El fallo que devolvió sus genes a las mujeres del mundo

El pasado 13 de junio por la Corte Suprema de EE.UU., las mujeres del mundo recuperan la propiedad de sus genes y se garantiza un mayor acceso a exámenes diagnósticos, cuya patente era propiedad de la empresa Myriad Genetics, especializada en diagnóstico molecular.

Ellas tienen sus genes 'de vuelta'.

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Ellas tienen sus genes 'de vuelta'.

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julio 02 de 2013 - 12:45 a.m.
2013-07-02

El fallo plantea interrogantes frente a la disyuntiva entre el estímulo a la investigación científica y el acceso a mejores diagnósticos a altos costos. Esta es la historia.
Entre1994 y 1995 la empresa Myriad Genetics, en asocio con algunas universidades y hospitales estadounidenses y canadienses, y otras compañías privadas, descubrió y obtuvo patente para los genes BCRA1 y BCRA2.
Las proteínas que el cuerpo humano sintetiza a partir de la codificación de estos dos genes son esenciales para reparar el ADN y, por tanto, para evitar el desarrollo de cáncer.

Por esto, las mujeres que tienen mutaciones en estos genes tienen un riesgo cinco veces mayor de padecer cáncer de seno y quince veces mayor de cáncer de ovario.

Tanto así que, según la prensa, la razón por la que Angelina Jolie decidió hacerse mastectomía bilateral fue, precisamente, porque un examen de sangre encontró que ella era portadora de una mutación en alguno de sus genes BCRA.
El examen que la señora Jolie se hizo también es protegido por una patente que beneficia, en los Estados Unidos de América, a Myriad Genetics.

En resumen, Myriad Genetics tiene los derechos exclusivos sobre los genes de Angelina Jolie y sobre los exámenes que ella utilizó para determinar que corría riesgo elevado de desarrollar cáncer en sus senos.

¿Cómo puede una compañía tener derechos exclusivos sobre los genes de la señora Jolie?, ¿o sobre los de cualquier otra mujer estadounidense?
Estas mismas preguntas se las hicieron la Asociación Americana de Patología Molecular, la Universidad de Pensilvania, y más un grupo de pacientes y activistas quienes, a finales del 2009, llevaron este caso ante los estrados judiciales.

La no procedencia de patentes sobre los genes aislados, sobre los métodos diagnósticos y sobre el proceso para identificar a los pacientes susceptibles de tratamiento quimioterapéutico sirvieron como argumentos centrales en la demanda.

DE VUELTA

El fallo de primera instancia de una corte de Nueva York le quitó las patentes a Myriad Diagnostics. Tras apelación, la Corte de Apelaciones del Circuito Federal halló que Myriad Genetics tenía razón sobre las patentes y revocó la decisión de la Corte de Nueva York.

Los genes de Angelina Jolie habían vuelto a ser de Myriad Genetics, pero los demandantes seguían insistiendo en su causa y la llevaron a la Corte Suprema.
Finalmente, el 13 de junio del presente año, la Corte Suprema emitió sentencia retomando el fallo de la Corte de Nueva York, devolviendo a Angelina la propiedad sobre sus dos genes y también quitándole a Myriad Genetics la patente sobre los exámenes diagnósticos.
El impacto de este fallo está aún por dimensionarse, pues tan solo en Estados Unidos se han emitido patentes sobre más de 2.000 genes aislados.

Sin embargo, es claro que la Corte Suprema, al reiterar la postura del caso Mayo v. Prometeus - relacionado con biotecnología en el diagnóstico y seguimiento de pacientes-, disminuye los incentivos a la inversión en la industria biotecnológica y de medicina personalizada.

Es también claro que introduce competencia en el mercado con el potencial de disminuir algunos costos médicos.
Obviamente, los efectos de esta sentencia se aplican principalmente en el territorio estadounidense, pero desde allí se puede generar un efecto dominó.

En Australia, un fallo de primera instancia mantuvo las patentes de Myriad Genetics, pero los demandantes ya apelaron y, aunque la segunda instancia no ha fallado aún, todo parece indicar que este caso llegará a la Corte Suprema de ese país.
DISCUSIÓN ABIERTA

No sobra recordar que este año la Corte Suprema de la India retiró protección de patente a Gleevec, un medicamento usado en el tratamiento de Leucemia. La decisión se fundamentó en una serie de argumentos de salud pública.

Solo en un futuro sabremos si estos fallos judiciales abaratan los costos crecientes de los sistemas de salud, apoyan la expansión en el acceso sostenible al diagnóstico y tratamiento de los pacientes o si, como señalan muchas voces, desincentivan mortalmente la investigación y el desarrollo de nuevos productos necesarios para combatir las enfermedades crónicas no transmisibles.
Leonardo Cubillos
Especial para Portafolio

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