumo, la producción, y cómo estos terminan dándose la mano, o golpes, en el mercado; cómo acaban tratándose de entender en el idioma común de los precios y el dinero”.

¿Qué dice Economía para todos de los principales fenómenos en las circunstancias actuales del país?

1. El petróleo bajó: la dependencia.

Hay países cuyo destino está muy atado a unos pocos productos que, además, no tienen mayor transformación, como el petróleo o el café. Venden, pues, materias primas y deben comprar bienes que incorporan ciencia y tecnología. Por eso, los términos de intercambio son desfavorables, y sufren cuando los precios caen más.

2. El país está creciendo menos: los ciclos económicos.

La economía a veces anda rápido, a veces corre, a veces camina lento, se detiene o echa reversa, cuenta Galindo en su libro. Y según su caja de velocidades, se habla de ‘auge’ o de ‘recuperación’, pero también de ‘crisis’ o ‘desaceleración’; a veces de ‘recesión’, y lo cierto es que estas últimas causan ‘depresión’. Así es la colección de “palabras mágicas del ciclo económico”.

3. El dólar se encarece: la depreciación.

A veces, la moneda de un país pierde valor porque la autoridad le ha fijado un precio en moneda extranjera y decide devaluarla, o porque se deprecia en un mercado libre cuando la moneda extranjera escasea.

El libro recuerda cómo en América Latina los precios de las monedas de sus países a veces suben y a veces bajan con respecto al dólar de Estados Unidos. Pero, en general, pese a periodos de varios años en los que suben de precio, en el largo plazo la tendencia ha sido a que valgan menos con respecto a la divisa estadounidense.

4. Se encarece la canasta familiar: la inflación.


Para mirar el avance de los precios en muy largo plazo, el libro muestra que lo que en 1826 se llamaba ‘un peso’ equivale a la cantidad de oro que 189 años después se podía comprar con alrededor de 220.000 pesos.

En el capítulo correspondiente, Galindo habla de lo que él llama “aspectos rítmicos de los precios”, que se terminan manifestando como inflación moderada, galopante o hiperinflación.

Tras décadas de alzas acumuladas, los trabajadores de algunos países han llegado a ganar en millones de la respectiva moneda que, sin embargo, no alcanzan para gran cosa. Son unos ‘pobres millonarios’.

5. Subir impuestos: la política fiscal.

Los impuestos –se señala en 'Economía para todos'– son ese invento creado para que el Gobierno pague sueldos, deudas y, sólo después de eso, si queda algo, obras. En cualquier caso, y por duros que sean, jamás alcanzan.

Y las decisiones de cuánto dinero se busca recoger por medio de los impuestos, a quién se les cobran y cuánto y en qué gastará el Gobierno, es la política fiscal.

Algunas otras ideas que se desarrollan en esta obra son:

- Por qué el pensamiento económico proviene de “escuelas de modelaje”.

- Por qué la economía y la moral tuvieron que ver... al comienzo.

- Por qué los salarios bajos fueron vistos como el mejor control natal.

- Por qué el monopolio no es un juego.

- Por qué unos aportaban a la guerra dinero y los que no tenían debían ‘aportar’ sus hijos, su prole, y nació el proletariado.

- Por qué en el bloque comunista bromeaban con que en el capitalismo el hombre es explotado por el hombre; en cambio en el socialismo ocurre lo contrario.

- Por qué la actividad económica general –el bloque principal del libro– se resume en que el hombre nace, compra, se reproduce y muere.

Y una mención aparte merece el dinero, el meollo del asunto. Para enfrentar el tema, se habla de las tres caras de la moneda: facilitar las transacciones, servir como unidad de cuenta y servir como depósito de riqueza.

La más reciente evolución del dinero –dice Galindo– ha ido tan lejos que para que éste pase de unas manos a otras ya no se necesita un cheque, ni un billete, ni un pedazo de metal… ni siquiera las manos.

Basta con cambiar la información archivada en un computador restando en una cuenta y, simultáneamente, sumando en otra. Así, la noción de dinero se simplificó (o se volvió más compleja).