Funerales 2.0. Las nuevas tecnologías llegan a la muerte

Legados virtuales o lápidas con códigos QR son algunas de las posibilidades que ofrecen.

Los códigos QR en las lápidas permiten recordar, a través del ‘smart phone’ al finado.

EFE

Los códigos QR en las lápidas permiten recordar, a través del ‘smart phone’ al finado.

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octubre 28 de 2014 - 02:56 a.m.
2014-10-28

Internet, móviles, tabletas, wifi, aplicaciones para todo lo que uno puede imaginar y más, son algunas de las nuevas herramientas tecnológicas que forman parte de nuestro día a día, por ello tampoco es de extrañar que, cada una a su manera, haya buscado la manera de hacerse útil en el momento en el que abandonamos este mundo.

Para aquellos que no tienen reparos en ser precavidos y quieren dejar todo listo ante el inevitable desenlace, ya existen aplicaciones de móvil que permiten establecer al usuario cuáles son sus deseos precisos para la ceremonia, qué quiere y lo que no.

Así, iFuneral señala en su presentación que, “tristemente, la mayoría de las personas mueren sin que su familia y amigos tengan idea de cuáles eran sus deseos”, por ello, el usuario puede con esta aplicación almacenar todo tipo de información, desde el tipo de entierro, ataúd, música a escuchar o el tipo de ropa que el finado quiere vestir como la que desea para sus deudos.

El gran mercado de las aplicaciones, ya sean de pago o gratuitas, también permiten tenernos al día de los fallecimientos que ocurren en nuestra ciudad de residencia o en la de nacimiento, por ejemplo, de manera que nuestro teléfono celular sirve para consultar las listas de decesos o para recibir un mensaje con las notificaciones de fallecimiento y detalles como el lugar, fecha y celebración del funeral para no enterarnos del deceso demasiado tarde.

LA TECNOLOGÍA CUENTA QUIÉN ERAS

Los códigos QR o Bidi, que sirven para almacenar información en cualquier formato pueden verse cada vez más a nuestro alrededor, desde anuncios impresos o libros a tarjetas de embarque para aviones que se almacenan directamente en nuestro móvil.

Esta tecnología también ha encontrado su utilidad en el sector funerario y desde hace dos años la emplea la empresa Memorial Spain.

Uno de sus responsables Francisco Soban explicó que ellos se ocupan de todo el proceso. Es decir, recopilan información sobre el fallecido y montan las imágenes para hacer pequeños videos, además de texto y música, que se almacenan en una página de su servidor

El acceso a la información se hace a través de un código QR impreso en un soporte cerámico inalterable a los agentes atmosféricos, con una garantía de 50 años, y se envía por correo a la familia para colocarlo en la lápida.

Este código permite “a las familias mantener vivo el recuerdo de sus seres queridos”, asegura la página web de Memorial Spain, en la que se explica que para acceder a los contenidos basta con un teléfono inteligente o una tableta en el que se haya instalado el programa gratuito que permite leer estos códigos.

A lo largo de nuestra vida son muchos los recuerdos que almacenamos, videos, imágenes, libros, música, cartas escritas o recibidas que cuentan quienes somos. Compañías como Legadrive ofrecen la posibilidad de almacenar toda esa información de manera encriptada en la nube para que la tengamos siempre disponible o para que las personas que elijamos puedan acceder también a ella en el momento en que partamos de este mundo.

SIN DISTANCIAS

En un mundo cada vez más interconectado gracias a internet las distancias desaparecen y este es el objetivo de las empresas que ofrecen la transmisión en la red de funerales, ya sea en directo o con la posibilidad de verlo durante un tiempo limitado tras su celebración, haciendo así accesible la ceremonia a aquellos parientes y amigos que se encuentran lejos o que no pueden desplazarse.

Empresas estadounidenses ya ofrecen esta posibilidad a sus clientes, para lo que es necesario instalar una discreta cámara y un micrófono en el lugar de la ceremonia, todo ello conectado a un ordenador que se encarga de la transmisión por internet.

Efe/Reportajes