Prince, el artista que desafió a la industria musical

El artista, fallecido este jueves a sus 57 años, fue una de las primeras estrellas en pelearse con la industria musical para conquistar su libertad.

El ícono del pop ganó un óscar por su canción 'Purple rain'.

El ícono del pop ganó un óscar por su canción 'Purple rain'.

Archivo particular

Entretenimiento
POR:
afp
abril 22 de 2016 - 01:26 p.m.
2016-04-22

"Los contratos musicales son como --y voy a pronunciar la palabra-- el esclavismo": estas recientes palabras de Prince, citadas por la radio estadounidense NPR, reflejan toda su aversión y desprecio hacia una industria musical, de la que intentó emanciparse. "Yo le diría a cualquier joven artista: no firmes" había añadido.

Su mayor enfrentamiento fue con la Warner Music, lo que lo tuvo al borde de la quiebra comercial y lo condujo a renunciar durante varios años a su legendario nombre de artista.

Ironía del destino, fue esta misma 'major' la que lo descubrió, y lo enroló en su catálogo en 1977 cuando tenía apenas 18 años y, sobre todo, la que le dio tiempo para perfeccionar su arte hasta que llegó su primer éxito planetario, "1999", aparecido en 1982. Y fue la Warner la que durante varios años (1985-1992) lo ayudó financieramente a crear su propia marca, Paisley Park Records.

RUPTURA

Paradójicamente, la ruptura se esboza a fines de 1992 cuando la Warner ofrece una millonada a Prince.

En efecto, el artista firma un nuevo contrato de 100 millones de dólares por seis álbumes, contrato considerado como el más millonario jamás firmado, por encima de Michael Jackson (50 millones) o Madonna (60 millones de dólares).

Pero el precio a pagar no es pequeño: con este contrato, la Warner se hace con el conjunto de los "masters" grabados por el Kid de Minneapolis desde 1978. Su relación se deteriora entonces rápidamente.

Desde 1993, en su 35 cumpleaños, la estrella afirma que ya no quiere grabar más y renuncia a su nombre de escenario con la esperanza de liberarse de sus obligaciones contractuales con la Warner.

Se hace llamar "el artista anteriormente conocido como Prince" o utiliza un nombre impronunciable: los signos cromosómicos del sexo masculino y femenino mezclados. La guerra está declarada.

Prueba de ello es que Prince no duda en subir al escenario con la palabra "slave" (esclavo) escrita en sus mejillas. Esta arriesgada maniobra daña comercialmente pero no aliena sin embargo a parte de sus seguidores.

En 1993, las 72.000 plazas de su concierto londinense de Wembley se venden en menos de una hora. Deseosa de recuperar dinero, la Warner comete entonces un crimen de lesa-majestad: publica una compilación de los mejores títulos de Prince, un acto que el artista consideró como una partida de fallecimiento musical.

'EL FIN DE INTERNET'

A fines de 1995, se consuma definitivamente la ruptura. "Al cabo de dos décadas de relación, el artista y Warner Bros han desarrollado divergencias irreconciliables", afirma Prince en un comunicado.

Con una nueva marca, NPG Records, Prince va a recuperarse, apostando por las recaudaciones de los conciertos y estableciendo contratos ocasionales con algunas 'majors', pero también utilizando internet para vender directamente sus obras a su público.

Pero el idilio de Prince con la red sería corto. En estos últimos años, el artista luchó para que los videos de sus conciertos fueran sistemáticamente retirados de YouTube para proteger sus derechos.

Pero sobre todo denunció la emergencia del streaming, y criticó el escaso porcentaje dado a los artistas por iTunes ou Spotify.

En 2010, declaró incluso el "final de internet". "Lo que quería decir es que internet se acabó para todos los que quieren ser pagados (por su arte)" explicó años más tarde en el Guardian.

PERDURA EL MISTERIO SOBRE LA MUERTE DE PRINCE

La autopsia de Prince, que se realizará este viernes, permitirá probablemente aclarar la incertidumbre sobre la súbita muerte del músico estadounidense de 57 años, cuyo genio es homenajeado en el mundo entero por fans anónimos y celebridades.

Las fiestas espontáneas se multiplicaron en las calles de Nueva York, en memoria de este visionario y multi-instrumentista, una de ellas tuvo lugar frente a la residencia del cineasta Spike Lee, uno de los primeros en lamentar el jueves la desaparición de su "hermano".

Personalidades como Barack Obama, Madonna o Mick Jagger, admiradores anónimos, e incluso la NASA, que publicó la foto de una "nebulosa púrpura", todos expresaron su tristeza por la desaparición del "kid de Minneapolis".

Mientras llueven los homenajes, los médicos forenses buscan determinar las causas de la muerte del artista, luego de recibir sus restos el jueves. Los resultados preliminares de la autopsia deberían estar disponibles en pocos días, indicaron los servicios de medicina forense de la región del Mediooeste, donde fue encontrado inconsciente la víspera, en un ascensor de su residencia-estudio de grabación en Minnesota.

