Leicester dejó el anonimato, gracias a un inolvidable equipo de fútbol

El nuevo campeón de la Liga Premier es un equipo modesto, sin las figuras de Chelsea o Manchester, que hizo una campaña que le da un lugar histórico.

Leicester

Los habitantes de Leicester nunca habían celebrado un título en la Premier League. El equipo lo logró y sus 300 mil habitantes no paran de festejar.

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mayo 02 de 2016 - 05:44 p.m.
2016-05-02

Situada en pleno corazón de Inglaterra, Leicester era una ciudad cuyo ritmo vital había languidecido los últimos tiempos, lejos de los circuitos turísticos, hasta que un rey fallecido hace 500 años y el dios fútbol han sacado a la ciudad de su letargo.

Para algunos se trata de una simple coincidencia. Otros lo achacan a la intervención divina. Lo que es seguro es que después del descubrimiento en 2012 del esqueleto del rey Richard III, nada más supuso un impacto igual para la localidad de 330.000 habitantes, que este lunes vio como su equipo de fútbol se coronaba campeón de Inglaterra por primera vez en 132 años de historia.

Hasta entonces, Leicester era una ciudad de tránsito en el camino hacia el norte, vágamente conocida por su equipo de rugby, por el grupo de rock Kasabian, y por su elevado número de semáforos.

"La gente pasaba de largo sin detenerse", reconoce el adjunto al alcalde, Rory Palmer. La falta de alicientes provocó que la oficina de turismo local estableciera una lista de las curiosidades a visitar en la ciudad. Pero después apareció la figura del rey y todo cambió.

El rocambolesco descubrimiento de los restos de Richard III bajo un aparcamiento municipal -los medios enseguida lo apodaron 'par-king' (juego de palabras en inglés), situó de nuevo a la ciudad bajo los focos.

'BARCELONA, PREPÁRATE'

El descubrimiento de los restos reales, teñido de giros imprevistos y rumores, mantuvo al país en vilo durante tres años hasta su inhumación en 2015 en la catedral de Leicester, bajo la mirada de las cámaras de todo el mundo.

"Pensabamos que podríamos respirar un poco antes", desliza Rory Palmer a la AFP, aludiendo a la posibilidad de que el rey hubiera sido enterrado en otra localidad.

"No sé si se le puede atribuir todo a Ricardo III, pero él ha tenido ciertamente un impacto en la ciudad. Sentimos el impacto, las tiendas están llenas, los comerciantes están contentos. Leicester es una ciudad al alza", constata Emma Lay, directora del nuevo museo dedicado al monarca.

Ahora se acabaron los tristes sábados por la tarde cuando el club deambulaba por la tercera división del fútbol inglés. Hoy sus ciudadanos descubren un nuevo sentimiento, el orgullo. "En adelante seremos conocidos. Pero no estamos todavía al nivel de una ciudad como Barcelona pero nos acercamos", proclama envalentonado Salim Seedat, un habitante de 46 años. "

Leicester siempre ha sido una ciudad formidable, pero nadie lo sabía", afirma Colin Crosby, que lleva 22 años organizando visitas para los turistas por la zona.

'DEMASIADO MODESTOS'

"Es una ciudad cargada de historia, con cinco iglesias de la Edad Media, algo poco usual. Es un buen sitio para ir de compras y por supuesto tenemos tres equipos al más alto nivel con el fútbol, el rugby, y también el cricket. Sin olvidar el equipo de baloncesto, que es el campeón de Inglaterra", añade el guía.

Pero sobre todo se destaca la diversidad de la ciudad, su cosmopolitismo. "Somos una ciudad multicultural, nadie es discriminado", señala Prabha Pankhania, de 62 años. "Aquí viene gente de todos los lugares", ratifica Daisy Bradford, una estudiante de 18 años.

Algo que se percibe especialmente en Narborough road, designada la calle más cosmopolita del Reino Unido, plagada de restaurantes turcos, hindúes o tiendas de comestibles polacas. "Adoro vivir en Leicester porque tiene mucho colorido. Nunca he encontrado ningún problema", dice Chydo Sande, de 34 años, llegado desde Zimbabwe.

"Los habitantes de Leicester eran muy modestos, muy tranquilos. Eso está cambiando. Ahora tenemos una historia a contar de la que podemos estar orgullosos", zanja Rory Palmer.

Según el adjunto al alcalde, los beneficios económicos indirectos del descubrimiento de Ricardo III ascendieron a 59 millones de libras (76 millones de euros). Aún es pronto para saber cuánto dinero generará el triunfo del equipo de fútbol, que disputará la próxima temporada la Liga de Campeones. "Pero en términos de imagen, es enorme", subraya Palmer. "Hoy Leicester es conocida en el mundo entero".

