¡Gracias Colombia!

La derrota 2-1 frente a Brasil cerró la más brillante presentación del equipo nacional en su historia.

Colombia se despidió con la frente en alto de Brasil 2014.

AFP

Colombia se despidió con la frente en alto de Brasil 2014.

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julio 04 de 2014 - 10:07 p.m.
2014-07-04

Se acabó la ilusión. La derrota 2-1 frente a Brasil, en cuartos de final, marcó no solo el fin del sueño de una Selección nacional, sino el de todo un país que confió en un equipo que dejó huella en este campeonato, gracias a su entrega, buen fútbol y porque les enseñó a los colombianos que con responsabilidad, trabajo y compromiso, los sueños están al alcance de la mano.

Las lágrimas de nuestra gran figura, James Rodríguez, al final del partido, representan la frustración de 47 millones de colombianos en toda la geografía nacional y a lo largo y ancho del mundo. “Estoy llorando porque pienso que dejamos todo dentro. Infelizmente, el árbitro tampoco ayudó mucho”, dijo el crac de la camiseta número diez y apenas 23 años de edad, que se va del Mundial en la cima de la tabla de goleadores, con seis anotaciones.

Y sí, aunque el juez no fue determinante en el resultado final, la permisividad de faltas a los brasileños no permitió que Colombia tuviera con autoridad el balón en los 95 minutos de juego.

Hay que admitir que fue el partido más discreto del equipo dirigido por José Pékerman. El primer tiempo: fatal, con cambios que no le funcionaron a Colombia y con un Brasil recobrando la confianza, apoyado por sus seguidores. En la segunda parte, Colombia hizo algunos ajustes y puso las condiciones, pero nunca pudo ni supo marcar diferencia.

Dos jugadas de balón detenido marcaron la diferencia en favor de Brasil.

El 1-0 llegó en la primera parte, tras un tiro de esquina levantado por Neymar y un balón que se paseó por el área colombiana hasta que encontró la pierna de Thiago Silva para irse al fondo de la red y caer como ‘baldado de agua fría’.

Los cambios planteados por Pékerman, es decir, la entrada de Fredy Guarín en el lugar de Abel Aguilar y Víctor Ibarbo en el puesto de Jákson Martínez confundieron el funcionamiento de una máquina, que, hasta ese momento, parecía imparable.

La segunda parte, con más vértigo, Colombia le quitó el balón a Brasil, pero no hizo daño. A los 23 minutos, David Luiz, un defensa con gran potencia en el remate, alejó más la posibilidad del cumplir el sueño. Llegaron más cambios en cada bando, pero la suerte era brasileña. Un gol anulado por fuera de lugar de Mario Yepes mostró el camino. Minutos más tarde, James Rodríguez, de tiro penal, anotó el descuento y animó el sentimiento. Pero faltaba poco y los locales supieron administrar el tiempo y el balón.

Al final, los brasileños admitieron el gran contendor que tuvo al frente, mientras que los guerreros de camiseta roja dejaron el alma en la cancha, como afirmó el entrenador Pékerman. Solo queda el agradecimiento para un equipo que nos llena de orgullo.

COLOMBIA SE DESPIDIÓ CON HONOR

José Pékerman y Mario Yepes señalaron que el equipo cumplió y valoraron el apoyo de la afición.
Tras el fatídico final, las reacciones de los jugadores y el entrenador de Colombia fueron una mezcla de impotencia y orgullo.

Mario Yepes, el gran capitán y jugando tal vez su último juego con la camiseta nacional, por sus 38 años de edad, dijo que había sido un Mundial “maravilloso”.

“Dejamos a Colombia donde debe estar. Tenemos que trabajar para mantenernos en el grupo de los mejores del fútbol. Seguramente seguirán llegando cosas buenas para el fútbol colombiano. Estos muchachos tienen mucho más para dar”, afirmó Yepes.

Por su parte, el argentino José Pékerman, el arquitecto de este sueño hecho realidad admitió que “es un momento duro”.

“Tuvimos siempre la ilusión de ganar este partido, nunca dejamos de soñar que podíamos vencer. Es cierto que en estos partidos un error te puede eliminar. Los dos equipos tenían armas. Brasil acertó en dos jugadas detenidas. Eso tranquilizó a Brasil y con el ímpetu y el deseo no nos alcanzó”, dijo el argentino más admirado, querido y respetado por los colombianos.

El técnico pidió que se valore todo lo que se hizo en esta competición. “Después de 16 años ausentes, este equipo hizo mucho porque se valore el fútbol y el talento de Colombia. Compitió siempre con un espíritu importante y demostró que venía a hacer un gran Mundial y no a conformarse con participar”, exaltó.

En realidad, ese fue el hecho más importante que dejó esta Selección.

Además, Pékerman, con gallardía, le bajó el tono a las acusaciones de mal arbitraje. “Los roces eran esperados, porque cada uno quería ganar su duelo y hay fricciones. No es fácil conducir un partido así.

La tensión fue muy alta. Brasil necesitaba el triunfo y nosotros aspirábamos a él siempre, en cada jugada hubo mucha intensidad. Eso cortó el juego.

Son dos equipos que pueden desarrollar un futbol muy bueno, pero ese ímpetu generó faltas. A los dos equipos nos pasó lo mismo y se perdió fluidez por los roces y la intensidad”.

Finalmente, Yepes tuvo palabras de agradecimiento hacia el pueblo colombiano.

“Solo puedo agradecerles porque creyeron en esta Selección. Nos comprometimos a dejar todo y así fue. Veníamos con ganas de dejar en alto el nombre del país y cumplimos”.

A Ospina, Zuñiga, Zapata, Yepes, Armero; Guarín, Sánchez, Cuadrado, James, Ibarbo y Teófilo Gutiérrez, los demás que completan la nómina de 23 jugadores, el país solo puede decirles: ¡Gracias Selección Colombia!