El éxito de Salah en el club de Liverpool va mucho más allá del fútbol

El jugador de la Premier League ha inspirado a jóvenes musulmanes en todo el mundo.

Mohamed Salah

Su fama y éxito dan una imagen diferente de la juventud musulmana en el momento del surgimiento del Isis.

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mayo 11 de 2018 - 07:00 p.m.
2018-05-11

Crecí en una familia enamorada del fútbol de Liverpool mucho antes de que cualquiera de nosotros hubiera pisado suelo británico, y mucho menos hubiera visitado la ciudad. Como lo que les sucede a muchos niños en el mundo en desarrollo, mis hermanos estaban fascinados con el fútbol inglés, y ningún equipo los emocionaba tanto como el Liverpool.

La conexión entre el fútbol y la integración social se materializa en el egipcio, Mohamed Salah, de 25 años de edad, el impresionante delantero del Liverpool y el mejor jugador en el fútbol inglés en la actualidad (según sus colegas y la prensa). Desde que firmó con el Liverpool el año pasado, ‘Mo’ se ha convertido en un ícono para los jóvenes musulmanes en Gran Bretaña.

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En algunas partes de Europa, donde han resurgido el populismo y la xenofobia, una barba, una mezquita o incluso un nombre puede inquietar a un joven musulmán. El ‘rey egipcio’, como lo llaman los fanáticos, lleva su barba con orgullo, reza antes de los juegos y se arroja al suelo postrado ante Dios cuando anota. El islam de Salah no es diferente al de los demás. Pero a sus fanáticos les encanta y de repente es algo genial.

En su natal Egipto, cuya condición de potencia regional que ostentó durante tanto tiempo se ha desvanecido a medida que las divisiones políticas han separado su sociedad, el estrellato internacional de Salah es una fuente de orgullo y una causa rara para la unidad nacional. Es tan popular que algunos votantes escribieron su nombre en algunas de las más de 1 millón de papeletas anuladas en las elecciones presidenciales de marzo.

El hecho de que creció en un pueblo pobre en el delta del Nilo, y que ha contado en varias ocasiones cómo tenía que viajar más de cuatro horas para llegar a sus entrenamientos cinco días a la semana, es una inspiración para millones de jóvenes egipcios con grandes sueños.

El club suizo FC Basel contrató a Salah en Egipto, pero luego se pasó al Chelsea, el cual no supo apreciar su talento y lo cedió en préstamo a dos equipos italianos. Con el Liverpool, ya se ha convertido en el segundo máximo goleador del club en una sola temporada.

Por supuesto, Salah no es ni el primer ni el último jugador musulmán en todo el mundo occidental. En el fútbol inglés ha habido decenas de atletas musulmanes, incluyendo a Sadio Mané y Emre Can, quienes juegan con Salah en el Liverpool. Antes de Salah, el mundo árabe se regocijó con Zinedine Zidane, el jugador francés de origen argelino quien ahora es el director técnico del Real Madrid (y uno de los ídolos de Salah). Además del fútbol, hay celebridades musulmanas en todos los campos, desde la medicina hasta la moda y la arquitectura.

Salah es diferente porque motiva a los musulmanes jóvenes, especialmente en el mundo occidental, donde han sido objeto de sospechas en países con renacientes políticas populistas y nativistas. Su fama y su éxito dan una imagen diferente de la juventud musulmana en un momento en que el surgimiento del Estado Islámico, su difusión de una versión torcida del islam a los jóvenes musulmanes en Occidente, y los ataques terroristas en ciudades europeas han polarizado la opinión occidental sobre el islam.

Tanto en EE. UU. como en Europa, las actitudes hacia los musulmanes se han endurecido en los últimos años. Hay partes de Europa donde las personas creen que el islam no debería estar en sus países y ven la religión como una amenaza para la civilización occidental.

A Salah no le gusta hablar de su religión. En las entrevistas, luce modesto y práctico, y su risa nerviosa deja entrever un ligero desconcierto sobre su estrellato. Prefiere destacar su identidad como futbolista y mantener su atención centrada en regresar a los días gloriosos del Liverpool de mi juventud. Sin embargo, desde aquellos días el fútbol inglés se ha vuelto mucho más global. Aunque Salah podría no darse cuenta, su talento resuena mucho más allá del ámbito de juego, y mucho más allá de Liverpool.

Roula Khalaf

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