El espíritu de Chanel sigue reinando

Un aroma clásico inundó la mítica boutique de la Plaza Vendôme con la presentación de alta joyería que resucitó las mágicas perlas que solía lucir la propia ‘Coco’ Chanel y que complementaban cada uno de sus diseños.

El espíritu de Chanel sigue reinando

EFE

El espíritu de Chanel sigue reinando

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enero 27 de 2014 - 09:13 p.m.
2014-01-27

Un toque distinguido dado a unas prendas que, sin renunciar a la elegancia, soltaron la figura de la mujer, desprendiéndose de las formas ceñidas que popularizó Christian Dior.

Las perlas que mostró Chanel en la clausura de la Semana de la Alta Costura se han visto en rosa, negro, blanco y amarillo; en tamaño grande o más pequeño; esféricas o irregulares. En total, 87 piezas reafirmaron el espíritu eterno de una marca de lujo que, 43 años después de la muerte de su fundadora, sigue marcando tendencia.

La estrella de esta colección mostrada en la tienda de la Plaza Vendôme, en el centro de París, fue un collar llamado ‘perlas de día’ que ensarta 45 gruesas perlas, coronadas por un diamante de 8 quilates y cuyo precio asciende a 3’421.500 dólares.

Como las perlas, los diamantes forman parte de la exclusividad que desprende cada nueva propuesta de la casa francesa, porque representan “la pureza, la rareza y el resplandor extraordinario, así como el símbolo del amor eterno”, explicó la marca. La propia ‘Coco’ eligió el diamante por ser una piedra preciosa que condensa “el valor más grande en el volumen más pequeño”.

Diamantes negros, zafiros que toman multitud de colores, verdes esmeraldas, rojos rubíes, amatistas, cuarzos rosas, turmalinas y deliciosas ágatas, son otras de las piedras del universo joyero de Chanel que se incrustan en anillos, solo aptos para dedos con un alto poder adquisitivo, aunque contemplarlos es un placer en sí mismo.

Las creaciones de joyería que inspiran hoy a la firma recogen los valores y el estilo de la primera colección de joyería, ‘joyas de diamantes’, que diseñó mademoiselle Chanel en 1932.

La casa respeta los temas que interesaban a la modista y se atreve a imprimir su estilo en relojes, gargantillas, diademas, anillos, pulseras, brazaletes o broches.

“La moda pasa de moda, el estilo jamás”, decía ‘Coco’.

El mérito de ‘Coco’ fue que, sin apenas recursos y estudios, consiguió convertir su sello personal en una firma prestigiosa y única.

Introdujo en los armarios de todo el mundo la clásica chaqueta de ‘tweed’ abrochada con botones con forma de león (su signo zodiacal era Leo) y, en el mundo de los complementos y los perfumes, diseñó auténticos hitos como la fragancia Chanel Nº5, el zapato beige con punta negra y el bolso ‘matelassé’, con cadena bandolera dorada.

AGENCIAS

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