Ante la esclerosis múltiple, es clave el diagnóstico preciso

Se creía propia de los países europeos y escandinavos, pero no es así. La esclerosis múltiple es más común allí, pero se presenta en cualquier parte del mundo, y para no ir tan lejos, tenemos casos en Brasil y otros países de América.

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agosto 26 de 2012 - 05:36 p.m.
2012-08-26

Solo en Colombia, se estima que una de cada 2.500 personas puede presentar esta “enfermedad crónica, progresiva y neuro degenerativa, asociada a la disfunción del sistema inmune que lleva a la desmielinización (lesión de la cubierta que poseen los nervios) y daño axonal (del nervio) en el sistema nervioso central”, dice Carlos Navas, jefe del servicio de Neurología Clínica Universitaria Colombia, en Bogotá.

Como resultado, conlleva la pérdida de movilidad, de motricidad, de coordinación motora y, según la intensidad, puede afectar hasta la visión.
A Rodrigo Cárdenas, de 31 años, diagnosticado en el 2006, le limitó tanto su movilidad que se vio obligado a andar con bastón.

Los factores

Antonio Rocha, neurorradiólogo de Sao Paolo (Brasil), miembro de la Sociedad Paulista de Radiología, invitado al Congreso Nacional de Radiología, en Cartagena, dice que “aunque no hay causas determinadas para esta enfermedad, se tiene claro que es un problema multifactorial, que en primer lugar parte de una predisposición genética, que afecta principalmente a los individuos de origen europeo”.

Se ha relacionado, además, con la falta de una exposición solar adecuada, la disminución de niveles de vitamina D3, así como infecciones o virus que funcionan como un gatillo que dispara el sistema inmunológico, que, entonces, en vez de defender, ataca al organismo. Por eso, a pacientes como Rodrigo, les recomiendan alimentarse bien y tener mucho cuidado para no ser contagiado con virus o bacterias.

La esclerosis múltiple es más frecuente en las mujeres, “con una relación aproximada de 2 a 3 por cada hombre afectado, y en edades entre los 17 y 35 años.

Como señales de alerta, los médicos llaman la atención frente a temas como la pérdida de la visión, limitación súbita de la movilidad, alteraciones de la sensibilidad de los brazos y las piernas, falta transitoria de control urinario, entre otras, que “aparecen y desaparecen repentinamente, para regresar después con más fuerza”.

Al ser estos síntomas comunes con otras enfermedades neurológicas, hay que consultar de inmediato, porque el diagnóstico temprano y preciso es determinante. Y esto se logra con ayudas como una resonancia magnética. De acuerdo con Jaime Madrid Jaramillo, presidente de la Asociación Colombiana de Radiología, “estas pueden ser simples o con la aplicación de contraste intravenoso, es decir, que se inyecta un material en las venas que logra una detección más eficaz de las lesiones de la esclerosis múltiple”.

Una vez diagnosticada, hay que repetir estos procedimientos mínimo una vez al año, a menos que el criterio médico establezca una periodicidad menor.

ACTITUD POSITIVA

Hace seis años fue diagnosticado y ha tenido que aprender a sobrellevar su enfermedad: “La esclerosis múltiple ha afectado mi vida de una manera que jamás pensé me sucedería. Escuchar de labios de tu médico algo como ‘Lo que tú tienes, no tiene cura’ me llevó a pensar en ‘para qué seguir’, a creer que no era útil para nada y presentía que era el único con ese diagnóstico en el país”, recuerda Rodrigo Cárdenas, recreacionista, de 31 años.

“Se afectaron muchas cosas, respecto a movilizarme por mí mismo y a depender de un bastón para caminar, a cuidarme de virus, y se tuvieron que hacer cambios en la casa, como instalar pasamanos; también en mi vida, como cambiar la alimentación, poco trasnocho, terapia física, tratar de ubicarme en un empleo diferente al que tenía, lo cual no ha sido posible”.

Pero si algo aprendió Rodrigo fue a tener una actitud muy positiva en estos seis años de su diagnóstico. “Esto ha sido posible desde que he conocido otras personas que llevan varios años con esta enfermedad y me han compartido sus experiencias, lo que también he venido haciendo con todo aquel que desee conocer algo de mi historia. Tal vez la manera de superar y aceptar la enfermedad es vivir al máximo la vida y todo lo bueno que Dios nos ofrece, al igual que tu familia y amigos que nunca te dejan solo y siempre te apoyan, sin importar lo difícil de esta situación”, dice.

Igualmente, comenta que en familia han aprendido sobre la esclerosis, cómo reaccionar ante una recaída y cómo afrontarla. También han conocido quiénes son sus verdaderos amigos y, por ende, los valoran más.

En el futuro, Rodrigo espera aprender más sobre la esclerosis para ayudar a otros que sufren, como él, al comienzo, por tanto temor y angustia; contribuir a que no tengan que presionar jurídicamente para recibir tratamiento y que haya un cambio en la infraestructura de las ciudades para facilitar la movilidad de ellos. 

QUE NO AVANCE

La esclerosis múltiple no tiene cura, pero sí hay alternativas que permiten frenar su avance, especialmente en la primera fase, donde predomina mucho la inflamación de la médula espinal y del encéfalo.

Existen opciones que van desde la fisioterapia hasta el uso de medicamentos inmunosupresores y los anticuerpos monoclonales, que modulan el sistema inmunológico para que este no continúe atacando al cuerpo. Obviamente, se deben utilizar bajo estricto control médico.

Ángel F. Galindo / Especial para PORTAFOLIO / Cartagena 

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