Haga realidad lo que quiere

Algunas logran lo que se proponen y otras se quedan en el camino, o incluso en la intención. Las claves para lograrlo.

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diciembre 17 de 2013 - 12:17 a.m.
2013-12-17

Aprender un idioma, perder peso, dejar de fumar, ser más ahorrador, gestionar mejor los proyectos profesionales, relacionarse mejor con los demás, disfrutar una mayor prosperidad, adquirir el hábito de hacer deporte.

Estos son algunos de los cambios vitales que, con frecuencia, se proponen muchas personas con una gran intensidad inicial, que va desapareciendo con el paso de los días, para volver a la rutina de siempre al cabo de unas semanas.

“Todos esos deseos son voces de nuestra necesidad de cambiar, son muestras inequívocas de que soñamos con ser mejores. Si pusiéramos todas esas pretensiones en un papel, seguramente no serían demasiadas, quizá tres o cuatro, media docena como mucho”, señala Jesús Alcoba, licenciado y máster en Psicología.

Para Alcoba “es curioso que, en la mayoría de los casos, nos pasemos la vida luchando con nuestros deseos de llegar a ser esa mejor versión de nosotros mismos que podríamos llamar nuestro yo ideal”.

¿Por qué algunas personas consiguen lo que se proponen y otras no?

Muchas veces el éxito no es consecuencia de las circunstancias que rodean a una persona o de su genética, sino de características personales que todos podemos aprender. Quienes consiguen lo que se proponen es porque ponen en práctica una serie de planteamientos que son imprescindibles para el cambio personal.

¿Podría darnos un ejemplo?

Un caso claro de esta situación se relaciona con la resistencia a las adversidades, o resiliencia. Aquellas personas que se hunden en los normales retrocesos y fallos que todos experimentamos en el camino hacia nuestros objetivos, los abandonan y no logran lo que buscan. Los grandes hombres y mujeres de la historia nos han demostrado que hay pocos obstáculos que no se puedan superar. Esa es una actitud que todos podemos aprender y debemos interiorizar.

¿Por qué los propósitos de cambiar algunos aspectos de nosotros mismos pierden su intensidad inicial con el tiempo?

Una de las razones por las cuales nos cuesta cambiar es porque, a menudo, pensamos que es más sencillo de lo que realmente es y no calculamos bien nuestras fuerzas. Si fuéramos conscientes de hasta qué punto a la mente humana le cuesta producir un cambio significativo, movilizaríamos mucha más energía para lograr lo que deseamos.

¿Existe alguna otra razón para que nuestra motivación se desvanezca?

Sí. El ser humano tiene una curiosa tendencia a intentar lograr varias cosas a la vez, lo cual acaba por consumir toda la atención y energía disponibles.

Es mucho más práctico centrarse en un único objetivo y empeñarnos en él con todas nuestras fuerzas, aunque nos parezca demasiado pequeño.

Efe

 

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