Pero los análisis -principalmente toxicológicos- podrían llevar varias semanas. "Es con profunda tristeza que confirmo que el legendario intérprete, Prince Rogers Nelson, murió en su residencia de Paisley Park esta mañana", había anunciado su portavoz, Yvette Noel-Schure. La muerte de Prince se produjo apenas una semana después de que la estrella fuera hospitalizada de urgencia.

El cantante habría sido tratado entonces por una sobredosis de opiáceos, según el sitio de informaciones sobre celebridades TMZ, que afirmaba que el avión privado de Prince había realizado un aterrizaje de emergencia el viernes pasado en Moline (Illinois, norte), pocas horas después de un concierto en Atlanta (Georgia, sureste).

"Varias fuentes en Moline nos dicen que Prince fue llevado de urgencia al hospìtal y que los médicos le realizaron un 'save shot' (inyección de neutralización, NDLR), que generalmente se administra para neutralizar los efectos de un opiáceo", según el sitio, que afirma que Prince había abandonado el hospital pese a la opinión en contrario de los médicos y que "no se sentía bien".

ARTISTA PROLÍFICO Y EXCÉNTRICO


En los últimos años, el músico rebelde, que actuaba en ocasiones medio desnudo, o con una vestimenta llamativa y blusas con encajes, había intentado burlar a los revendedores de entradas anunciando sus conciertos unas horas antes de su entrada en escena.

En pocas horas, el anuncio de su muerte generó más de ocho millones de tweets desde todas partes del mundo, una amplitud "enorme" según Visibrain, plataforma de Twitter.

El "Kid de Minneapolis" fue uno de los más grandes músicos de los años 1980 y 1990, con hits como "Cream" o "Kiss", que hicieron bailar al mundo entero, mezclando riffs de guitarra, poesía y ritmos funk. Prince publicó más de 30 álbumes en cerca de 40 años.

Según la revista Forbes vendió más de 100 millones de discos. Con una altura de 1,60 m, pero dotado de un inmenso carisma, rivalizó en ocasiones con Michael Jackson, jugando con una sexualidad exacerbada en sus letras y en el escenario.

Laureado con siete Grammy Awards y un Oscar por la música de "Purple Rain", álbum y banda original del filme casi autobiográfico, había anunciado en el mes pasado la inminente publicación de sus memorias. Una obra presentada como "un viaje anticonformista y poético".

AÑO MALDITO PARA EL POP

Las desapariciones de gigantes de la música como David Bowie, Prince, Glenn Frey, uno de los fundadores de Eagles, y Maurice White, creador de Earth, Wind & Fire, marcarán este 2016 como un año maldito para el pop y el rock.

El Iguana Iggy Pop (69 años recién cumplidos el jueves), los Rolling Stones Mick Jagger y Keith Richards (72 años) o el excéntrico Elton John (69 años) están más en forma que nunca, pese a sus locos años de juventud.

Pero el " pop music" sufrió inmensas pérdidas en 2016, con desapariciones muy valiosas, algunas de ellas de forma brutal.

El anuncio de la muerte de Prince sorprendió a todo el mundo. Músico genial y de producción prolífica, el "Kid" representaba el pop de los años 80, una década en la que reinó junto a Michael Jackson (muerto en 2009) y Madonna, los tres nacidos en 1958.
Tampoco se podían creer los seguidores de David Bowie la desaparición de su ídolo el 10 de enero, a los 69 años, por culpa de un cáncer.

El legendario "Thin White Duke" murió sólo dos días después de publicar su último álbum, cuyo videoclip, visto a posteriori, parece un testamento artístico.

La muerte de Bowie, como la de Prince, suscitó una emoción mundial, yendo mucho más allá de sus países respectivos. Además de su muerte repentina, hay varios puntos que unen la trayectoria de las dos estrellas.

Los dos se caracterizaron por querer ir a contracorriente y experimentar con la música, así como por mezclar músicas negras y blancas y por llevar vestimentas excéntricas.
Los dos también eran bastante discretos en su vida privada. Compartían una imagen andrógina: David Bowie llevaba vestidos de mujer cuando Prince apareció con ropa interior femenina y zapatos de tacón.

El "Kid de Minneapolis" también se escondió durante una temporada detrás de logo de "Love Symbol", una mezcla del símbolo femenino y masculino. Aunque con una reputación de mujeriego.

En el 2016, en enero, también murió Glenn Frey, a los 67 años, guitarrista y cofundador del mítico grupo de rock Eagles. Participó en la composición de la famosa canción "Hotel California".

En febrero, desapareció el fundador del grupo Earth, Wind & Fire, Maurice White, a los 74 años, tras haber conquistado a millones de fans en todo el mundo con sus temas "Let's groove" o "Boogie Wonderland".

Estados Unidos perdió a principios de abril otra figura importante de su patrimonio musical, Merle Haggard, de 79 años, cantante de "country outlaw" ("country fuera de la ley"). Haggard decidió convertirse en músico tras asistir a un concierto de Johnny Cash en 1958 en la cárcel donde estaba detenido.