ALEGRÍA EN LAS CALLES

Una explosión de alegría recorrió las calles y bares de la pequeña ciudad inglesa de
Leicester este lunes cuando el equipo local ganó la Premier League y protagonizó la mayor sorpresa de la historia del fútbol inglés.

"íííCampeones, campeones, oe, oe, oe!!!", cantaron en español los hinchas en cuanto acabó el partido que dio el título al Leicester, el Chelsea-Tottenham.
El empate 2-2 hizo imposible que el Tottenham pueda atrapar al Leicester en lo alto de la tabla a falta de dos partidos. El Chelsea remontó un 0-2 y el gol del empate fue festejado ya por todo lo alto en el pub Hogarths y en todos los de la ciudad.

La celebración del título no tiene -literalmente- precedente, porque es la primera vez que el Leicester la gana desde su fundación hace 132 años "íMessi, vamos a por tí!", dijo a la AFP un exultante Chris Witing, de 20 años.

"Me siento muy aliviado. Cuando el Tottenham se puso dos goles por delante empecé a preocuparme por el próximo partido". "Este año me he casado, he tenido un hijo, ípero esto lo supera todo!", dijo a la AFP Steven Robinson, de 26 años.

Los hinchas apoyaron al Chelsea como si del Leicester se tratara, y agradecieron con emoción una pancarta en Stamford Bridge que decía "hagámoslo por Ranieri", Claudio Ranieri, exentrenador del equipo de Londres y ahora del Leicester.

Su nombre fue coreado repetidamente en Leicester el pasado domingo al ritmo de la canción italiana Volare. "íMe voy de fiesta!", dijo Caroline Wilkins, 60 años, que a la media parte había pronosticado que el Chelsea podía remontar, como así fue.

"Soy del Leicester desde que tengo 14 años, ¿te puedes imaginar cómo me siento?", explicó Wilkins. "íEstoy en la cima del mundo! íMe siento en el cielo!". Christine Norton, una amiga suya, estaba demasiado nerviosa y se fue del Hogarths cuando el partido de Londres parecía perdido. "Les dije a mis amigas, 'si me voy, empatarán'. íY aquí estoy de vuelta!".

La ciudad llevaba días teñida de azul en apoyo de los suyos. Las banderas del
Leicester ocupaban prácticamente los escaparates de todas las tiendas, y ondeaban incluso de lo alto de la catedral y el ayuntamiento. Un bar servía capuccinos con la imagen de Vardy, un restaurante vendía pescado frito azul e incluso un supermercado había logrado teñir sus salchichas de este color.

UNA FIESTA GRANDE

La pregunta de dónde iba a celebrar la gente el título era respondida encogiendo los hombros, por falta de práctica, pero Steve Bruce, de la oficina turística de Leicester, pronosticó que será "una fiesta grande y larga, porque llevamos mucho tiempo esperando".

Marc Wilks vendía en la calle principal camisetas con el lema "Campeones 2015-2016. Reyes de Inglaterra". "Ha sido un día estupendo, mira no me queda casi nada. Para mí es mejor que hayan ganado ya el título, así empieza ahora la fiesta. Y de aquí, a final de temporada".

Cuando empezó la temporada, la victoria del equipo en la Premier League se pagaba a 5.000 libras por cada libra apostada. Más del doble de lo que se pagaba por que un disco de la reina Isabel II alcanzara el número uno en la lista de ventas o que Kim Kardashian llegara a presidenta de Estados Unidos.

Nueve meses después, la ciudad festejó la gloria en plazas, bares y en las inmediaciones del estadio King Power. Una ciudad que hasta ahora podía presumir de poco más que de un trozo de muro romano y de haber descubierto, enterrado en un párking, al infame rey medieval Ricardo III, el que mató a sus sobrinos para heredar la corona de su hermano y en cuya boca Shakespeare puso la famosa frase "mi reino por un caballo".

Con sus 330.000 habitantes y un tamaño veinte veces inferior a Londres, Leicester pudo con los cinco equipos de la capital y los dos de Mánchester. Los hinchas se desquitaron de toda una vida de mofas y desprecio de su gran rival, el vecino Nottingham Forest, que ganó una liga y dos copas de Europa a finales de los años 70 y que ahora languidece en segunda división.

Karishma Kapoor, una estudiante universitaria de 20 años, apostó dos libras a medias con su tía en agosto y este lunes se embolsó 10.000 (14.600 dólares, 12.750 euros). "En mi casa nos gusta mucho el fútbol y este verano estábamos hablando de las perspectivas del Leicester para esta temporada y miramos a cuanto se pagaba un triufo del
Leicester", explicó a la AFP.

"Decidimos apostar una libra cada una con mi tía. Quiero ahorrar una parte del premio, irme de vacaciones y llevar a mi hermano a un partido de la Champions League el año que viene".