Un Fotógrafo muestra a Rusia desde el aire

Los ‘roofers’ escalan edificios y torres para lograr impresionantes imágenes de las ciudades.

EFE

Moscu desde el aire

EFE

POR:
julio 30 de 2011 - 03:26 a.m.
2011-07-30

Con 18 años, Vitali Raskálov es un audaz artista con sus fotografías.

Moscú, conocida por su tráfico infernal de vehículos y transeúntes, que no cesa ni de noche, desde lo alto se ve silenciosa y tranquila.

En el tope de un vetusto edificio estanilista también se ven las cuatro torres del distrito Jodinka, donde se inició como roofer (de roof, tejado en inglés) Vitali Raskálov, que se ha hecho popular en Internet con sus imagenes panorámicas, captadas desde alturas espeluznantes y que suscitan admiración por la obra del ser humano y la naturaleza.

Yekaterimburgo, San Petersburgo, Kiev, Minsk, Járkov y Odessa son algunas de las ciudades que ha explorado este arrojado joven con su cámara desde lugares nunca vistos por turistas.

Muchos internautas rusos confiesan que se marean cuando ven las fotos donde las ya famosas zapatillas de Raskálov cuelgan del borde de un tejado o de la cabeza de un monumento.

El joven fotógrafo, por cierto, nunca usa ganchos de seguridad. “No hay tiempo”, dice sonriente al referirse a la premura con que realiza sus furtivas incursiones, a la caza de imágenes sorprendentes.

Habla con desgana de su vida personal, se nota que le causa incomodidad compartir detalles sobre su familia, que no está enterada de todas sus aventuras.
“De lo contrario no me hubieran dejado viajar tanto”, explica Vitali.

El movimiento de los roofers es relativamente nuevo en Rusia y por eso se conocen muy bien entre ellos.

A la hora de partir hacia otra ciudad, Vitali ya tiene acordada su visita y sabe que será bien recibido por sus compañeros de aventuras. La mayoría de ellos tiene pocos recursos y deben ahorrar para viajar a otras ciudades.

Consideran que todo sacrificio es bueno con tal de respirar el aire de la libertad, enfrentarse a nuevos retos y sentir la adrenalina corriendo por las venas.

PURA ADRENALINA

Para Vitali esta entretención no es para lucirse ni atraer la atención del público. “Para nosotros, en muchas ocasiones, es una especie de deporte, una competencia. Lo importante es descubrir un lugar de esos que te cortan el aliento y, claro, sacar las mejores fotos”, confiesa orgulloso de haber sido el primero en pisar la mayoría de los tejados de los llamados ‘rascacielos de Stalin’, construidos en Moscú a comienzos de los años 50 del siglo pasado.

Descubrir, explica, es encontrar el camino a un tejado desconocido o una instalación sofisticada como, por ejemplo, una torre de transmisión de telefonía celular.

Es una tarea nada fácil: hay que burlar los sensores de movimiento y evadir las cámaras de vigilancia, instaladas en muchas ocasiones por los propietarios de los edificios o torres, que casi siempre se muestran molestos por la presencia de los ‘roofers’.

Siga bajando para encontrar más contenido