Generan energía eólica con turbinas que flotan en el aire

Nueva tecnología surgida de la universidad y las ayudas institucionales.

Los globos se instalan a 600 metros de altura.

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Los globos se instalan a 600 metros de altura.

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marzo 01 de 2015 - 11:15 p.m.
2015-03-01

La idea de aprovechar el viento a grandes alturas para producir energía fue concebida por un estudiante de ingeniería aeronáutica en los laboratorios del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en el 2010, convirtiéndose en una realidad comercial el año pasado.

Se trata de una turbina incrustada en una especie de globo, que puede estabilizarse a unos 600 metros de altura y flotar como una cometa, amarrada a un cable que la sostiene a la tierra y que transmite a su vez la energía producida.

La nueva forma de generar energía eólica ha sido patentada por el ingeniero Benn Glass, quien ahora actúa como gerente de su nueva empresa, Altaeros Energies, localizada en un parque industrial conocido como Greentown Lab, localizado en Somerville, en el mismo estado de Massachusetts.

La turbina es similar a las que se utilizan en la actualidad en los gigantes molinos de viento, que con extensas hélices difunden un nuevo paisaje y crecen a granel por todo el territorio nacional. Lo molinos más grandes alcanzan hasta 150 metros de altura y su poder de captar el viento está basado en sus hélices de 80 metros de largo.

Glass había escuchado de un científico de Stanford, que a mucha mas altura las corrientes de viento adquieren una mayor densidad de potencia, de cinco a ocho veces más poder, que la de un molino plantado en la tierra.

De ahí que se puso a trabajar en la forma de instalar una turbina dentro de un globo aerostático, que lo llevó a su versión final, probada exitosamente entre los vientos de Alaska.

ESTRUCTURA

El globo está fabricado con materiales muy livianos y aptos para ser inflado con helio.

Está construido, en varios modelos, con características aerodinámicas que le permiten permanecer estable y ajustarse a las variaciones de la velocidad del viento. La turbina flota en su interior y está amarrada de varios arneses. Estos a su vez están atados a un cable que lleva la energía hasta la estación de tierra, que está montada sobre un sencillo remolque.

Con esa instalación, el dispositivo puede conectarse a una red a través de la cual se le puede suministrar energía para atender el consumo permanente de una docena de viviendas. Además, el globo puede ser un portador de antenas de telecomunicaciones y sensores especializados.

ECONOMÍA

Glass explica que esta modalidad está enfocada especialmente en llevar energía limpia y más económica a apartadas regiones, donde se carece de otras fuentes de suministro.

El kilovatio hora, bajo este mecanismo, puede costar 30 centavos de dólar, prácticamente tres veces menos de lo que cuesta la misma energía producida por un generador movido con diésel.

Es asimismo una solución rápida y eficaz en casos de emergencia o para atender proyectos de infraestructura en zonas aisladas.

No se trata - explica- de una competencia para el creciente mercado de los molinos de viento, cuya producción representa hoy más del 4 por ciento del total de la demanda de energía eléctrica en los Estados Unidos, porción que era insignificante hace apenas 10 años.

La innovación, que partió con el respaldo de recursos de investigación por parte de la Fundación Nacional de Ciencias NSF), del orden de los 900.000 dólares, se traduce hoy en una empresa naciente dotada de un capital de 7 millones de dólares, y un potencial para crecer sostenidamente según sus cálculos.

Sobre la tecnología, conocida como Buoyant Airbone Turbine (BAT), el director de Ingeniería de la Fundación, Ben Schrag, explico respeto al tema que “tiene el gran potencial de ofrecer nuevos servicios de energía, gracias a que es una herramienta portátil, confiable y amigable con el ambiente”.

Germán Duque

Miami