El esqueleto humano se renueva cada diez años

La vitamina D es clave en procesos que implican la adecuada contracción y fuerza muscular.

POR:
diciembre 02 de 2011 - 10:45 p.m.
2011-12-02

 

Si bien el diagnóstico de la osteoporosis se hace en la edad adulta, la prevención comienza desde el nacimiento mismo, con una adecuada alimentación y otros consejos que se convierten en parte de un estilo de vida sano.

“Se dice que la osteoporosis del adulto es una enfermedad pediátrica, dado que si no se tiene un buen aporte de calcio en la niñez, esto se refleja en una pérdida de masa ósea a futuro, y una descalcificación importante, que conlleva a la osteoporosis”, dice Carlos Pérez, ginecólogo, expresidente de la Asociación Colombiana de Osteología y Metabolismo Mineral (Acomm).

Por eso, es fundamental que en los hogares se incentiven costumbres sanas, que la comida sea balanceada e incluya los nutrientes básicos y adecuados. Además se debe fomentar la actividad física de una forma agradable, como un mecanismo también para compartir en familia, y permitir que los niños practiquen algún deporte, el que sea de su predilección y bajo unas condiciones adecuadas.

“Cuando se habla de la salud de los huesos se debe tener en cuenta la importancia del aporte de calcio, pero también de nutrientes en general, como las proteínas y, en cierta medida, la vitamina D, que no se encuentra de manera abundante en los alimentos”, explica Alexandra Terront, endocrinóloga, presidente de Acomm.

En el caso del calcio, este aporte se da principalmente a través de los lácteos. “Lo recomendado es usualmente tener un aporte de 3 a 4 porciones diarias de lácteos.

Esto es importante tanto en la niñez como en la adolescencia, porque en esta etapa de la vida es cuando se está formando o acumulando calcio” y dándoles una gran fortaleza.

“Es como una cuenta de ahorros, en donde sólo podemos hacer consignaciones hasta que se tienen 20 o 25 años.

Después ya no se puede depositar nada en esa cuenta y hay que sobrevivir con lo que se acumuló hasta ese momento”, explica Terront.

No significa esto que solo se deba pensar en tener unas buenas reservas y listo.

Es importante saber que el esqueleto se renueva cada diez años aproximadamente y por eso, “aunque seamos mayores o estemos en la edad madura, debemos continuar con el aporte de calcio en nuestra alimentación, en la medida en que sean bien tolerados, teniendo en cuenta que hoy algunos adultos, después de los 40 años, sufren de intolerancia a la lactosa y se les dificulta la ingesta de lácteos”

“En esos casos, la recomendación de los especialistas es reemplazar esos alimentos por otras alternativas como la leche de soya, que ya viene fortificada con calcio, o con otras fuentes importantes, como las sardinas en lata, con los huesitos enteros, pues son ricas en calcio”, dice Terront.

Igualmente, no hay que dejar por fuera del régimen de alimentación diario, alimentos como lentejas, frijoles, garbanzo, que son fuentes intermedias de calcio y que se deben incluir de dos a tres porciones por semana.

Los niños también pueden tener problemas, y si bien no se habla de osteoporosis, sino de baja masa ósea, o densidad ósea baja, este problema afecta la calidad de vida y da pie a mayor riesgo de fracturas o mayor presencia de las mismas.

Ojo con una caída

Generalmente, las fracturas en pacientes con osteoporosis se presentan por caídas, y tiene mucho que ver el déficit de vitamina D, que causa una fatiga muscular y por ello, el paciente es propenso a caerse. La recomendación es tener estilos de vida saludables, salir a caminar, mantener tonificado los músculos y tener cuidado con los cambios de pisos que le pueden ocasionar una caída.

OJO CON EL DÉFICIT DE VITAMINA D

La fijación de calcio en los huesos, para que cumpla con sus objetivos, depende de un elemento fundamental, como lo es la vitamina D. Por eso, hay que tenerlo muy presente.

Se trata de una vitamina que ejerce una actividad importante en el intestino y a nivel óseo, ya que facilita el depósito de calcio en los huesos mejorando su densidad y fortaleza.

Es más, estudios recientes han encontrado que la Vitamina D es clave en procesos que implican la adecuada contracción y fuerza muscular, que a su vez contribuyen para el adecuado equilibrio y estabilidad en las personas de edad avanzada, reduciendo el riesgo de caídas y, por lo tanto, de fracturas osteoporóticas.

No obstante su importancia, las estadísticas indican que un 50 por ciento de las mujeres en la etapa posmenopausia tienen un déficit de vitamina D, con los riesgos que esto implica.

Cuando hay carencia de esta vitamina, no suelen presentarse síntomas, pero si se sospecha, el médico puede ordenarle un examen de sangre que permita medir los niveles actuales.

En casos de reducciones significativas, pueden aparecer debilidad muscular y dolores musculares. Y, en ambas situaciones, aumenta el riesgo de una baja densidad en los huesos.

Siga bajando para encontrar más contenido